Dialogó con vecinos, atendió a comerciantes, comisiones de apoyo policial y autoridades locales

Díaz recorrió Maldonado para auscultar el relacionamiento entre Policía y comunidad

Díaz atendió pacientemente a grupos de vecinos y comerciantes, comisiones de apoyo policial y autoridades locales, y tuvo la oportunidad de auscultar la sensación de inseguridad que vive por estos tiempos la población, a la vez de comprobar la armonía que reina, al menos en algunas pequeñas ciudades, entre la Policía y la comunidad.

En diálogo con LA REPUBLICA, el ministro del Interior antes que nada valoró el inmenso esfuerzo del Rotary Club Pan de Azúcar y la comunidad de esa ciudad, que está finalizando las obras de construcción de un Destacamento de Bomberos que será entregado en las próximas semanas.

«Hay una muy buena relación, de reconocimiento incluso, pero como en otras partes del país, en estos pueblos en que antes no pasaba nada desde el punto de vista delictivo, ahora pasan muchas cosas que no las echamos en saco roto ni mucho menos, en este lugar y en ninguna parte del país», señaló el ministro.

 

–El departamento de Maldonado estaba esperando su visita. ¿Hay previsiones en el presupuesto para reforzar la presencia policial en este departamento?

–Nosotros estamos trabajando con todas las unidades ejecutoras del Ministerio del Interior, para armar el presupuesto. Naturalmente nos preocupa sobremanera tener una Policía más preparada, mejor retribuida, mejor asistida socialmente, para que sea una Policía más competente.

Pero todos tienen que entender que el tema de la seguridad es un tema de todos. El aporte como están haciendo con su destacamento de bomberos los vecinos de Pan de Azúcar; el aporte de otras instituciones, porque todo no se puede esperar de la Policía. Porque ni hay más delitos por la falta de policías sino que hay delitos por otras causas, ni tampoco se va a resolver con tener más y mejores policías, que los tenemos que tener.

 

–Usted se refiere a la necesidad de acciones coordinadas.

–Es una acción interinstitucional en donde todos los ministerios, el Estado, están comprometidos en esto. Así como el Estado anterior, cuyas consecuencias estamos ahora pagando nosotros, heredando nosotros a través de determinadas políticas, de Ministerio de Economía y Finanzas, de Ganadería, Agricultura y Pesca y demás, que generaron este país desestructurado donde los índices de pobreza han trepado exponencialmente, bueno, entre todos tenemos que resolver los temas que entre todos generaron esta realidad de hoy.

Tenemos que hacer un esfuerzo mancomunado de todos los ministerios, y naturalmente para el Ministerio del Interior vamos a tratar de conseguir los mayores recursos, pero los recursos son finitos.

En este tema del presupuesto, más allá de que mejoremos los ingresos, más allá de que vamos a hacer una reforma tributaria, la verdad es que también encontramos un país endeudado. Casi el 100% de lo que produce en bienes y servicios el Uruguay entero durante todo un año es la deuda externa que el país tiene. Y nosotros tenemos que negociar mejor esa deuda, pero no podemos decir no la pagamos, porque a otros que lo han hecho no les ha ido bien, y un país tan chiquito como el nuestro no lo puede hacer; entonces ahí tenemos un peso tremendo que encontramos cuando asumimos el gobierno.

 

–El sistema carcelario está a punto de colapsar. Acá en Maldonado la cárcel tiene tres veces más gente de la que puede albergar. ¿Hay alguna previsión para construir nuevas cárceles a mediano plazo?

–No tanto para nuevas cárceles sino utilizar los recursos inmobiliarios del Estado para tener más decentes alojamientos para gente que está peor que el ganado en un vagón de los viejos ferrocarriles. Tenemos claro en ese sentido, incluso me han acusado de que sólo me preocupa la situación de los presos, cosa que es absolutamente falsa; a mí me preocupa la situación de toda la ciudadanía, de los que están en libertad y de los que la han perdido por transgredir la ley. Somos todos ciudadanos, y nosotros con una nueva política penitenciaria que hemos abierto a través de este proyecto de ley que pronto se presentará vamos no a tener tanto peso de reclusos y reclusas en un país como el nuestro, porque cuesta muy caro tener 7.500 personas privadas de libertad, que salen peor, porque si salieran mejor, si tuviéramos condiciones allí para rehabilitarlas valdría la inversión, pero eso es absolutamente imposible. Es un disparate que Uruguay con poco más de tres millones de habitantes, tenga 7.500 personas privadas de libertad, convirtiendo las cárceles en verdaderas universidades del crimen. ¿Qué seguridad le estamos augurando a la ciudadanía?, que en vez de sacar personas rehabilitadas, no el 100% porque nadie es iluso, pero un porcentaje alto, sobre todo los muchachos jóvenes, que salgan y no vuelvan a delinquir. Ese es el objetivo del sistema, rehabilitar, no mortificar, eso lo dice la Constitución no lo digo yo. *

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