El artículo 2 del Presupuesto deroga el sistema de calificaciones a funcionarios
Entre las segundas, los primeros artículos del Presupuesto derogan el sistema de calificaciones individual y lo sustituyen por un sistema objetivo de evaluación de gestión de las diversas unidades ejecutoras. El sistema evaluará y premiará el desempeño tanto de jerarcas como del colectivo de funcionarios.
Independientemente de eso, habrá aumentos reales del 16% a los funcionarios y se anuncia una reducción a 4 o 5 de la cantidad de ítems que cobra cada funcionario, que actualmente pueden llegar a 15.
En materia de inversiones, priman las de infraestructura, pero también se fortalecerá a Vivienda. Interior quiere hacer cárceles y Defensa inversiones rentables asociadas con terceros, que están a estudio, informó Viera.
No mucho sobre ingresos
«Todavía no han entregado todos los ministerios, así que no podemos divulgar números, porque aún no sabemos si nos pasamos en el conjunto y tenemos que bajar alguna cosa», comenzó el economista, afín a la Vertiente Artiguista, que recibió al cronista en su casa el sábado de tarde.
«Se pueden decir, sin embargo, algunas líneas generales. Para empezar, que este proyecto no actúa mucho en materia de ingresos, porque estamos preparando una reforma tributaria, que no aumentará la presión fiscal, pero si redistribuirá las cargas tributarias», agregó.
«Esperamos que haya aumentos de ingresos sobre todo por una mayor formalización por la baja del IVA, por la menor evasión y por el crecimiento de la economía», explicó.
Metas y evaluaciones
«En cuanto a los egresos, en primer lugar, hay que hablar del estado como gastador. Y aquí se aplican los principios que fueron anunciados: economía, flexibilidad, eficiencia y eficacia y transparencia», recordó Viera.
«Sobre eficiencia y eficacia, el Cepre elaboró un sistema de indicadores objetivos de gestión para cada área. El artículo 2 del Presupuesto deroga el sistema actual de calificación y el 3 o el 4 encomienda al Ejecutivo elaborar otro», reveló.
«En los sistemas modernos, en el mundo, ya no se califica por persona, sino por unidad ejecutora. Esto implicará que haya objetivos a cumplir y que se premiará el logro», explicó.
«No queremos que el Presupuesto sea una suma de autorizaciones para gastar, sino que fije criterios de lo que se quiere hacer. Para evaluar, hay tres preguntas: ‘¿se hace?’, ‘¿se hace bien?’ y ‘¿se hace bien con los recursos previstos o hay ahorros?’,» adelantó.
«Si estamos en el tercer caso, se permitirá a la unidad pasar para el año siguiente los ahorros, con la única limitante de que no la utilice en remuneraciones, porque distorsiona la escala de salarios –dijo el jerarca–. Obviamente no se premia al que ahorra porque no hizo nada.»
«En materia de salarios, se prevé un 16% de aumento real al cabo del período, lo que compensa lo perdido en el período anterior», recordó.
«Es interesante que el Ejecutivo cede al Parlamento capacidad de decisión, con este presupuesto –declaró–. Antes se fijaba un precio en pesos que el estado podía modificar, dando un aumento, o no modificar, ocasionando una rebaja salarial. En este presupuesto las retribuciones son fijadas por el parlamento. Lo mismo pasa con los gastos de funcionamiento y se restringe, sin derogar, el mecanismo de los cupos en las inversiones».
Reingeniería del Estado
«En segundo lugar, tenemos que hablar del Estado como instrumento. Que debe revisarse a sí mismo y no caer en la ingenuidad de creer que podemos manejarnos con la mentalidad del funcionario público que nos legaron las administraciones anteriores», opinó Viera.
«Muchas trabas se producen, en los cuadros medios, sin que haya voluntad de boicotear, sino por aplicar mecanismos y formatos arraigados. Así que tenemos que encontrar formas para flexibilizar la administración», urgió.
«Luego, está la reestructura orgánica. Será una tarea que va a requerir tiempo, porque está todo enmarañado con superposiciones de competencias y contratos muy dispares. Eso no se hará en este Presupuesto, porque no se quiere hacer cosas parciales que no resulten en algo coherente, global y meditado –adelantó–. Es necesario una reingeniería de procedimientos, estructuras, cargos y remuneraciones. Además, no se incorporan reestructuras que impliquen variaciones en los costos.»
Sí habrá algunas cosas que son previas, como en materia informática. En relación a eso, está el expediente electrónico, el Portal del Estado, el sistema de compras y el «Uruguay en Red», que consiste en poner computadoras en todas las escuelas.
Lo más importante que se incluye, es comprimir los rubros por los que se paga a los funcionarios. en algunos casos, además del sueldo base, hay otros quince aditivos. La Cepre ya realizó un trabajo muy importante, que baja a cuatro o cinco puntos, sueldo, remuneraciones a la persona, como hogar constituido, al cargo e incentivos.
Otra cosa que sí, quizá se haga, es levantar la prohibición de ingreso de funcionarios públicos. Siempre por necesidad fundada y por concurso, excepto en los casos que sea regularización de becarios y situaciones similares.
Infraestructura, vivienda y cárceles
«En tercer lugar, hay que hablar del estado inversor. En la negociación no pudimos quebrarle el brazo al FMI en el tema que separar las inversiones de los gastos, a los efectos de medir el superávit fiscal. Porque puede considerarse que las inversiones quedan, y generan retorno, pero ese es el acuerdo al que llegamos y es una limitante», lamentó el director de la OPP.
«Ahora, sin inversiones no hay desarrollo. Y si en el primer momento hay lentitud en las inversiones privadas, debe invertir el estado. Pero tenemos limitaciones que esperamos poder ir superando en el 2008 o 2009. Y estamos estudiando acciones que permitan realizar algunas inversiones sin afectar a la caja del estado, para generar un clima de negocios», declaró.
«Se le ha dado prioridad a la infraestructura, porque mejora la productividad. El Ministerio de Transporte y Obras Públicas se plantea un plan de obras muy ambicioso. Yo creo que no será posible realizar todo –aventuró–, pero es importante que sea ambicioso. Además hay cosas que pueden ser realizadas por empresas autónomas, como AFE o la Corporación Vial, las que pueden buscar financiación por otros lados. Estos mecanismos no afectan, o por lo menos afectan poco el superávit fiscal. En algunos casos el estado solo debe darles un aval.»
«Luego, se invertirá en vivienda –dijo–. Hay un par de mecanismos. Por un lado, se pasa al Ministerio de Vivienda al PIAI y los fondos para erradicación de asentamientos, tanto nacionales como del BID, que hasta ahora dependían de Presidencia y estuvieron a punto de perderse por falta de ejecución. Esos son unos 12 millones de dólares anuales».
«Por otro lado, al Fondo Nacional de Vivienda, que pagamos todos, se le ha succionado para otros fines 20 millones de dólares por año. De a poco, en los cinco años, se va a subir del 60% que se vierte hoy al 100% –adelantó–. Además, se reconoce la deuda acumulada, por la que se irá pagando unos 4 o 5 millones adicionales por año. Esto no irá al Ministerio, sino que se verterá al BHU para que subsidie a deudores que tienen cuotas muy altas y no las pueden pagar. No será inmediato, pero todo esto ayudará a mejorar la posición del BHU y a darle dinamismo a la vivienda.»
«Entre otras inversiones destacadas, que están planteadas, puede mencionarse al Ministerio del Interior, que se plantea invertir en cárceles y en vehículos», mencionó. «También se considera prioritario la reparación de los aviones de la Fuerza Aérea y el sistema de radar p
ara controlar el espacio aéreo del norte del país».
«En el Ministerio de Defensa, están planteadas fuertes inversiones de tipo rentable –reveló–.
Pero tenemos que estudiarlas mejor, porque deben responder a tres condiciones, que tengan licencia para hacerla, que sean económicamente rentables y que no compitan deslealmente con la actividad privada».
«El Ministerio de Salud Pública también se plantea algunas inversiones en relación al nuevo sistema de salud, que son razonables y de montos moderados», estimó Viera.
Reforma de tres cajas
«En cuarto lugar, está el estado como transferidor de recursos. Estas transferencias son los subsidios, las transferencias a las pasividades, a los entes deficitarios, las intendencias y la deuda externa», enumeró.
«Un hecho histórico fue el acuerdo votado por unanimidad en la Comisión de Descentralización, por el que se transfiere a las intendencias un porcentaje de todos los ingresos del estado. Porque en el período anterior no se incluyeron los ingresos del ajuste fiscal, o se dio por ellos una compensación insuficiente. El acuerdo establece el aporte en 3,33%, que es inferior al porcentaje que se manejaba, pero resulta en más dinero. Además, se incluyó a Montevideo en la distribución,» recordó.
«En cuanto a las transferencias para la seguridad social, hay que decir que los aumentos que se anunciaron, que ascienden al 14 % en diez meses para unas 70 mil jubilaciones menores a 4.100 pesos, están financiadas –explicó–. El dinero proviene de la ganancia que obtuvo República AFAP, que corresponde entregar a su socio mayoritario que el BPS. Este banco resolvió emplearlo en reforzar esas jubilaciones.»
«Hay un compromiso para reformar las cajas Policial, Militar y Bancaria –recordó–. Este viernes tuve una reunión con el Fondo Monetario Internacional y les dije que esperamos tener en noviembre aprobada la ley sobre la Caja Policial. Todavía se está estudiando los mecanismos, pero probablemente incluirá gravar rubros que hoy no aportan, como el llamado 222″.
«A mediado del año que viene queremos tener la ley de la Caja Militar. Aquí, probablemente haya que revisar la edad de retiro, que en promedio está en 35 años, según me informan. Para fin del año que viene, la Caja Bancaria. Pero todavía no hay definiciones sobre los contenidos de estas tres leyes», señaló.
Responsabilidad
«En quinto lugar, en resumen, tenemos que hablar del estado responsable –sintetizó–. El presupuesto está ceñido a las posibilidades reales que tenemos. El apresuramiento por arreglar estados de cosas que a nadie le gustan, nos haría incurrir en gastos que provocarían distorsiones con efectos negativos hacia el crecimiento.»
«Así que se respetarán límites globales y se maneja un esquema de gradualidad en la evolución de los gastos, de acuerdo a la marcha de la situación,» recordó el jerarca.
«Y esta responsabilidad incluye al equipo económico, pero también a los ministerios, que no buscan arrimar cada uno su a su molino de acuerdo a las prioridades que ve más cercanas –evaluó–. Pero hemos encontrado responsabilidad en los legisladores y también ha habido madurez en los trabajadores del Estado, incluido COFE, y nosotros queremos un sindicalismo fuerte».
«Todo esto me lleva a pensar que la articulación del Presupuesto no va a ser complicada. El Ministerio de Economía planteó los límites generales y, ahora, la OPP tiene el rol de articular y creo que no va a ser algo friccionado, sino muy consensuado», declaró.
«Desde el inicio, se dejó libertad para que cada ministerio elabore el presupuesto según lo que piensa hacer. No se estableció un porcentaje homogéneo de aumento sobre el año anterior, igual para todos. Así, se deja de lado la inercia, pero ahora habrá que compatibilizar las propuestas con los límites que tenemos,» concluyó Carlos Viera. *
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