Frigorífico Durazno en punto muerto

Cuando todo parecía que retornaba a la normalidad, el propietario de Frigocerro, el contador Diego Ortiz, decidió convocar para trabajar no a la totalidad del personal sino a una parte de éstos por lo cual el conflicto volvió a fojas cero.

El Frigorífico Durazno nuevamente está paralizado a partir de que no fueron convocados a la tarea el cien por ciento de los obreros de la industria, los mismos que durante semanas mantuvieron una medida gremial en reclamo de mejoras salariales y en solidaridad con un obrero despedido aparentemente por razones de persecución gremial.

Luego de las mediaciones del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, de los diputados duraznenses Bruno y Menéndez, del propio intendente Vidalín, de Juan Castillo del PIT-CNT el conflicto continúa y para algunos analistas de la zona se agudiza.

El sábado a las 5 horas retomaba su actividad normal el Frigorífico Durazno en presencia de varios observadores, el caso de los legisladores y de tres integrantes de la Comisión de Derechos Humanos de la Junta Departamental de Durazno, pero sin embargo la misma se dilató en ocho horas.

Los obreros decidieron retirarse ante lo que consideraron «una tomadura de pelo de Ortiz», en tanto el propietario argumenta que tuvo que realizar reestructuras en la planta y en su funcionamiento a partir de «la pérdida de confianza que tuvimos con la quietud impuesta por el paro».

Este anuncio de reestructura en la planta no cayó bien en el personal, al tiempo que Ortiz dice que los obreros «no cumplieron con lo acordado. De seguir el sindicato aplicando estos criterios va a ser no solo muy difícil sino muy riesgoso intentar nuevamente reiniciar las actividades». *

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