Leborgne manejaba radioterapia como un "ente autónomo"
En tanto, el Partido Nacional pidió ayer la renuncia de la ministra María Julia Muñoz, alegando que «ha perdido credibilidad en la opinión pública». Dándose por satisfecho el gobierno por haber solucionado los problemas ocurridos con el acelerador lineal que no funcionó la pasada semana, ahora se enfoca la atención en evidenciar que los hermanos Leborgne manejaron como un «ente autónomo» durante cuarenta años el servicio hospitalario, y que se dieron desde allí servicios privados, según advirtió el diputado frenteamplista Luis Gallo (Asamblea Uruguay).
Los hermanos Leborgne no tenían el servicio que dirigían relacionado con el resto del hospital ni con Salud Pública, que no contaba con registros de lo que allí se hacía, lo que según Gallo se demostrará con la auditoría contable y de gestión que se inició en esa órbita.
«Hay que saber si vendían servicios», explicó el legislador, al tiempo que señaló que el técnico que manejaba el acelerador lineal, René Curochquin, también prestaba servicios externos.
Consultado Gallo sobre la responsabilidad que le pudo caber a la sustituta de José Leborgne, Blanca Tasende, de informar que el acelerador lineal no funcionó desde el martes 31, el legislador apuntó que tampoco Félix Leborgne, en las doce veces que el aparato dejó de funcionar desde el año 2000 a la fecha, comunicó a nadie la suspensión de tratamientos.
Mientras que la Comisión de Salud se apresta a recibir la semana que viene a Blanca Tasende y al director de Oncología Pediátrica del hospital, Luis Ney Castillo, Gallo avisó que «el caso de los Leborgne puede terminar en una investigadora».
Credibilidad
Por su parte, la bancada de diputados del Partido Nacional le retiró ayer la confianza a la ministra Muñoz, por entender que carece de «credibilidad» luego de que admitiera que había informado erróneamente sobre la suspensión de tratamientos.
El diputado aliancista Javier García, que ayer mismo fue designado presidente de la bancada nacionalista, argumentó que «la salud no puede estar en manos de una ministra que ha perdido credibilidad ante la opinión pública».
«Cualquiera de nosotros hubiera renunciado hace horas», dijo García en función de la admisión por parte de Muñoz de que hubo problemas de comunicación, cuando la semana pasada se dijo que no había suspensión en el servicio y luego se terminó afirmando que sí la hubo.
Se habló de patrañas; Muñoz descalificó a los medios y después se tuvo que desdecir», agregó García, en tanto el diputado Gallo dijo a LA REPUBLICA que lo importante es que Tasende actuó responsablemente para solucionar el problema con que se encontró cuando asumió, más allá de los problemas de comunicación. *
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