Presentarán hoy "hechos supervinientes" para que el juez reabra el Caso Gelman
El doctor José Luis González, abogado del poeta argentino Juan Gelman, solicitará hoy ante el Juzgado Penal de 2º Turno, a cargo del juez Gustavo Mirabal, la reapertura de la causa sobre el asesinato y desaparición en Uruguay de la joven María Claudia García Irureta Goyena de Gelman en 1976.
El expediente sobre secuestro y traslado ilegal a Montevideo de la ciudadana argentina, cuya hija nacida en cautiverio apareció en manos de la familia de un policía, había sido clausurada por un decreto del gobierno del presidente Jorge Batlle, quien amparó el caso en la Ley de Caducidad.
La reapertura de las actuaciones se sostiene en la aparición de «hechos supervinientes», entre los que se destaca una investigación periodística de LA REPUBLICA en la que se descubrió la ubicación de la clandestina «Base Valparaíso», a la que María Claudia habría sido trasladada para su ejecución.
La defensa de Gelman también incluye un artículo del periodista Samuel Blixen de Brecha en el que se denunció la existencia de enterramientos en un viñedo de Montevideo y otra nota del periodista Gabriel Pereyra de El Observador, en la que se implica al policía José Sande en la desaparición.
Fuentes allegadas al estudio jurídico del abogado González confirmaron que entre los argumentos expuestos para reabrir el Caso Gelman, se agrega la manifestación pública del presidente de la República, Tabaré Vázquez, quien al asumir el gobierno dijo que el hecho no estaba incluido en la Caducidad.
Los nuevos elementos incorporados al caso, podrían determinar la citaciones de testigos civiles, policiales y militares que la clausura del caso no permitió declarar, entre los que se incluiría al ex presidente Jorge Batlle y ex soldados que han confesado que les ordenaron cavar las tumbas de presos políticos.
El martirio de María Claudia
María Claudia, embarazada, fue detenida junto a su esposo Marcelo Gelman en Buenos Aires en agosto de 1976 y permaneció detenida en el centro represivo Automotores Orletti hasta que la trasladaron a Uruguay junto a un grupo de secuestrados uruguayos que también continúan desaparecidos.
El cuerpo de su marido fue hallado en un tonel arrojado en el delta del Tigre y fue enterrado como «NN» en Argentina, mientras María Claudia se mantenía presa en Montevideo en la sede del Servicio de Información y Defensa (SID) entonces ubicado en la calle Bulevar Artigas y Palmar.
A fines de ese año, la joven fue internada en el Hospital Militar donde dio a luz una niña que fue entregada a la familia de un policía uruguayo. María Claudia fue luego trasladada a la «Base Valparaíso» de Francisco de Medina 1525 bis, donde el policía Ricardo «Conejo» Medina le habría dado muerte.
La Comisión para la Paz creada por el gobierno de Batlle confirmó en su Informe Final el caso de desaparición de la nuera de Gelman, a la vez que surgían indicios de que pudo ser enterrada en el Batallón de Infantería 13, donde el ex soldado Ariel López Silva confesó haber sepultado a una mujer.
El presidente Batlle, poco después de asumir la presidencia en el año 2000, anunció el hallazgo de la nieta de Gelman, cuya identidad había sido confirmada luego de una larga investigación de su abuelo y por una pesquisa de un grupo de periodistas de LA REPUBLICA.
Un año más tarde, en una reunión privada, el presidente Jorge Batlle le confesó al senador Rafael Michelini que sabía que el ex policía Ricardo Medina había ejecutado a María Claudia, pero la versión -testimoniada por el legislador ante la Justicia- hasta ahora no fue confirmada por el ex mandatario.
Antes de ser interrogado por el juez Mirabal, Batlle ordenó -al amparo de la Ley de Caducidad- la clausura del caso y la suspensión de las actuaciones por las que se habían detenido obras de saneamiento en el Batallón 13 y se preveía citar a una decena de ex militares y policías implicados.
Los «hechos supervinientes»
En la edición de semanario Brecha del pasado 29 de abril, el periodista Blixen publicó un artículo en el que sostuvo que «el mismo viñedo donde ocho años atrás un bodeguero mató a un adolescente que robaba unas uvas fue utilizado durante la dictadura como un cementerio clandestino».
Agregaba que las tumbas estaría ubicadas en «los terrenos delimitados por camino Dionisios, Chacarita de los Padres y avenida Punta de Rieles», donde se habría realizado al menos dos enterramientos en los que yacerían por lo menos cinco cuerpos de presos políticos.
El pasado 18 de mayo el periodista de El Observador, Gabriel Pereyra, publicó otro artículo en el que se informaba sobre discusiones internas entre militares de aquella época y gestiones de militares para adoptar determinadas actitudes ante la eventual reapertura del Caso Gelman.
La información periodística afirmaba que el ex policía José Sande dijo a otros ex represores de la dictadura que el coronel retirado Gilberto Vázquez lo había citado y le había pedido que se «entregara y admitiera su responsabilidad en el secuestro y desaparición de María Claudia…».
El 29 de mayo último, LA REPUBLICA divulgó una investigación iniciada años atrás por la que se reveló la ubicación de la «Base Valparaíso» -un garaje para taxímetros de inteligencia militar que realizaban espionaje y seguimientos durante la dictadura- donde la nuera de Gelman habría sido ejecutada.
El informe periodístico incluía datos sobre el inmueble en cuya planta alta funcionaba como fachada la «Inmobiliaria Valparaíso», los datos de los taxímetros utilizados y sus propietarios, y los nombres de los militares y policías que entonces operaban en el lugar.
La defensa de Gelman también mencionaría como «hecho superviniente» a la clausura de las actuaciones, las excavaciones que en el Batallón de Infantería 13 fueron ordenadas por el propio gobierno nacional ante la presunción de que allí, efectivamente, se realizaron enterramientos de detenidos. *
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