Nin Novoa busca restaurar
El presidente del Senado, Rodolfo Nin Novoa, anunció en el informe de la última Rendición de Cuentas de la Cámara Alta su intención de dar al edificio una actualización de mantenimiento, bastante postergada.
El Palacio Legislativo sufre también las consecuencias de la crisis financiera de 2002; actualmente menos del 1% del presupuesto puede ser destinado a obras, con lo cual el mantenimiento se limita a lo casi imprescindible.
Para Nin Novoa, ha llegado el momento de dotar alguna partida especial que permita mantener la sede legislativa en condiciones que eviten gastos mucho mayores a futuro, en tanto el deterioro prosiga.
Si bien el Palacio Legislativo luce desde el exterior sempiternamente igual (demostrando que tuvieron razón, los en su momento cuestionados técnicos que eligieron mármoles uruguayos), tampoco era posible prever circunstancias que fueron más allá de toda proyección. A nadie podía ocurrírsele a principios del siglo XX, que las emanaciones de miles de caños de escape día tras día en la circunvalación, llegaran a dañar la piedra. Pero así está ocurriendo. Los artesanados interiores, en maderas finas que van de la caoba al nogal, exigen periódico tratamiento. A su vez, servicios de infraestructura, como cañerías y electricidad, aparecen atendidos, pero con imprescindible necesidad de sustitución por vetustez de los materiales. *
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