Preocupa a uniformados que un número incierto de militares termine "desfilando" por los juzgados

Expectativa en los mandos del Ejército ante reunión de Bertolotti con Vázquez

Los mandos del Ejército aguardan «con expectativa» que el gobierno les dé esta semana una señal «clara» en torno a la situación de los militares que eventualmente sean citado por juzgados penales al indagar los casos de violación a los derechos humanos no amparados en la Ley de Caducidad.

El encuentro que mantendrían el próximo martes o miércoles el presidente Tabaré Vázquez y el comandante en Jefe del Ejército, teniente general Angel Bertolotti, es considerado «clave» en filas del Ejército y, para algunas fuentes, podría determinar la continuidad o no de Bertolotti al frente del arma.

«La renuncia es una posibilidad», confió a LA REPUBLICA una alta fuente castrense, aunque otros informantes consideraron que no hay dentro del generalato un mando que pueda sintetizar la compleja «sensibilidad» del Ejército en el proceso de «solucionar» el tema derechos humanos.

Los anuncios que el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, realizó la semana pasada disiparon la «intranquilidad militar», aunque «parcialmente» y enfriaron el «estado de ánimo» que parte del generalato llegó a «filtrar» a algunos medios de comunicación para que tuviera eco en la opinión pública.

 

Lo que preocupa

La preocupación castrense consiste en la posibilidad efectiva de que un número incierto de militares de distinta jerarquía terminen «desfilando» por los juzgados al reactivarse algunas causas que tras la asunción del actual gobierno se consideraron excluidas de la Ley de Caducidad.

Según opiniones de algunos juristas, la figura jurídica de la prescripción -mencionada por el propio Gonzalo Fernández- podría anular algunos de esos procesos; pero otros argumentan la imprescriptibilidad de aquellos delitos considerados permanentes, como crímenes de lesa humanidad.

Algunos mandos militares alegan un supuesto «compromiso» de Tabaré Vázquez para que ningún militar sea citado a declarar. Una interpretación que hoy sostienen determinados oficiales del Ejército, los cuales esperan una «ratificación» del Presidente.

Por otro lado, hay altos oficiales que aceptan que al reabrirse algunos casos algunos militares deberán comparecer ante los juzgados -como ya lo han hecho varios oficiales retirados-, pero temen la eventualidad de un «escarnio» o «escraches» que afecten a la institución militar en su conjunto.

 

La interna militar

La «interna» militar, sin embargo, estaría reducida a parte de la cúpula de oficiales del Ejército, donde cinco de los dieciséis generales (incluyendo al propio comandante en jefe) pasarán a retiro el próximo 1º de febrero de 2006 y eventualmente, a algunos oficiales vinculados a la Logia Tenientes de Artigas.

Fuentes de la marina y la aviación, indicaron a LA REPUBLICA que en sus respectivas armas no se visualiza «intranquilidad alguna» y subrayaron que los respectivos comandantes en jefe, aunque son «solidarios» con el Ejército, cumplirán toda orden emanada de la Presidencia de la República.

Aunque la «sensibilidad» de los mandos quedó sujeta a lo que ocurra en el encuentro Bertolotti-Vázquez (algunos militares consideraron un «desaire» la posposición de la reunión por parte del Presidente), el tema quedó instalado en la interna del Ejército debido a su repercusión mediática.

«Los militares están entrelazados familiarmente, participan de reuniones de sus tandas de promoción y de los batallones simbólicos que integran oficiales retirados y activos… En todos esos ámbitos se habla y discute del tema como puede ocurrir en el resto de la sociedad uruguaya», se explicó. *

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