Ultimos fieles a Antía dejaron la comuna
Se trata de funcionarios de confianza (Grado C) de la anterior administración que en realidad habían sido «enmascarados» en distintas direcciones con el Grado D, «para no caer», o que directamente habían ingresado con ese grado al municipio, señaló ayer a LA REPUBLICA una alta fuente del gobierno municipal.
Lo dispuesto por el intendente De los Santos, reza textualmente que en una franja, «deja sin efecto todas las contrataciones a partir de hoy (por ayer martes), de personal técnico y profesional realizadas con posterioridad al 14 de julio de 2000 (cuando asumió Enrique Antía), cuyo sueldo básico actual supere los $ 25.000 mensuales», incluyendo a unos 30 funcionarios. Asimismo «deja sin efecto las contrataciones del mismo período, cuyo sueldo básico actual supere los $ 15.000 mensuales», franja que incluye a otra veintena de funcionarios que si bien no son directores ocupaban altos cargos de confianza.
Pocas horas después de haber asumido la jefatura municipal, De los Santos había intimado a estos funcionarios a abandonar la administración, porque de no hacerlo, él mismo los destituiría este martes. En principio se hablaba de unos 70, pero ajustes que se efectuaban a última hora de ayer situaban en 55 los altos funcionarios comprendidos en esta medida.
Cayó empresa infractora
A todo esto, una empresa contratada para mantenimiento de espacios públicos y barrido de calles en Piriápolis y Pan de Azúcar, quedó cesante en la pasada jornada, al haberse comprobado una serie de irregularidades.
Se trata de Limpark, firma que en pocos años ha cambiado 3 veces de nombre y que estuviera seriamente implicada en evasiones a distintos organismos del Estado, situación que quedó al descubierto cuando muchos de sus funcionarios fueron víctimas de la «Fiebre Q» mientras realizaban tareas de desmalezado en la Reserva de Fauna del Cerro Pan de Azúcar.
Hace dos años, la firma fue denunciada reiteradas veces tanto en la Junta Departamental de Maldonado como en la propia Cámara baja, por tener a sus trabajadores «en negro». Sin embargo, la administración Antía que contrataba sus servicios, hizo oídos sordos a todos sus reclamos. Desde hace 10 días, la empresa se encontraba ocupada por una veintena de trabajadores que, no solo reclamaban el pago de las leyes sociales, sino sueldos atrasados y aguinaldos.
Esta empresa, como otras que prestan servicios similares para el municipio tenían contratos vigentes hasta la asunción del nuevo gobierno departamental. Analizado caso por caso, la administración De los Santos renovó documentos con las restantes, pero dejó sin efecto el contrato con Limpark (o Ecopark).
«La situación es de incumplimiento del contrato. La empresa creo que recibió $ 560.000 el día 5 de julio, dos días antes del cambio de gobierno, sin presentar los certificados de aporte al BPS, a la DGI y al Banco de Seguros. Hay un incumplimiento de ese contrato», le confió ayer a LA REPUBLICA, el intendente Oscar De los Santos.
La tarea por el momento será realizada por funcionarios municipales, aunque no se descarta la posibilidad de dar cabida a una microempresa o a un emprendimiento de perfil cooperativo. *
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