El diferendo por las plantas de celulosa bajó de tono ayer
El diario «Página/12″ de Buenos Aires dice que «en la Cancillería admitieron la dureza de las palabras de Bielsa», quien había afirmado que no veía «buen pronóstico» al diferendo. «Pero explicaron que, después de eso, dio instrucciones a los encargados del tema para que reabrieran el diálogo al respecto».
«Los hombres de la Cancillería que hablaron después con este diario –prosigue–, mostraron por cierto una actitud totalmente distinta de la exhibida en principio por Bielsa: ‘Tabaré tiene que ser nuestro amigo y hay que ser pacientes'». Luego, agregan que «el problema no es político ni económico sino ambiental» y que «el establecimiento de adecuados mecanismos de monitoreo y control» de las papeleras ayudaría a la solución del tema.
Gargano en «Mitre»
En declaraciones a la porteña radio Mitre, Gargano afirmó ayer que Uruguay tiene «capacidades técnicas» para controlar las dos plantas de celulosa en las costas de la ciudad de Fray Bentos, frente a la ciudad argentina de Gualeguaychú, separadas por el río Uruguay. «Tenemos una costa excelentemente cuidada», afirmó Gargano y dijo que la Corporación Financiera del Banco Mundial, que hará el estudio ambiental del proyecto de las empresas española Ence y finlandesa Botnia por 1.700 millones de dólares entre ambas, es «muy exigente para otorgar los préstamos».
La CFI sigue el trámite
En Argentina causó cierta conmoción un comunicado de la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial que aclara que estudiará el impacto ambiental con el gobierno uruguayo e «informará» al argentino. «Causó sorpresa un comunicado de la CFI», tituló el diario bonaerense «La Nación». El comunicado «incluyó algunas definiciones ‘llamativas’ para los funcionarios argentinos», dice el diario, entrecomillando la palabra «llamativas».
«El contenido es ‘muy distinto’ de la carta que la CFI envió al gobierno argentino la semana pasada, según funcionarios del Palacio San Martín», agrega. «El contenido fue interpretado como ‘una picardía» del gobierno uruguayo», concluye «La Nación».
Arana: ayuda a controlar
Arana confirmó que el país presentó en la Comisión Administradora del Río Uruguay dos informes sobre las plantas de celulosa en el período anterior. Dijo que «nos ayuda que haya mucha transparencia para que todo marche bien. Por eso queremos que estén informados y opinen sectores sociales académicos, ONGs que nos ayuden a controlar y nos controlen a nosotros». Explicó ayer a LA REPUBLICA que el país está preparando técnicos para el control de las plantas. «Gente nuestra, porque la empresa ya está entrenando cinco técnicos en Finlandia, pero obviamente no ponemos en duda su idoneidad ni ética, pero estarán a sueldo de la empresa».
«No podemos asegurar que no haya problemas por causas fortuitas. No pongo la cabeza en el horno para apostar que no va a pasar nada. Hay un riesgo, como todo, pero vamos a controlar a muerte para que esté dentro de los niveles admisibles», expresó.
«No podemos volver a las cavernas y renunciar al papel –opinó–. Así que creo que hay que minimizar las desconfianzas y maximizar los controles. Se nos va la credibilidad del Ministerio en ello». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad