"¡Se acabó la diversión!", dijo Vázquez
El Presidente puso plazo al Partido Nacional. Si no integran los entes al 2 de mayo, se eliminarán los cargos vacantes bajando el número de integrantes de los directorios de los entes. El próximo Consejo de Ministros volverá a sesionar en el Interior. Será el lunes 27 de junio en la localidad de Bella Unión.
La intervención de Tabaré Vázquez, de 43 minutos, estuvo dividida en tres partes, en la primera resaltó la importancia de esta sesión en el «Uruguay profundo», en la segunda resumió en 17 palabras sus primeros 55 días de gobierno y en la tercera, en 11 palabras su prioridades inmediatas.
Contra lo anunciado oficialmente tras el último Consejo de Ministros, el mandatario apenas rozó las penurias de la «herencia maldita» del gobierno anterior. «Que yo haga referencia a la ‘herencia recibida’ y a las dificultades planteadas podría ser interpretado como que el gobierno en su conjunto, y el Presidente de la República en particular, buscan excusas para no cumplir los compromisos asumidos», dijo.
Vázquez, con campera y sin corbata, leyó su intervención con aplomo, como quien la ha ensayado mucho. Fue interrumpido numerosas veces, sobre todo cuando refirió a temas patrióticos, de transparencia o referidos a la localidad.
¿Por qué Zapicán?
«Es posible que alguno de ustedes se pregunte ¿por qué esta modalidad, por qué Zapicán?», dijo. «Y la respuesta es muy sencilla, vinimos a Zapicán porque nos comprometimos a ello hace casi 11 años», durante la campaña electoral de 1994, cuando un vecino le preguntó si luego de elegido se acordaría de la localidad y respondió que sí.
Pero, dijo, asumió ese compromiso «porque en el Uruguay hay muchos Zapicán», donde «viven muchos compatriotas que para nosotros cuentan».
«Porque entendemos que uno de los principales desafíos del país, entre tantos otros, es reconstruir los lazos de confianza y credibilidad no exentos de exigencia, control y críticas mutuas entre pueblo y gobierno», dijo. Y porque gobernar también «es reconocer, escuchar, dialogar, rendir cuentas. Gobernar es articular esperanzas, derechos y compromisos en torno a un proyecto de país».
Las 16 palabras de 55 días
En la parte central de su discurso, Vázquez agrupó las acciones del gobierno en sus primeros 55 días en torno a 16 palabras.
«Estamos –por decirlo de alguna manera– escribiendo las primeras y principales palabras de nuestro gobierno», señaló. «Estamos escribiendo, por ejemplo, la palabra ‘tranquilidad’,» porque no ha habido caos al asumir el EP.
La palabra «responsabilidad», por la forma en que se resolvió la crisis de Cofac, pero también por la vacunación en Bella Unión, los controles a Botnia y el encare de la crisis energética.
La palabra «transparencia» porque publicó los sueldos de Presidencia y se instalaron teléfonos especiales para Salud Pública y deudores agropecuarios.
La palabra «austeridad», ejemplificada irónicamente con que no se sabe donde poner los celulares que sobran en Presidencia o que los automóviles allí estacionados estorban en el garaje. «Antes era más fácil: autos oficiales y teléfonos celulares de última generación andaban por ahí, en la vuelta; pero esas vueltas las pagaba el pueblo uruguayo. ¡Se acabó la diversión!»
La palabra «confiabilidad»: acuerdos con organismos internacionales de crédito.
La palabra «respeto», en particular a los medios de comunicación porque «ya no hay más llamaditos desde los despachos de gobierno a los medios de comunicación para que digan la verdad oficial».
La palabra «verdad», con la investigación en predios militares. «Vamos a cumplir toda la ley de caducidad».
La palabra «sensibilidad», para bajar los precios de la canasta básica mediante el diálogo.
La palabra «solidaridad», con el Plan de Emergencia, que ahora están encontrando que son 200 mil y no 100 mil los uruguayos bajo la línea de pobreza extrema. «Esta realidad no se resuelve con paliativos: basta ya de políticas sociales para que los pobres sigan siendo pobres». La asistencia en lo inmediato es un derecho, de quien no tiene otro recurso. Pero también son necesarias «políticas de más largo plazo, que recompongan el tejido social, que generen ciudadanía».
La palabra «igualdad»: Plan de Igualdad de Oportunidades y Derechos presentado el Día de la Mujer.
La palabra «cultura»: programa «Un sólo país».
La palabra «producción», desde la inauguración de Ambev el 2 de marzo en Paysandú, hasta los acuerdos con Brasil.
La palabra «innovación». Aquí mencionó un grupo asesor en informática y el próximo anoversario del LATU, pero no el Gabinete Ministerial de Innovación, inaugurado el pasado viernes. Seguramente esto sea porque el discurso ya estaba escrito para esa fecha.
La palabra «descentralización», con mención a acuerdos con el Congreso de Intendentes, el programa «Un sólo país», pero también la mejora en la gestión de las sucursales del MTSS, el plan de emergencia sanitaria y la redistribución de funcionarios policiales. «Para tener una idea, solamente la sede ministerial tenía 1.200 funcionarios, ya reducidos a 800″. Los 400 restantes ya fueron redistribuidos.
La palabra «cooperación»: acuerdo con la Universidad.
La palabra «Integración», de los propios compatriotas con la creación del llamado Consulado del Departamento Nº 20 que atenderá a los emigrantes. También, los acuerdos con Brasil y próximos viajes a Argentina y Paraguay.
La palabra «diálogo». Aquí, Vázquez comenzó con conceptos generales de diálogo con la sociedad, el Consejo de Economía y los Consejos de Salarios. Luego se acercó al principal anuncio del día: «Ningún diálogo político se interrumpirá por iniciativa de este gobierno». Recordó que el 3 de noviembre, con las urnas calientes, ofreció a los tres partidos opositores integrar el gabinete, cosa que rechazaron. Recordó que los colorados rechazaron integrar entes antes del 1º de marzo y que los nacionalistas «aun no ha respondido definitivamente a nuestro planteo».
«No corresponde al gobierno opinar sobre las motivaciones de tal tardanza, pero es el país el que no puede seguir esperando y por lógica consecuencia el gobierno tiene que actuar en función del país», expresó.
«Por eso, sin dramatismo alguno y sin ánimo de interferir en los ritmos decisorios de nadie, informo: que si el próximo lunes 2 de mayo dicha respuesta no se ha concretado el Poder Ejecutivo adoptará las medidas que correspondan, para asegurar el normal funcionamiento de dichos directorios», anunció.
Esto constituiría un antecedente para la reforma del estado, ya que «empresas públicas que tienen cinco directores y que puedan funcionar con tres, van a funcionar con tres; y las que tengan tres y puedan funcionar con dos, van a funcionar con dos directores».
Pese a la fecha, Vázquez reiteró que no se trata de un emplazamiento y que esto no significa una renuncia al diálogo.
Las 8 palabras del futuro
«Amigas y amigos, podríamos seguir enumerando las palabras que hemos escrito durante estos primeros 55 días de gobierno –prosiguió el presidente en Zapicán–, pero, permítanme referirme a algunas de las que seguiremos escribiendo en los 1770 días que restan en la gestión del actual gobierno».
«Seguiremos escribiendo las palabras que hacen al Uruguay Social, al Uruguay Productivo, al Uruguay Innovador, al Uruguay Democrático y al Uruguay Integrado, que, como las caras de un poliedro, conforman una única estrategia de país», dijo, repitiendo los capítulos de su programa de gobierno.
«Seguiremos escribiendo sobre Ref
orma Impositiva», cuyo proyecto de ley no integrará el Presupuesto quinquenal, sino que irá al parlamento como ley independiente antes de fin de año.
«Seguiremos escribiendo sobre Reforma Productiva», que es conjugar recursos y capacidades en la producción «agrícola y ganadera, agroindustrial, industrial, de servicios, de turismo, cultura y de nuevas tecnologías».
«Seguiremos escribiendo Reforma del Estado –agregó–, porque no hay proyecto nacional de desarrollo productivo sostenible con un Estado pesado, envejecido, insensible e ineficiente». «Seguiremos escribiendo Reforma de la Salud», orientado a un Sistema Nacional de Salud. «Seguiremos escribiendo Reforma Educativa», enumeró. «Reforma educativa implica nuevos marcos legales, más recursos y mejor uso de los mismos; diálogo, participación y valores, muchos valores. Reforma educativa implica mejorar el salario sumergido que tienen los maestros en nuestro país.»
«Seguiremos escribiendo Reforma Democrática» explicó. «los uruguayos debemos reconocer que aún tenemos un buen trecho para recorrer en términos de derechos y responsabilidades ciudadanas; de relacionamiento entre la sociedad y el Estado; de fortalecimiento de la dimensión social del Estado; de calificación del sistema político». «Y, en fin, vamos a seguir escribiendo las palabras Cambio y Esperanza, para que el Uruguay sea ese país del que hablamos el 1º de Marzo: un Uruguay donde nacer no sea un problema, donde educarse y trabajar no sea un privilegio, donde ser joven no sea sospechoso, donde soñar no sea una locura, y donde envejecer no sea una condena. ¡Por eso también vamos a seguir escribiendo las palabras Esperanza, Cambio y Confianza!», concluyó entre aplausos. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad