Gargano y Bielsa pusieron ayer paños fríos al enfrentamiento por las plantas de celulosa
Ayer, unos doscientos manifestantes se concentraron frente al Palacio Legislativo para protestar contra las plantas. Parte de ellos venía de Fray Bentos.
Otro actor que apareció en escena fue la Embajada de Finlandia en Buenos Aires, que envió una carta al diario «Clarín» respondiendo a una nota que acusaba al país de exportar una industria contaminante.
Luego de una hora de reunión, los cancilleres Bielsa y Gargano emitieron un breve comunicado conjunto informando que mantuvieron «una reunión cuidadosa y amistosa» dentro del «marco de las excelentes relaciones que ambos países mantienen».
«Acordaron que el Grupo de Trabajo establecido por los presidentes sobre el seguimiento y análisis del impacto ambiental se reunirá a la brevedad y emitirá su primer pronunciamiento dentro del plazo establecido de 180 días», agrega.
El comunicado termina con una cláusula que tiende a desautorizar las voces dispersas que alentaron la tensión binacional: «Las cancillerías son las únicas competentes para emitir comunicaciones sobre la cuestión en consideración.»
El comunicado no obliga a paralizar la construcción de las plantas. Uruguay, por su parte, cedió en su exigencia de que Argentina retirara la carta que envió al Banco Mundial. La protesta uruguaya al no presentarse a la instalación de la Comisión Técnica, fue considerada suficiente señal.
Antes de la reunión, Gargano fue abordado por periodistas y dijo que el diferendo «Lo va a resolver el Banco Mundial y se va a acabar el problema».
La reunión se realizó en el marco del encuentro de cancilleres del Grupo de Río que sesionó en un exclusivo hotel de la ciudad argentina de Pilar, a 50 km al norte de Buenos Aires.
Del embajador Finés
La Embajada de Finlandia en Argentina distribuyó una carta que Risto Veltheim, embajador en Buenos Aires, envió al diario «Clarín» en respuesta a «los conceptos vertidos» en un artículo sobre las plantas.
«La protección del medio ambiente es una prioridad para Finlandia, de manera tal que el estudio realizado este año por expertos de las universidades de Yale y Columbia de EEUU la ubican en el primer lugar entre 148 países evaluados debido a su política ambiental que promueva el desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente en todos sus aspectos», expresa la carta.
«La industria de pulpa y papel de Finlandia utiliza los estándares más avanzados del mundo y cumplen con todos los requerimientos de la Unión Europea, dentro y fuera del país», agrega.
«La suposición de que empresas finlandesas están desplazando ‘industrias sucias’ a los países en desarrollo, como en este caso a Uruguay, es absolutamente errónea. La planta que la empresa finlandesa Metsa-Botnia está planeando construir en Uruguay, es un proyecto que ha sido autorizado por ese país debido a que la empresa se ha comprometido a utilizar la tecnología más avanzada disponible, conocida por su sigla en inglés «BAT – Best Available Technology’,» explica. *
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