Informe avalado por la unanimidad de los integrantes de la Cátedra de Oncología

Suspensión de radioterapia menor a una semana no afecta salud, según Medicina

El informe, que es avalado entre otros por el Dr. José Leborgne Deus, explica por qué el acelerador lineal no puede ser operado sin un físico, afirma que interrupciones menores de una semana no conllevan más que ajustes mínimos de dosis para lograr igual efecto terapéutico e informa que sólo en casos excepcionales es conveniente derivar pacientes a otros servicios de radioterapia. El informe se conoce en vísperas que la directora del Servicio de Radioterapia del Hospital Pereira Rossell, Blanca Tasende, y el director de Oncología Pediátrica, Luis Ney Castillo, concurran esta jornada a la Comisión de Salud de Diputados.

 

Los aparatos

En el informe se señala que existen dos equipos de terapia radiante en el Instituto de Radioterapia del Hospital Pereira Rossell, una unidad de telecobaltoterapia y un acelerador lineal de baja energía, ambos de megavoltaje, explica el informe.

La primera unidad, que opera con cobalto radiactivo, permite que los controles dosimétricos, no sean tan críticos, pudiéndose realizar los mismos periódicamente y no diariamente.

El acelerador lineal, que genera a partir de electricidad, necesita en forma imprescindible de controles diarios de la medida de la dosis por él generada, antes de la aplicación a los pacientes, agrega. Este control debe ser efectuado bajo la responsabilidad de un técnico especializado y autorizado por el licenciamiento que expide la Autoridad Regulatoria Nuclear dependiente del Ministerio de Industria, Energía y Minería. Sin esto no es aconsejable la utilización de la unidad.

 

Los procedimientos

Hay dos tipos de interrupciones las programadas y las no programadas, explica la cátedra. Las primeras forman parte del protocolo terapéutico, como interrupciones para mejorar la tolerancia de los tratamientos radiantes. Las no programadas mayoritariamente corresponden a problemas de funcionamiento del equipo de terapia radiante o del personal que lo maneja. La tolerancia a la terapia por parte del paciente es otra de las causas y los feriados prolongados.

Cuando la interrupción no se extiende por varias semanas, existen modelos matemáticos radiobiológicos que la compensan, manteniendo los índices de control esperados en la patología en cuestión.

Si la interrupción es menor a una semana, se efectúan mínimos ajustes entre la relación dosis – tiempo y no a los cambios en las expectativas del control de la enfermedad, salvo en las lesiones de cabeza, cuello y cuello uterino, donde existe un tipo de dependencia entre el tiempo de tratamiento y la dosis final, la cual se puede compensar radiobiológicamente también.

 

Derivaciones

El hecho de derivar a un paciente en tratamiento de un equipo a otro, y más a un equipo fuera del Servicio, implica una nueva replanificación de la dosimetría, además de cambiar el técnico responsable de la ejecución de la terapia, señala el informe. Los cambios se realizan solamente cuando las detenciones del tratamiento van a ser prolongadas.

«Estos conceptos representan la opinión unánime de los integrantes de la Cátedra, que está integrada por: profesor director doctor Miguel Torres, profesor agregado doctor Alvaro Luongo Céspedes, profesor adjunto doctor Alejandro Santini, profesor adjunto doctor Aldo Quarneti, asistente doctor José Leborgne Deus, asistente doctora Cristina Mara, asistente doctor Alvaro Luongo Gardi, asistente doctor Diego Pintado», culmina el informe académico. *

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