La columna de Sherlock
* Otro barco pesquero que fue detenido en «falta»
-¡No me diga que otro barco fue detenido por pescar en una zona prohibida!
-Es así. El barco Viking Sky, de la empresa Encomar SA, fue detenido por la armada argentina a 189 millas de las costa, o sea, en aguas territoriales del vecino país.
-Pero, ¿ese barco llevaba observador de la Dinara?
-Claro…
-¿Y el observador no informó a la Dinara de la posición del buque? ¿Cómo es posible?
-Espero que haya un error. Durante la gestión del capitán Yamandú Flangini al frente de la Dinara, cuando un observador informaba de una posición incorrecta, no pasaba nada. A ningún funcionario se le ocurría ordenar el regreso del barco.
-¿Y ahora?
-Habrá que esperar para ver qué pasó. El barco llega mañana lunes al puerto San Julián en la provincia de Santa Cruz, y luego se verán los detalles.
-Está bien.
* Despedida a embajadores en el Club del Toby
-La del viernes fue una jornada espectacular en el Club del Toby… ¿Verdad?
-Claro… Se resolvió despedir a algunos embajadores que asumen sus misiones en pocos días y, por ese motivo, hubo un menú especial realizado por un perito hasta el viernes desconocido en materia culinaria.
-¿Quién?
-El periodista Raúl Legnani que introdujo la receta de una lasagna con pescado, que fue realizada como los dioses por la gente de Las Flores.
-¿Y quiénes estuvieron?
-Embajadores Carlos Abin, que nos representará en Italia, y Carlos Pita, que irá a Chile. Faltó por razones personales Gerónimo Cardozo, que viaja a Venezuela. Además de los asistentes habituales, también llegó el director del Diario Oficial, Alvaro Pérez, el infaltable ministro de Transportes y Obras Públicas, Víctor Rossi, el ex senador Manuel Núñez, gente de la Junta de la Droga…
-¿Hernán Merlino?
-Claro, y además el grupo de periodistas que conforma la tradicional peña. Se puede decir que fue un hito del Club del Toby.
-¿Qué temática se abordó?
-Se habló de todo, pero le recuerdo que una de las normas de la casa es no revelar lo que se dijo, porque de lo contrario nadie querría abrirse a realizar comentarios.
-Tiene razón.
* Discutible representación en un foro de innovación
-Hace tiempo que no me cuenta nada de la Enseñanza. Parece que todo está tranquilo.
-No vaya a creer.
-¿Qué es lo que pasa ahora?
– Le cuento: La UTU organizó un buen Foro sobre «Innovación» que duró dos días y logró la participación de gente importante, del mundo empresario, académico, de la enseñanza y de la política. Mantuvo colmado durante ese tiempo el enorme Salón Azul de la Intendencia de Montevideo y la muchachada de la UTU hizo de recepcionista, periodista, relacionista público, demostró sus cualidades gastronómicas y su estilo para el servicio en el acto de cierre y la orquesta de la institución, como siempre «dio la nota» de distinción.
-Bueno, pero todo eso es muy bueno. Así que confirma que todo anda bien.
-No tanto, porque si bien en general todo el mundo coincide en que fue un emprendimiento necesario hay quienes preguntan cuánto costó el brindis final.
-¿Mucha plata?
-Parece que sí, y además innecesaria, según consideran los críticos, que dicen que hay carencias muy grandes y no hay que dilapidar el dinero en cosas superfluas.
-Bueno, pero ese es un detalle menor que supongo podrá ser refutado por las autoridades del Ente.
-Mire, el que precisa argumento es Yarzábal que fue invitado al acto de apertura y no concurrió.
-Habrá tenido sus razones y en estos casos siempre se recurre a un delegado
-Sí, eso fue lo que hizo
-Ah, bueno. ¿Y entonces?
-Lo representó Martín Pasturino
-¿Cuál? ¿El que repudió el gremio?
-El mismo. Y no cayó muy bien eso. La gente de UTU quedó con la sangre en el ojo. Así que ya ve, no está todo tranquilo, porque en estas actitudes no se está innovando mucho. La gente recordaba a Fanny Aarón.
-¿Sabe lo que ocurrirá el 27 de junio?
-Más o menos.
-Se realizará un homenaje a quien fuera embajador de México en Uruguay durante la dictadura. Diría más, un justo homenaje, a un hombre que permitió que se asilaran en su embajada todos los uruguayos que se consideraran perseguidos.
-Usted habla de Vicente Muñiz Arroyo, que mantuvo abierta la sede diplomática de México en Montevideo, permitiendo que centenares de uruguayos que eran perseguidos por el régimen cívico-militar recibieran protección y asilo político.
-Claro.
La Junta Departamental resolvió colocar en la base rocosa de la Plaza Virgilio (de la Armada) un monolito con una plaqueta recordatoria, en homenaje a este diplomático que se jugó su vida y su prestigio político concretando, en la práctica, el ejercicio del derecho de asilo.
-¿Usted recuerda algunas anécdotas de don Vicente?
-Claro… Por ejemplo cuando en setiembre de 1974, cuando Líber Seregni había quedado libre luego de su primera detención, don Vicente lo invitó al acto de conmemoración de «El Grito», que se realizó en el Parque Hotel.
-¿Y?
-Cuando entró Seregni los militares presentes, casi todos vinculados al régimen dictatorial, se retiraron. Se fue hasta la orquesta que, por supuesto, también quiso hacer buenas migas con los militares que se habían amotinado.
-¡Hay que ir, entonces, al homenaje!
-Por supuesto.
Al homenaje han sido invitados todos los uruguayos que estuvieron radicados en México durante la dictadura, así como autoridades nacionales, departamentales y representantes de distintas organizaciones sociales de nuestro país.
-El 27 de junio se cumple, además, un nuevo aniversario del golpe de Estado de 1973 y el comienzo de la huelga general de los trabajadores, que enfrentó el asalto a las instituciones democráticas.
-Este aniversario tiene la particularidad de que por primera vez en el gobierno nacional hay ministros que fueron presos o exiliados políticos durante la dictadura.
* La otra cara de un hecho que es bueno informar
Sherlock en una entrega anterior detectó que el subsecretario de Industrias y Energía, Martín Ponce de León, había tenido un contencioso con un inspector de tránsito que, luego de una conversación, dejó sin multa ni guinchado al alto funcionario del gobierno.
Posteriormente llegaron a la mesa de trabajo de nuestro sabueso más detalles del affaire.
Al parecer Ponce de León estacionó en lugar prohibido en razón de que le habían avisado sobre un problema de salud de su hija. Al llegar el inspector de tránsito, Ponce de León le explicó la situación sin darse a conocer ni tratando de influenciar en el funcionario municipal. Incluso le dijo: «Si usted entiende que debe multarme, hágalo».
Sin embargo el inspector de tránsito entendió la situación de emergencia y resolvió no actuar en la ocasión.
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