Cancillería prepara "nota de protesta" contra Argentina, anuncian senadores de la oposición
Afuera de las murallas de mármol, la cosa estaba bien caldeada, a minutos de comenzar la sesión ordinaria del Senado prevista para las 16 horas.
Aunque ordenada y hasta puntillosa, la manifestación generada a la entrada del Palacio Legislativo, sobre General Flores, por el arribo de un contingente de productores de Colonia, malamente endeudados, era caldeada. No solamente por el clima cuasi primaveral. La Policía buscaba ordenar al máximo, ante los ojos del mismísimo jefe, pero había imprevistos: una chancha, algunas gallinas, gigantescos fardos forrajeros, camiones imprevistos incidían en el tránsito ciudadano. También un corral en la calle, más maquinaria, más gente. La prensa, casi toda. El clima: caldeado.
Adentro de la sala senaturial, Nin-Larrañaga y Nicolini-Saravia son los únicos presentes, dialogando, cuando se hace la hora de comienzo. Nueve minutos después el presidente «habiendo número» da entrada a asuntos que deriva a comisiones. Destaca la eliminación de subsidios forestales, las designaciones de Carlos Mora y Gastón Lasarte, como embajadores en Países Bajos y Portugal respectivamente.
Cumpliendo el artículo 53 del reglamento, se notifican las inasistencias de legisladores: como es habitual, todos con aviso.
A las 16:13 da comienzo la hora previa. En mi auricular de radio, el periodista Marcelo Márquez, cronista parlamentario de LA REPUBLICA y de AM LIBRE entrevista puertas afuera del Palacio Legislativo a los productores movilizados: todo tranquilo, pero caldeado.
Caldeado afuera, caldeado adentro
El Senado está caldeado. La calefacción del hemiciclo parece estar particularmente regulada al alza, cuando el reloj marca 16:13, comienzo de la «hora previa». Expone Leonardo Nicolini (MPP) acerca de los sucesos en el Puerto de Montevideo del 22 de junio último que costaron la vida a 11 marinos al incendiarse un buque de bandera ucraniana. Nicolini enfatiza declaraciones hechas por los bomberos a la prensa sobre la catástrofe que podría haberse generado en la Ciudad Vieja, de haber estallado más tanques de amoníaco en el buque. Recuerda el senador que hay buques coreanos abandonados en la rada, cuatro de ellos con amoníaco, dice.
Apunta a las carencias de Bomberos, a la responsabilidad portuaria, y pide que sus palabras pasen a 6 organismos.
16:20. José Korzeniak (PS) emplea su tiempo en recordar la fecha de la víspera: «en 1972 fuimos a acompañar a José Pedro Cardoso a Rocha». En el cuartel local habían recluido a un grupo de jóvenes, dos de ellas habían sido torturadas. Cardoso ofrecía la defensa judicial de esas personas y proponía a Azucena Berrutti, José Díaz y el mismo Korzeniak para ello.
Mientras prepara su té, Korzeniak recuerda a otros compañeros luchadores de esa época, particularmente al militar Pedro Montañés. Concluye destacando el proyecto de ley que prepara el Poder Ejecutivo, destinado a reivindicar aquellos militares que sufrieron persecución por defender la democracia en dictadura, y fueron excluidos del la «ley de pacificación nacional».
Afuera, adentro y más allá
Afuera los medios reportan que los endeudados productores aceptaron todo el diseño policial para impedir obstaculizar el tránsito, pero se niegan a retirar los animales y los tractores. Algunos animales están atados, pero algunos periodistas preguntan qué ocurrirá si las gallinas sueltas cruzan la avenida imprevistamente… «Que se las coman» razona el cronista, mientras adentro el presidente da entrada a Sergio Abreu (PN), quien abunda una vez más en los advenedizos destinos del Mercosur. El ex canciller enfoca la intención proclamada del gobierno argentino de suspender inversiones en Uruguay, comunicada al Banco Mundial. «Estamos en una situación de gran fragilidad» apunta, habla de «intromisión» en asuntos internos del país, y enfatiza que algunos mercosurianos tienen «gran tendencia a manejarse más allá de los compromisos». Pide que los reclamos sean atendidos para la «nota de protesta» que, dice, «la Cancillería prepara».
En su segunda sesión como senador, vuelve el nacionalista Gustavo Lapaz (según la Oficina de Prensa de la Cámara de Senadores en su comunicado de ayer «Gustavo La Paz»), a hacer uso de la palabra. Lapaz (que así se llama), evocó la Revolución Francesa, ahondó en la «búsqueda de la sabiduría real» y alcanzó hasta «rapiñas, escraches, robos y no poder circular libremente». Pidió que sus palabras las envíen a la Embajada de Francia, entre otros.
Otro blanco, Julio Lara se enfrasca en una nutrida disertación sobre la situación demográfica nacional, la expectativa de vida, la ínfima tasa de natalidad, más la emigración («por qué los jóvenes van a seguir emigrando ante las pocas posibilidades de trabajo»), el envejecimiento absoluto de la nación, concluyendo en un futuro nada halagüeño. Advierte sin embargo que él viene de «presentar algunos proyectos, lo hemos hecho y nos gustaría se estudiara este tema a fondo».
El consumo de café en «la previa» superó largamente a sesiones anteriores.
Afuera de palacio, la radio informa que el ambiente es normal. Los fogones que se encienden, sólo para calentar el atardecer que refresca. Los productores esperan, si no soluciones, que se traten sus preocupaciones.
Orden del día
A las 16:50 el presidente Nin Novoa da entrada al orden del día, aunque los blancos piden modificarlo y comenzar rindiendo homenaje a Jorge Silveira Zavala. Dirigente nacionalista de toda la vida en Cerro Largo, Silveira Zavala, diputado y senador, bajo bandera del Herrerismo, falleció en Melo a los 75 años. Durante la dictadura integró el «triunvirato» que dirigía el Partido Nacional, junto a Dardo Ortiz y Carlos Julio Pereyra, sustituyendo al trágicamente asesinado Mario Heber.
Los senadores Gallinal y Heber se suceden en los homenajes, al tiempo de recordar que el partido viene de perder a otra figura relevante: el ex senador Luis Eduardo Mayo.
Julio María Sanguinetti pide la palabra, evoca en representación de los colorados al fallecido, enfatiza su «convicción, su fe y su sentido de la lealtad personal». El presidente Nin recrimina hacia la bancada blanca un poco de orden; Michelini aparece exultantemente reidero junto a Couriel.
17:07 El presidente pide autorización al cuerpo para hablar en nombre del Encuentro desde la presidencia, «a efectos de ahorro procesal», es decir no teniendo que dejar el estrado y dirigirse a una banca para hablar al cuerpo. Es autorizado y recuerda a Silveira Zavala «como un blancazo, un gran blanco» así como a «un referente departamental en el plebiscito de 1980, dónde Cerro Largo fue el único departamento de frontera (con Brasil), donde ganó el NO». 17:13, se cumple un minuto de silencio.
Acto seguido se distribuye una moción que, iniciativa de los blancos, declara «incalificable» el atentado ocurrido en Londres, con votos de «solidaridad» con Gran Bretaña, así como «firme rechazo y condena» a esta forma de terrorismo. Mientras se reparte se pasa al orden del día: se aprueban la designación «Area Militar 18 de mayo de 1811″ a los predios que ocupa el Comando General del Ejército, Estado Mayor del Ejército y otras dependencias, en Garibaldi, entre Bulevar Artigas y Colorado.
También se aprueba la nominación del comando de artillería del Ejército como «Artillería de Ejército Teniente Juan S. Walcalde», aunque nadie menciona siquiera al joven que comandó la artillería artiguista contra la fuerza española en la Batalla de Las Piedras. *
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