Mañana deberá comparecer Blanco; Guianze pidió que ambos sean "procesados con prisión"

Hoy, Timbal interrogará a Bordaberry por "homicidio" de Michelini y Gutiérrez Ruiz

Guianze solicitó a Timbal que Bordaberry y Blanco sean sometidos a interrogatorio como «indagados», «bajo apercibimiento» e «intimados» a concurrir con abogados defensores, y pidió que fueran «procesados con prisión» por delitos de «homicidio muy especialmente agravado».

Las audiencias se cumplirán en el 4º piso de la calle Misiones 1469, entre 25 de Mayo y Cerrito, en el despacho del magistrado Timbal. Bordaberry comparecerá con su abogado Gastón Chaves Hontou, y Blanco lo hará con su defensor, el doctor Carlos Curbelo Tammaro.

El juez Timbal desestimó ayer los escritos que los abogados de los dos indagados presentaron para tratar de dejar la audiencia en suspenso por motivos legales y procesales. Curbelo entregó su escrito el lunes de tarde, al tiempo que Chaves lo hizo ayer con similares argumentos.

La denuncia contra Bordaberry y Blanco fue iniciada por familiares de los legisladores asesinados, con el patrocinio legal de los abogados Hebe Martínez Burlé y Walter De León. Documentos desclasificados en Estados Unidos, Argentina y Chile permitieron imputar el delito.

El ex presidente de facto que disolvió las cámaras legislativas por decreto, el 27 de junio de 1973, y su ex canciller, ya procesado sin prisión por el «homicidio» de Elena Quinteros, deberán responder por el asesinato de los ex tupamaros Rosario Barredo y William Whitelaw.

Los cuerpos de los esposos Barredo y Whitelaw aparecieron en un auto en Buenos Aires, el 20 de mayo de 1976, junto a los cadáveres de Michelini y Gutiérrez Ruiz. Los cuatro habían sido torturados antes de ser ejecutados de un tiro en el cráneo, disparado a corta distancia.

Por iniciativa de la fiscal Guianze, el magistrado agregó, al expediente instruido por el asesinato de los dos ex legisladores y de los dos ex tupamaros, el caso de la «desaparición forzada» del comunista Manuel Liberoff, ocurrida en Buenos Aires, en la madrugada del 20 de mayo.

La «desaparición forzada» de Manuel Liberoff ya fue reconocida por la Justicia argentina, el 2 de junio de 1997, en un expediente abierto por su familia. El año pasado, el propio gobierno argentino de Néstor Kirchner presentó una denuncia para identificar a sus responsables.

Manuel Liberoff Peisajovich «desapareció» tras ser secuestrado, a cara descubierta, por unos 25 argentinos y uruguayos del Grupo Operativo OT 18 (Operaciones Tácticas), de Argentina, en el que operaban los efectivos del Servicio de Inteligencia de Defensa (SID), de Uruguay.

Bordaberry quedó implicado en la causa penal, cuando se comprobó que había remitido a la Argentina una requisitoria contra Michelini y Gutiérrez Ruiz para que fueran capturados. Por su parte, Blanco había ordenado anular sus pasaportes para impedirles la huida y el exilio.

Los documentos desclasificados demostraron que el Departamento de Estado, de los Estados Unidos, siempre supo de los homicidios de Michelini y Gutiérrez Ruiz, y de la coordinación represiva de las dictaduras del Cono Sur para exterminar a sus opositores políticos.

El homicidio de los ex legisladores y la desaparición forzada de Liberoff, cometidos en la República Argentina, son crímenes de lesa humanidad, y por lo tanto son imprescriptibles, inamnistiables, y el Estado no puede renunciar al enjuiciamiento de sus responsables.

Además, por haber sido perpetrados afuera del territorio nacional, tampoco podrían llegar a ser amparados en la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, Nº 15.848, más conocida como «la Ley de Impunidad», que encubrió delitos políticos durante tres decenios.

No obstante, en medios judiciales se estima como poco probable que ambos ex mandatarios puedan ser procesados hoy con prisión, ya que la modificación del artículo 113 del Código Penal, de mayo de 2004, permite a las partes pedir pruebas, aún en audiencia para sentencia.

El abogado Chaves, defensor de Bordaberry, pidió ayer, en un escrito de más de una treintena de páginas, que fueran incorporados nuevos elementos probatorios que prolongarían la etapa presumarial por un tiempo inestimable. Curbelo había alegado contra el procesamiento.

Timbal resolvió que ninguno de los escritos presentados podría tener efecto suspensivo sobre la actual etapa indagatoria y ratificó hora y fecha fijadas con anterioridad para que Bordaberry y Blanco fueran sometidos a un interrogatorio, requisito previo a todo procesamiento. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje