"Hay algunos empresarios que ven a los gremios como una piedra en el camino"
–¿Cuál es su evaluación de los Consejos Superiores de Salarios, teniendo en cuenta que desde 1992 no se implementaban?
–La tengo que evaluar, y creo que también el país entero, como positiva. Nos sentamos a negociar todos los representantes de todo el empresariado nacional y, prácticamente, todo el secretariado ejecutivo del PIT-CNT. Y se logró un acuerdo de partes en el noventa y cinco por ciento de los grupos. Creo que esto tiene un valor impresionante y nos augura una muy buena negociación. El empresariado y los trabajadores se pudieron poner de acuerdo y el rol del Poder Ejecutivo fue firmar lo que ellos habían acordado. Para sacar el decreto solamente tuvimos que definir temas pequeños. Personalmente, esta instancia la valoro muy positivamente porque creo que es el preludio de una buena negociación en los Consejos de Salarios.
–El 2 de mayo se inicia una nueva etapa, el de la negociación colectiva propiamente dicha. ¿Cómo cree que será este nuevo escenario?
–El accionar en los Consejos Superiores de Salarios nos hace pensar que se mantendrá ese mismo estilo de trabajo. El estilo donde cada una de las partes se tiene que tragar algo que, de repente, no le gustaba tanto pero, a su vez, logra algo. Y en este accionar, Uruguay está pegando saltos impresionantes para un desarrollo de la actividad laboral que conlleve a la paz y el trabajo. También que los empresarios, a su vez, puedan tener sus planes de desarrollo, siempre en beneficio de los trabajadores. Es decir, crear fuentes de trabajo y aumentar la producción, dos temas fundamentales que el gobierno entiende fundamentales para la solución de los problemas.
–Desde el PIT-CNT se ha solicitado la implementación inmediata de una ley de libertad sindical. La central obrera ha expresado que si bien la creación de los ámbitos de negociación tripartito ha redundando en un crecimiento de la militancia gremial, también se incrementó la represión antisindical.
–Todo proyecto de ley tiene un tiempo de proceso. Creo que lo que viene sucediendo es resultado de las expectativas lógicas de un sector, el de los trabajadores, quienes tienen en este momento una serie de garantías que no tenían antes. Hoy pueden organizarse sindicalmente en defensa de sus propios intereses y de los acuerdos y normas de relacionamiento laboral. Los trabajadores entienden que este es el momento. En la Dinatra estamos recibiendo por día entre cuatro y cinco nuevos sindicatos o comités de base. Esto demuestra que hay una expectativa muy importante por parte de los trabajadores, que consideran que tienen un respaldo a sus derechos, amparados por la Constitución de la República.
–Pero algunas empresas parecen no entender los derechos de los asalariados…
–Claro, esto provoca cierto temor. Creo que en el empresariado hay un concepto equivocado y se ve al sindicato como una piedra en el camino para el desarrollo empresarial. Hay que salir de la burbuja y mirar, por ejemplo, hacia el primer mundo, donde los sindicatos están reconocidos. Hay que buscar una mayor velocidad de desarrollo que debería ser una meta del relacionamiento laboral. El sindicato ayuda a solucionar los problemas.
–¿Cree que el empresariado podrá entender al sindicato como un aliado y no como un enemigo?
–Es que los gremios son necesarios para la producción y desarrollo de las empresas y, por ende, del país. Creo que este es un objetivo a lograr. Hay muchos empresarios que cuando ven que los trabajadores se organizan gremialmente entran en estado de pánico.
Los sindicatos no son una piedra en el camino, por el contrario, es un camino hacia el desarrollo del relacionamiento laboral. En ese entendido, y en la medida en que se dialogue y se vea que hay una actitud ecuánime de parte de esta administración, creo que se lograrán acuerdos. Acá no pesa más el plato de los trabajadores que el de los empresarios. En este ministerio se trata con ecuanimidad a las partes, lo que lleva a la tranquilidad y a que se solucionen los diferendos. Es real lo que usted me decía. Por un lado, se están organizando sindicatos todo el tiempo y, por otro lado, algunas de esas situaciones traen como consecuencia reacciones empresariales de despidos y sanciones.
Medidas que se pueden tipificar como de antisindicales, pero en la mayoría de los casos logramos llegar a un acuerdo. *
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