"Pueden tapar con el silencio todo, pero un día la verdad y la justicia salen de cualquier lugar"
Fulvia- Aló.
Mabel- Sí. ¿Fulvia? Soy Mabel.
F- ¡¡Oh!! Mabel.
M- ¿Cómo estas?
F- Estoy muy conmovida de tu historia. Es increíble. ¿Tú estabas en aquella dirección en aquellos años?
M- No, ya no estaba detenida. Ellos ni siquiera constataron, simplemente lo rechazaron porque venía para el penal.
F- La acción que se hizo en aquel año fue enviar muchos paquetes al número más grande de mujeres. ¿Nadie recibió un paquete?
M- No. Este por casualidad quedó en el Ministerio de Relaciones Exteriores, y 23 años después nos enteramos que tú lo enviaste. Este pañuelo fue el comienzo para saber la verdad. Están pasando cosas muy importantes respecto a eso.
F- Estoy muy feliz de saber que si eso contribuyó solamente un poquito a que se haga un poco de luz y claridad en lo que pasó en aquella temporada, tiene un significado increíble. Yo fui solamente una de las tantas personas. Los que organizaron estos envíos eran los mismos hermanos y hermanas de Uruguay que estaban aquí en el exilio.
M- La militancia que hicieron desde el exterior los uruguayos fue impresionante, también colaboró para que hoy estemos en esta situación.
F- Todo el mundo está junto. Lo que pasa en un lugar tiene repercusiones en otro, aunque sea muy lejos y que uno nunca lo piense.
M- Eso es lo que intentaba el régimen, que no se supiera que en el exterior sabían lo que estaba pasando, que había solidaridad internacional.
F- Ese era el fin de la acción, que ellos sepan que aquí se sabe. A lo mejor se pensaba: «tal vez ese paquete nunca llegue a la persona, yo lo envío, pongo mi nombre, mi dirección para decir, estoy aquí y abiertamente declaro que sé».
M- Fue una acción muy importante, porque era decirle a los militares del momento: en el mundo se sabe los que ustedes están haciendo en Uruguay. Eso y otro montón de acciones colaboraron para que en nuestro país la dictadura nunca tuviera un apoyo social. Ni nacional ni internacional.
F- Pienso que algunas de esas mujeres que empezaron esa acción, a lo mejor están ya de regreso en Uruguay, en sus casas, con sus familias, y pueden confirmar todo esto.
M- Sí, muchos compañeros que se fueron por razones políticas volvieron del exilio y siguieron aquí en Uruguay la lucha.
A mí realmente me emocionó muchísimo cuando me enteré de la existencia del paquete. Alguien en el mundo sabe mi nombre, se acuerda de mí y me envía un presente para la navidad del 82.
Me enteré ayer (lunes) que te habían localizado, y realmente fue una emoción inmensa porque poder hablar después de tantos años, y que sepas que al final el pañuelo llegó… Que de todas formas aunque en ese momento no haya llegado, el que la embajada lo entregara a los militares ya era un objetivo cumplido.
F- Y la embajada habrá entregado muchísimos más, porque había pequeñas cosas, cepillos de dientes, peines, cosas pequeñas. Símbolos de otras mujeres y de otros hombres, que dicen nosotros sabemos, nosotros pesamos en los otros que están allá, y que están sufriendo.
Entonces, los otros paquetitos ¿desaparecieron?
M- Sí, evidentemente sí, porque… no …
F- Nunca fueron entregados.
M- Las presas y presos ni siquiera se enteraron de que estaban recibiendo ese tipo de solidaridad.
F- Lo único que me sorprende es que ese paquetito, el que yo por casualidad envié, no fue destruido como los otros. Pienso que es como una señal. Mira, pueden tapar con el silencio todo, pero un día la verdad y la justicia salen de cualquier lugar.
Desde lejos, desde un lugar que nunca se piense, pero desde un lugar va a salir, por otra voz, por otra persona, pero sale. Eso para mí es el significado de todo lo que va pasando ahora.
Esto es sólo una pequeña cosa, ahora el diálogo hay que llevarlo a otros niveles y hablar más abiertamente de cosas que pasaron más duras.
M- Algo que quizás para los militares fue insignificante, fue el comienzo. Cuando este gobierno después de 20 años de democracia demuestra que tiene la voluntad política de que se sepa que en este país pasaron cosas, y que por muchísimo tiempo fue un pacto de silencio entre militares y evidentemente entre políticos, porque hasta ahora no sacaban cosas que estaban ahí, a la vista.
Una cosa tan pequeña que se convierte en algo tan grande es lo primero que aparece tangible. A partir de ahí, de las acciones del gobierno, es que los militares retoman un camino que nunca debieron dejar. Es la última fuerza militar de la región que reconoce que hubo desaparecidos, que fueron muertos y sepultados en cuarteles.
Que todo esto esté sucediendo tiene mucho que ver con un trabajo de muchos años y con todo eso que hicieron desde el exterior. Gente que se solidarizó, así como nosotras, sin siquiera conocernos, por el simple hecho primero que nada por ser mujeres, y sentirte cerca de alguien que está padeciendo.
F- Lo más importante es compartir lo que va pasando en otro lugar. Si una persona muere en otro lugar, porque hay situaciones terribles, que eso no nos deje sin tocarnos, indiferentes.
En ese sentido compartir el sufrimiento y hacerlo un poquito más pequeño. Así como compartir la alegría es doblarla, hacerla más fuerte, porque son dos las personas que están alegres. Y que cuando dos sufren que se pueda compartir también ese sufrimiento.
Los familiares de los desaparecidos y de los presos tienen derecho a saber, a que la verdad y la justicia salga, porque todos esos años sufrieron dos veces, por lo que perdieron y por el silencio de la sociedad, y el miedo en el cual pasaron todos esos años, sin saber lo que efectivamente había pasado.
M- El saber que un familiar suyo fue arrebatado, en la mayoría de los casos en forma violenta, y después no se supo nunca más nada… ellos no saben ni siquiera dónde llevar una flor a la tumba de sus familiares.
Siempre pongo el ejemplo de una señora, Elena Quinteros… muchos de esos familiares nunca se imaginaron hacer nada a nivel político, ni eran militantes políticos, y sin embargo se vieron enfrentados a la situación de tener que hacer como Tota Quinteros, salir a buscar a su hija por todos lados. Lamentablemente falleció sin saber qué pasó con su hija, y dónde podía estar su cuerpo, y que hoy todavía no se sabe.
F- Eso es lo más terrible, porque si encuentras, si sabes, puedes al menos encontrar un poco de paz. Aunque es terrible, sabes donde está, puedes despedirte.
M- Es más fácil cerrar una herida. Uno se resigna de una forma diferente cuando sabes dónde está, qué pasó.
F- Exactamente, si no las heridas siempre continúan estando abiertas, nadie te puede curar. Solamente la verdad y la justicia pueden llevar un poco de paz a los corazones. Pero hay que tener justicia y verdad, hay que poder decir las cosas con cara abierta, con la frente alta, decir pasaron estas cosas, tuvimos que pasar estos temporales. Todo el pueblo puede aprovechar, y la verdad sube a la luz.
Esto no se pude continuar porque es la historia que no es justa. Después se leen en los libros tantas cosas.
Tú sabes, la historia la escriben los vencedores. Pero vencieron una batalla, y eso no es todo, es sólo una parte, la historia es más larga.
Pienso que los que no vencieron ayer, vencen hoy. Es un camino largo y duro de toda la humanidad.
Las cosas a veces necesitan un tiempo. Posiblemente en estos 20 años pasaron muchas cosas para abrir las conciencias de algunos que antes no podían y ahora tienen a lo mejor la voluntad, yo espero, de comprender, de compartir el dolor de otros. Es una forma de desarro
llar toda la conciencia nacional, en todos los lugares, no hablo de Uruguay, que por mi parte conozco muy poco, pero en cada país, en cada parte del mundo pasan cosas. Ayer pasó en Uruguay, hoy pasa en otras partes del mundo. En ese sentido la lucha continúa siempre, es una lucha para una humanidad que sea digna del nombre.
M- El tema es poder enfrentar las cosas para no seguir con la vergüenza que te implica el no saber la verdad. Pero aparte la lucha continúa, porque los derechos humanos implican mucho más que los desaparecidos y toda la barbarie que se cometió acá o en otros lugares en la dictadura. (…)
F- (…) Ningún ser se puede llamar civilizado, cuando en otros países hay barbarie. Y eso se empieza en lo pequeño, en tu familia, en tu ciudad, con pequeños ejemplos. Esperando que el ejemplo haga escuela, y que pase.
M- Generando conciencia humanitaria desde niños. Por eso me planteaba que si a los niños, los libros de historia les enseña verdades a medias, realmente no podemos tener una sociedad buena.
F- Si tú a los niños le dices cuán importante es la paz, la verdad y la justicia, no tomará las armas contra su pueblo, no hará violencia a mujeres, cuando recibió el amor, el calor, la comprensión de su madre, de su abuela, de su tía. Es una cosa que pienso va a crecer con el tiempo. Muchas veces algunos no conocen el amor y saben solamente dar odio, y eso es una lástima para todos. Para ellos mismos que no saben lo que es la solidaridad, y pasan el odio adelante. El odio nunca se apaga con otro odio. (…)
Solamente juntos vamos a superar lo que fue el pasado, pero sin mentiras, es un camino largo, ¿verdad Mabel?
M- Sí.
F- Escucha, ¿ahora en Uruguay no hay presos políticos?
M- No, en estos momentos no, por suerte fueron todos liberados en 1985. A partir de ahí hubo gobiernos democráticos, ahora hay un gobierno progresista.
F- Me alegro muchísimo por eso. ¿Y había muchos desaparecidos?, de aquella temporada de los cuales no se sabe.
M- Justamente en el día de ayer (lunes) los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas se reunieron con el Presidente de la República, Tabaré, y le presentaron una investigación interna del Ejército donde ellos dicen dónde hay desaparecidos enterrados. Allí se van a hacer excavaciones y va a empezar a surgir esa verdad. Ellos ya lo dijeron por escrito que los desaparecidos fueron asesinados y enterrados en cuarteles.
Creo que las Fuerzas Armadas están retomando en Uruguay el camino que nunca debieron dejar, de defensa de la Constitución y su pueblo.
Creo que la vergüenza, no sé, me pareció a mí, que transmitió el jefe militar acá, que se llama Bertolotti, en una situación cuando se le mostraba la tumba donde podría estar la mamá de una muchacha argentina, demuestra que se están encaminando las cosas para que no sigamos sintiendo vergüenza de las Fuerzas Armadas que teníamos hasta ahora. Que seguían ocultando a asesinos. Tenemos mucha confianza.
F- Esa es una cuestión de esperanza. Que la toma de conciencia pueda tocar a aquellos, a lo mejor quién sabe a militares, para que nunca más eso pueda pasar. (…)
M- Lo que pasa que hay que enfrentar lo que uno hace en la vida. En este caso, si se enfrenta con dignidad y se reconoce, creo que la realidad uruguaya al fin va poder ir cerrando un capítulo muy negro…
F- Un capítulo oscuro, que ahora podrá llevar más luz y claridad al país.
Que lo que sucede en Uruguay sea un ejemplo, porque no todos tienen el coraje de hacerlo. Se necesita coraje para afrontar esas cosas. A veces son capítulos oscuros de algunas fuerzas, y si ellos lo hacen es un triunfo para todos.
Compartir el dolor no es simple.
M- No…
F- Pero es la única manera.
M- En nombre de todos los uruguayos y uruguayas que estuvimos detenidos en algún momento, te agradezco el gesto, la solidaridad que expresas, la solidaridad internacional que no es fácil a veces sentir.
F- Lo que hice yo fue nada en comparación con todo lo que pasó.
M- Todo lo que hiciste es un grano de arena que se suma a toda esa lucha. Realmente te digo que estoy muy emocionada de hablar contigo, y al pueblo de ustedes que tienen un sentido solidario sorprendente.
Te mando un beso enorme sin conocerte, y nos vamos a seguir hablando.
F- Te doy las gracias por todo lo que compartiste conmigo. Quiero que tú pases mi cariño a todas las mujeres, los hombres, los familiares que tú conoces de desaparecidos de presos, de todo el mundo que sufrió y el que todavía sigue sufriendo. Espero que compartiendo el sufrimiento, por lo menos sea un poquito menor.
Que se pueda cerrar un capítulo y empezar uno nuevo.
Siempre la esperanza y el idealismo pusieron las cosas en marcha.
Si nadie hubiera pensado que las cosas no están bien como están, y que tendrían que cambiar, nosotros no habríamos progresado. Pero paso a paso las cosas van a cambiar y a mejorar.
Te doy un abrazo muy grande desde lejos, pero estoy muy cerca en el corazón.
Mira, las cosas no pasan así por casualidad. Que tu pañuelito llegó, es como decir, ok, ahora vamos a poner la semilla de la verdad, de la justicia, de la tolerancia en los corazones de tantos.
M- Más tarde o más temprano, la verdad siempre surge.
F- Sí, es un consuelo. Saber más de todo lo que pasó, y que todo lo que pasó no pasó por nada. Hubo un significado muy profundo, todos los que sufrieron, sufrieron para que hoy se sufra un poco menos.
Deseo un gran porvenir al pueblo uruguayo y a toda Sudamérica.
M- Nos llamamos.
F- Hasta la próxima. *
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