Javier Miranda: "Aún falta mucho camino por recorrer"
Sonia Breccia- ¿Qué esperaban y qué encontraron en el informe realizado por las Fuerzas Amadas?
Javier Miranda- Esperábamos información sustancial, ya que había una fuerte expectativa sobre lo que podían dar estos informes, y encontramos un vaso medio lleno, un vaso medio vacío. Un vaso medio lleno porque a partir de los informes, aunque ya había trascendido a la prensa anteriormente, de que en las investigaciones que realiza la Fuerza Aérea, íbamos a lograr saber qué sucedió con dos uruguayos desaparecidos en Uruguay, Ubagesner Chávez Sosa y Arpino Vega, lo que no es menor. Cada desaparecido de quien podemos saber su destino es un paso enorme. Pero también encontramos informes donde no se avanza sustancialmente. La Marina dice que no tiene ninguna información sobre uruguayos desaparecidos en Uruguay, que no tiene participación ninguna en hechos de desapariciones en Uruguay, lo cual puede ser cierto pero soslaya la situación de uruguayos desaparecidos en Argentina con participación directa de la fuerza naval uruguaya, con la detención de uruguayos en territorio uruguayo para obtener información que luego termina produciendo la desaparición de uruguayos en Argentina, particularmente en el año 1977, y el informe de la Naval no dice nada de eso. El informe del Ejército que avanza algo en la información, pero todavía sigue dejando huecos y se llena de contradicciones con el informe de la Fuerza Aérea. Nos encontramos con que hemos dado un paso más, pero todavía falta mucha información.
SB- Tú has subrayado a lo largo de los años, el respeto y la paciencia con que Familiares se ha movido. En este caso, exceptuando los nombres revelados públicamente, caso Fuerza Aérea, parecería que no hay respuestas concretas sobre otros casos. ¿Es sólo el reconocimiento oficial, militar, de las violaciones a los derechos humanos en general?
JM- Creo que no, porque ni siquiera hay un reconocimiento oficial de las violaciones que ocurrieron. Creo que ese reconocimiento ya existía, ya es innegable y existía en la época de la Comisión para la Paz, en todo caso lo que hay ahora es un informe de las Fuerzas Armadas oficial, donde reconocen, por lo menos, en el caso de la Fuerza Aérea y del Ejército, su participación en operativos clandestinos de violación a los DDHH. El informe del Ejército habla directamente de la OCOA, organismo antisubversivo de la época, y ahí hay un reconocimiento oficial, pero tampoco hay asunción de responsabilidad institucional, o una condena, o algo por el estilo. Tampoco creo que era el objeto que tenía esta investigación. En ese sentido, todavía falta mucho camino para recorrer. Familiares ha sido sumamente paciente y creo que va a seguir siéndolo. Pero también va a seguir con esa especie de tozudez que tienen las «viejas», y seguirá exigiendo, exigiendo hasta que se sepa la verdad.
SB- ¿Son informes contradictorios con las conclusiones presentadas por la Comisión para la Paz?
JM- No en todos sus términos, sí hay rectificaciones. Absolutamente hay informaciones que en su momento la Comisión para la Paz, en el informe final y en virtud de las informaciones que había recogido, dijo que habían sido de una manera y hoy, algunos de los informes, dicen que ocurrieron de otra manera. Eso es importante, porque es un camino sembrado de dudas, ya que en un momento los informantes dijeron una cosa a la Comisión para la Paz, en otro momento, esos informantes y otros habrían dicho otra. Siguen sembrándose las dudas por la falta de transparencia en definitiva en la información. Es preocupante el hecho de que la información no fluya, que haya que sacarla a cuentagotas. Se generó una expectativa importante, el comandante en jefe del Ejército en particular asumió una conducción importante en el proceso de información, y sin embargo la información que termina trascendiendo, no digo que no sea valiosa, creo que es valiosísima, reconozco que hay un esfuerzo, pero es notoriamente insuficiente. Voy a poner un ejemplo. El informe de la Fuerza Aérea ratifica aquella investigación que hizo el periodista Roger Rodríguez en LA REPÃBLICA sobre un segundo vuelo, traslados de prisioneros uruguayos detenidos en Argentina, en centros clandestinos argentinos, a Uruguay en octubre de 1976. Eso lo confirma el informe de la Fuerza Aérea. Cuando vamos al informe del Ejército, éste se refiere exclusivamente a la situación de 26 uruguayos desaparecidos. ¿A qué se refiere? A 26 uruguayos desaparecidos en Uruguay. Son aquellos 26 uruguayos desaparecidos en Uruguay a que se refería al final el informe final de la Comisión para la Paz. ¿Qué pasa con esos que la Fuerza Aérea dice que fueron trasladados en octubre del 76 desde Argentina para Uruguay? Porque la Fuerza Aérea dice que el operativo, si bien la Fuerza Aérea es la que realiza el transporte de alguna manera, estuvo a cargo del Ejército. Sin embargo, en el informe del Ejército no se dice absolutamente nada de esos presuntos uruguayos trasladados clandestinamente. Al no haber sido un informe único, se generan contradicciones y eso es lo que sigue demostrando que hay huecos en la información y que no ha fluido toda y que no es totalmente cristalina, porque todavía se sigue reteniendo información.
SB- Entrevistando al periodista Alvaro Alfonso, hace 2 días, aquel día que a la tarde se ponía el libro en venta en las librerías. Hay fragmentos sobre todo en la página 166 y 167 en el cual se marca el tono de la negociación entre el doctor Gonzalo Fernández y diferentes actores militares. ¿Tú has leído parte de ese libro?
JM- No, no, ayer lo vi rápidamente, pero en la misma línea se colocó el doctor Ramela, integrante de la Comisión para la Paz, asesor del entonces presidente doctor Batlle, fuertemente en una crítica o deslizando la existencia de una negociación entre el actual secretario de la presidencia de la República con las Fuerzas Armadas. A mí eso no me consta.
SB- Mi pregunta viene por tres ángulos. Como hijo de desaparecido, como integrante de Familiares y además como abogado. ¿Es posible no negociar? Segundo. ¿La negociación implica necesariamente algo negativo o sobre lo cual haya que instalar desprecio o duda? Y tercero, los puntos que faltan clarificar, ¿desde qué territorio se clarificarían, desde la negociación o desde dónde?
JM- Le entiendo, porque la palabra negociación está cargada de un contenido semántico muy fuerte. Cuando se habla de negociación uno siempre se le indaga, «usted está entregando algo» y acá no hay nada que entregar. Bueno, creo que no es el sentido que se procura. Es indudable que la información no puede obtenerse sino por otro mecanismo que no sea el diálogo, y por supuesto también la presión. En virtud de que estos señores no dan toda la información, llevémoslos a todos a un juzgado y se terminó el cuento, pero por ejemplo, una persona es reiteradamente indicada o reconocida como participante de violación a los derechos humanos, se sienta adelante del juez una vez citado, dice quién es y dice que se ampara en el derecho de no autoincriminarse. Y se acabó la conversación, no obtengo la información. No hay ninguna duda de que la información se obtiene por procesos de investigación, que creo que en ese sentido y me refería recién a Roger Rodríguez, pero creo que otros periodistas también lo han hecho. No hay ninguna duda de que la investigación particular puede permitir avanzar sustancialmente, pero hay otra parte de la información y fundamental, que sólo se logra mediante el diálogo directo con los actores. Por supuesto que generando presión y la vamos a seguir generando, tendr
án que ir a prestar testimonios todos los que correspondan. Creo ahora que la presión corresponde al mando. Francamente creo que el comandante en jefe del Ejército debe dirigirse a sus subordinados y decirle que es notorio que la información que están brindando no es suficiente, vista la información de la Fuerza Aérea. Creo que el comandante Daners debería dirigirse a sus subordinados y decirles que nosotros dijimos que sobre los uruguayos desaparecidos en Uruguay no tenemos información, pero sobre los uruguayos desaparecidos en Argentina tenemos que tener información, démosla. Generemos también los mecanismos de presión. ¿A qué voy a esto? Creo que se está intentando ensuciar la cancha con la expresión negociación por la carga semántica negativa que esta tiene en cuanto a que se estaría concediendo.
Creo que se está intentando desplazar la discusión de donde debe estar. Acá el problema no es si hay negociación o no, el problema es que hay que saber la verdad y toda la verdad y esa todavía no la hemos obtenido y bueno, tendremos que seguir trabajando para obtenerla, sin desconocer que cada uno de estos son pasos adelante.
SB- El tema de manejo de nombres, de situaciones es muy delicado para mí preguntarlo. Se ha señalado a propósito de los restos de María Claudia, que estarían en el Batallón 14, se manejaron otros nombres, entre ellos el de tu padre. ¿Hay información concreta o posible sobre tu padre?
JM- No, no. Aquí la información del Ejército, la que da el Ejército no avanza nada sobre la que ya había de la Comisión para la Paz. Pero además da una versión sobre supuesto enterramiento o trabajo sobre la base de una Operación Zanahoria, que a mí personalmente no me satisface en absoluto, no me resulta para nada convincente. No creo, francamente, no creo, que en el 75, cuando llevaron preso a mi padre al Batallón 13, eso está comprobado o por lo menos todos los testimonios son coincidentes, y que lo mataron 36 horas después de haberlo llevado preso, lo hubieran enterrado no en el 13 sino en el 14 como dice. Francamente creo, me resulta poco convincente, que en noviembre del 75, el Ejército no estaba preparado, no tenía la infraestructura, la planificación para hacerlo, y por eso dudo de que lo hayan trasladado -una vez muerto- varios kilómetros, hasta el Batallón 14. Y sí así fuera, creo que debería indicarse, su padre estuvo aquí enterrado en el 13 y luego lo llevamos al 14 y aquí lo volvimos a enterrar y aquí etc., falta mucha información.
SB- Tú siempre hablas de Familiares, ¿ustedes sintieron decepción frente a esta documentación, esperaban más o los años les han llevado a través de la experiencia a saber que en general se recibe menos de lo que podría recibirse?
JM- La experiencia demuestra que es muy difícil obtener información. Lo que pasa es que uno tenía expectativa de que se hubiera madurado, y se hubiera madurado sensiblemente en este tema.
En ese sentido hay un poco de decepción, no quiero cerrarme en la palabra decepción porque en alguna manera puedo tender a cerrar la puerta que no quiero cerrar, pero sin duda la información es insuficiente, más allá de que uno conoce los bueyes con que ara y sabe que es difícil obtener información. Ahora por supuesto seguiremos tenazmente con Luisa, con Luz, con Adriana, con Ignacio, bueno señores falta información, señores vamos a seguir exigiendo información, señores vamos a tomar todas, absolutamente todas las medidas legales que estén nuestro alcance para obtener información.
SB- ¿Cómo se hace para no bajar los brazos?
JM- Teniendo a Luisa al lado, es una de las mejores cosas que a uno le puede pasar. Con estas «viejas» que a uno le enseñan cómo no se puede flaquear un solo instante, creo que esa para mí es la receta fundamental.
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