DESDE EL SENADO - Aprueban venias para Directorio de la Corporación Nacional para el Desarrollo

De paramilitares apoyados por la dictadura, al peligro de que argentinos abusen de nosotros

«Vos no te metás, que no sabés como somos los de Paysandú», atrona la voz de Jorge Larrañaga que, al fondo del hemiciclo, dialoga con un grupo de sus pares. La carcajada generalizada, es abruptamente cortada por el timbre que a las 16.08 da por abierta la hora previa a la sesión.

Retoma su disertación inconclusa del día lunes el senador Alfie, continuando su defensa del tratado de reciprocidad con los Estados Unidos, a partir del artículo 17, uno de los más discutidos. «El tratado no ampara empresas de cartón», dice con el asentimiento a su lado, de Julio Ma. Sanguinetti. «No se viola la soberanía del país», enfatiza. Recuerda incluso que gracias a un acuerdo similar existente con Francia, no se ampararon los reclamos de Stephane Benhamou, cuando la crisis del Banco Pan de Azúcar. Culmina su defensa apuntando que las críticas tienen «muchas fantasías y oscuros intereses» detrás.

La llegada de Long, Gallinal, Moreira, Vaillant y Lara, en ese orden y con pocos minutos de diferencia, va nutriendo la sesión. El segundo orador es el suplente de Marina Arismendi, Eduardo Lorier, quien, en una aparente suerte de respuesta a Alfie, historió algunos hitos del Mercosur, invitando a los países miembros a «abandonar conductas neoliberales y volver al espíritu del Mercosur». Criticó al ALCA, con cuyo avance entendió «seguiremos condenados a decir que sí», y enfatizó que en «Sudamérica pasará algo si Argentina y Brasil, están realmente juntos».

Atendían Baraibar, Rubio y Fernández Huidobro, los demás que lo hacían no lo parecía, menos aún las duplas Long-Percovich, Amaro-Sanguinetti, Larrañaga-un secretario, Korzeniak-Nicolini, y Saravia-Vaillant, enfrascados en diálogos propios.

 

Paramilitares en Uruguay

A las 16.28, el senador Korzeniak inicia un promenorizado relato de sucesos ocurridos durante la dictadura, en relación a la existencia de grupos paramilitares en el proceso. A la fecha la existencia de civiles, entrenados, armados, financiados y protegidos por los militares golpistas, ha sido negada sistemáticamente por la derecha. Korzeniak se explayó sobre documentos de la época, para traer a luz la realidad que la Juventud Uruguaya de Pie (JUP) había sido efectivamente una fuerza paramilitar en el país. Con nombres, fechas y declaraciones de interrogatorios, Korzeniak esclareció puntos cuyas consecuencias, han llegado hasta nuestros días bajo la forma de consideraciones erróneas manejadas incluso a nivel judicial y de las que el propio legislador fue víctima.

«En el Uruguay más de uno de los historiadores, estudiosos, del tiempo de la dictadura, siempre se pasó por alto o no se dijo que acá había grupos paramilitares, en el sentido de grupos protegidos por los militares golpistas. Se sabía que había grupos ultraderechistas pero no que tenían aparatos armados, con armas, instrucción y apoyo del Ejército y de la Policía, no como instituciones, sino de los sectores más golpistas. Me pareció bueno poner esto en conocimiento del Parlamento, ya que es una verdad histórica sobre la que investigué, en tanto se refirió a una resolución sobre la que se pretendió invocar en un Tribunal contra un testimonio mío», dijo posteriormente a LA REPUBLICA, el senador socialista.

 

Argentina, ¿abusará de nos?

Entre las 16.39 y las 16.43, el nacionalista Gustavo Penadés refirió al peligro que significa en el tránsito nacional el deterioro generalizado del parque vehicular, más allá de cualquier tolerancia. Apuntó incluso a «cierta negligencia» por parte de la Policía Caminera «y de la Intendencia» para este tipo de control. Solicitó al Parlamento trabajar sobre un seguro obligatorio para todos los vehículos. La moción, es aprobada por unanimidad, aunque nadie apunta a cómo enfrentarán los vecinos los aforos y las primas más altas de la región.

Concluyendo la hora previa, el nacionalista Julio Lara reseñó su «gran preocupación», por el cese decretado por el gobierno de todos los delegados ante las comisiones binacionales con Argentina. La Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), la Comisión Técnico Mixta de Salto Grande (CTM), la Comisión del Frente Marítimo y la Comisión Administradora del Río de la Plata están «sin relevo natural como hubo siempre». Aseguró que esta remoción de todos los delegados podría ser una «equívoca actitud» ante Argentina que «podría considerar un retiro unilateral», afirmó. Peor aún, los argentinos «quedarían facultados para tomar decisiones unilaterales», interpretó Lara que exigió urgentes nombramientos y venias para dichas comisiones, integradas históricamente por blancos y colorados.

 

La sesión

A las 16.51, se inició el orden del día incorporando con carácter de urgente el pedido de venias para el Directorio de la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND).

Se atendieron no obstante los dos puntos prefijados, sobre los que expuso la socialista Mónica Xavier. Sus palabras tuvieron relativa recepción (los senadores leían el repartido sobre las venias), aunque buena receptividad, en tanto ambas mociones fueron aprobadas. Se trataba de la designación del Hospital de Las Piedras como «Dr. Alfonso Espínola» y del Centro Auxiliar de Salud Pública en Sarandí Grande (Florida) como «Dr. Alfredo Sanjuán Suárez». Adhirieron al homenaje los senadores Amaro y Lorier; Lara parece dormitar, Abreu bosteza, Cid llega, justo para votar, todos aprueban.

La moción de Eduardo Ríos para considerar grave y urgente el otorgamiento de venias a los representantes del Estado en el Directorio de la CND es también aprobada. Alvaro García Rodríguez, Ricardo Puglia Saavedra y Tomás Alonzo Bastreri, recibieron encomios profesionales y personales del informante y también de Ruperto Long.

Se levanta la sesión. Larrañaga agrega: «¿Por qué no seguimos?, apuntando al homenaje previsto para las 18.00 horas. El reglamento lo impide.

Hoy hubo gasto: tomaron café Rubio, Heber y Long. Da Rosa, té.

 

El homenaje

Con la presidencia de Fernández Huidobro y 15 senadores en sala se inició el homenaje al fallecido intendente electo de Flores, Walter Echeverría.

Diez oradores, durante 73 minutos se extendieron sobre la personalidad del extinto.

Abrió el presidente del Honorable Directorio, siendo el punto más acabado de la evocación de Jorge Larrañaga su apunte que sobre Echeverría «nunca nadie pudo decir nada de él, nada de su honestidad». Le siguió el presidente del cuerpo, sentado en la banca de Fernández Huidobro, quien recordó su tarea conjunta y el afán por lograr un «municipalismo» de avanzada. Concluyó la terna de partidos Justo Amaro, quien desde filas coloradas elogió al «caudillo de pura cepa» desaparecido.

A continuación se sucedieron todos senadores blancos (Gallinal, Da Rosa, Chiruchi, Heber, Alcorta -ahora nuevoespacista-, Moreira y Long) quienes elogiaron al fallecido ante una audiencia de la barra que, aparentemente aburrida, de a poco, se fue. El propio presidente de sala, se hamacaba adelante y atrás en su sillón con los ojos cerrados, casi como un mahometano rezando. Aunque la nota era el cuchicheo, las sonrisas cómplices en la bancada blanca, con excepción obvia del disertante de turno remarcando el dolor reinante, como en un velorio en que alguien hace bromas, pero acomodan la circunstancia cuando llega un doliente. Más allá del detalle, el respeto fue total cuando a las 19.13 se votó un minuto de silencio. A las 19.14, la sesión se levantó. *

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