Silveira también anunció auditorías en Artigas
Con aplausos para el duro discurso del intendente entrante y silbidos, empujones e insultos al intendente saliente, se cumplió ayer en la tarde el cambio de mando en el departamento de Artigas, el que hasta las pasadas elecciones era considerado como bastión colorado del país.
El nacionalista Julio Silveira asumió alrededor de las 15 y 30 horas, cumpliéndose dos ceremonias: una en el despacho del intendente, donde habló el saliente, Carlos Soria (Foro Batllista) y se cumplieron los aspectos protocolares, y otra pública en las afueras de la comuna, donde se dieron a conocer las resoluciones de integración del gabinete y nominación del secretario general. Por la mañana, la dirigencia del Partido Nacional realizó un homenaje a los «blancos que ya no están», en el Cementerio Central, donde se descubrió una placa recordatoria y habló el primer suplente de Silveira, el veterano dirigente Delmar Paiva Fernández.
Al hacer uso de la palabra, Silveira destacó la significación emocional de ser el primer intendente nacionalista del departamento, y luego mencionó algunas cifras del municipio, «una deuda de más de 25 millones de dólares, un déficit hasta fin de este año de varias decenas de millones de pesos», señalando que el gobierno que se va deja la administración con cheques diferidos emitidos a vencer los próximos meses por una cifra de 30 millones de pesos, «desconociendo las prohibiciones legales» de emitir cheques con fecha posterior a su período de gobierno, por lo cual anunció que se realizarán «todas las investigaciones necesarias», a los efectos de determinar el origen de los cheques y el destino de los recursos obtenidos por los mismos. Cabe recordar que hace algunas semanas se supo que el gobierno saliente realizaba pedidos de dinero a prestamistas particulares y entregaba cheques en garantía, lo que también fue mencionado por Silveira, calificando estas acciones de «presuntamente delictivas». «Vamos a ir hasta el hueso», dijo el nuevo intendente, en una de las frases más aplaudidas.
La deuda de la Intendencia equivale aproximadamente a dos años y medio de recaudación. También se dirigió a los funcionarios municipales, a quienes se les adeuda dos meses de sueldo y el aguinaldo, señalando que su primera meta será ponerse al día con los mismos. Expresó que además de esta situación es el aspecto anímico de los mismos «cansados de persecuciones y despilfarros». Hizo referencia a la alta morosidad que llega a 300 millones de pesos (con los intereses incluidos), anunciando medidas para mejorar la recaudación.
En el acto estuvo presente el ex presidente Lacalle, junto al senador Heber por el Herrerismo (sector al que pertenece Silveira), anunciando apoyo «incondicional». También estuvo el diputado Pablo Iturralde y el doctor Carlos Matta por Alianza Nacional, Carlos Viera (director de OPP) en representación del Ejecutivo, el director del INDA, Uberfil Monzón, y dos de los tres diputados artiguenses: Maseda (FA) y Caram (PN), pero fue notoria la ausencia del ex intendente Signorelli, considerado el principal responsable del desastre administrativo y financiero de la IMA.
Carlos Soria se retiró de la IMA por la puerta lateral, donde un grupo importante de municipales le gritaba «bandido», «por qué no mandaste preso al otro», «andate de una vez», entre otros epítetos. Hubo forcejeos y empujones. Soria salió acompañado por el hasta ayer presidente de la Junta, Andrés Rodríguez, y su ex director de Tránsito y actual edil, Raúl Jacques. Los municipales habían convocado a una marcha del silencio para despedir y «enterrar» al gobierno saliente. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad