Con la Ley de Caducidad, "todos los militares quedaron bajo sospecha"
A su vez, opinó que la Ley de Caducidad emparejó a todos los militares, sin saber quiénes fueron los implicados en el terrorismo de Estado y quiénes no. «Todos quedaron bajo sospecha, y ese es el problema que hoy, la mayor parte del ejército quiere saldar», señaló el vicepresidente.
En diálogo con el periodista, Gustavo Vaneskahian, conductor del programa «Quien es Quien» emitido por Diamante FM y Tveo, Nin Novoa realizó una evaluación de los primeros seis meses de gestión del gobierno progresista.
Nin Novoa se refirió a la dinámica de los hechos acontecidos hasta el momento y a las principales pautas desarrolladas. Destacó que lo que más le ha llamado la atención es la falta de posicionamiento con respecto a los roles del partido de la oposición y del oficialismo.
Dijo que el Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría tiene una cultura de oposición muy fuerte, que tiende a ir declinando, puesto que se «ha llegado a niveles de coordinación bien satisfactorios».
«Hay una cultura de gobierno que hoy está trastocada. A lo que hoy es oposición también le dio mucho trabajo acostumbrarse a serlo».
Sobre las disidencias a la interna del partido, Nin Novoa, expuso que pretender homogeneidad en las opiniones es imposible. Agregó al respecto, que existe una concientización cada vez mayor de que «hay que ejercer el gobierno de una manera homogénea, lo más monocorde posible y sin fisuras».
«No hay pacto»
El vicepresidente fue consultado sobre recientes declaraciones que emitió a la prensa, referidas al pedido de perdón que estaría implícito en los informes que los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas entregaron al presidente Tabaré Vázquez.
Al referirse a ello, Nin Novoa expuso que considera que el hecho de que los militares al mencionar en los informes que se «perdieron los puntos de referencia en las circunstancias establecidas», podría interpretarse como un reconocimiento. «Uno podría suponer que allí hay un reconocimiento. Uno no reconoce una mala acción, si no está de alguna manera, arrepintiéndose de la misma».
Reiteró que considera que desde las FFAA hay una actitud diferente, que desde los mandos superiores existe la intención de dar vuelta la página y que la hipótesis de que los comandantes en jefe recibieron datos erróneos, corresponde más «a una novela de ficción y espionaje que a la realidad». Yo no puedo adjudicarle a los mandos del Ejército el más mínimo de hipocresía en esto».
Entiende que los militares quieren «dedicarse a su tarea específica. Política de defensa, la seguridad nacional y a la profesionalización de las armas». *
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