ENTREVISTA: INSPECTOR PRINCIPAL (r) SIDNEY RIBEIRO (DIRECTOR DE INFORMACION E INTELIGENCIA)

"Hay voluntad política de llegar hasta el hueso contra el crimen organizado"

Después de dos décadas vinculado a Interpol en Francia y Argentina, el inspector general Sidney Ribeiro Bitancourt se sintió desplazado: al regresar al país, el entonces ministro Guillermo Stirling sólo le ofrecía la Dirección de la Intendencia General Policial, una dependencia que sería desmantelada.

Ribeiro pidió el pase a retiro. No pensó que sería llamado a volver para sustituir el procesado José Pose San Martín en la Jefatura de Policía de Lavalleja; y menos imaginó que el nuevo gobierno lo designaría al frente de la estratégica Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII).

Al asumir su cargo, destituyó a una decena de oficiales y agentes y estructuró un nuevo equipo de trabajo de su total confianza. Afirma que no habrá escuchas telefónicas ilegales y propone cambiar la «inteligencia bruta» de informantes y represión, por una inteligencia sostenida en tecnología de punta.

El ministro del Interior, José Díaz, le acaba de ordenar un combate frontal contra el «crimen organizado» donde se incluye el lavado de dinero, el contrabando, el tráfico de drogas y armas, la explotación de la prostitución, el juego ilegal, los robos de asociaciones delictivas y la corrupción.

Ribeiro cree que hoy existe voluntad política para llegar a los responsables y declara que será la Justicia quien dictamine si hay policías o políticos detrás del crimen organizado, a la vez que sugiere que «si el juez lo pide», indagará el paradero de los prófugos José Puchi Röhm y Juan Peirano.

El primer director de Inteligencia Policial del primer gobierno de izquierda en Uruguay, comenzó desde hace una semana una coordinación con la Dirección de Aduanas, Impositiva, Migración, Antinarcóticos e Interpol, para cumplir la orden de «llegar hasta el hueso» en su investigación.

 

Uruguayo de Interpol

-¿Quién es Sidney Ribeiro? ¿De dónde viene? ¿Cuál es la historia que lo lleva a ser el primer director nacional de Información e Inteligencia en un gobierno de izquierda?

-Yo me desempeñaba como jefe de Policía de Lavalleja y fui llamado por el ministro, Dr. José Díaz, para ocupar este cargo en la DNII. Estoy seguro de que se basaron en mis antecedentes como policía internacional…

-¿Usted trabajó en Interpol durante cuántos años?

-Estuve en Interpol desde el año 1980 hasta el año 2000. En ese período fui jefe de Delitos Económicos y Financieros de la Secretaría General de Interpol en Lyon, Francia. También estuve en Buenos Aires cuatro años como jefe de la Oficina Regional para América Latina.

-Con esos antecedentes, cuando volvió al país, ¿no tuvo mejor destino?

-Pensé en ocupar algún cargo relacionado con la especialización, pero lamentablemente me designaron como director de la Intendencia General de Policía, ahora desaparecida, que era la que se encargaba de toda la logística policial.

-¿Una especie de supermercado desde el que se mandan los zapatos que necesita una comisaría y cosas así?

-Bueno, no tan así, pero sí era el que se encargaba de las licitaciones y del abastecimiento a todas las Jefaturas de Policía y todas las Direcciones Nacionales. Fui designado por el entonces ministro Stirling y allí estuve ocho meses hasta que se decidió eliminar la dependencia, entonces pasé a retiro.

-¿Qué edad tiene inspector?

-61 años.

-¿Dónde estaba en los años setenta cuando los enfrentamientos con la guerrilla y luego del golpe de Estado, en los años de dictadura?

-Salí de la Escuela de Policía en 1962 y recorrí distintas comisarías. Después estuve como jefe de la Escuela Departamental de Policía, que en ese entonces estaba en la calle Millán, y también fui instructor de la Escuela Nacional de Policía, donde estuve varios años, hasta ser enviado a Interpol. En aquellos años duros yo estudié tres años de abogacía, pero no pude terminar, porque obtuve una beca para trabajar en Francia, donde hice una especialización sobre Falsificación de Moneda y otra sobre Delitos Económicos en la propia Secretaría General de Interpol.

-¿La inteligencia policial practicará escuchas telefónicas y seguimientos como en los oscuros años de control sindical o estudiantil?

-Le digo que de manera ilegal o clandestina, absolutamente no. El señor ministro del Interior en alguna oportunidad ha dejado bien claro este tema. Si nos encontramos ante una investigación dispuesta por la Justicia y solamente por orden del juez competente podrían darse estos extremos. No hay que olvidar que la Policía es auxiliar de la Justicia y por otra parte, hay que tener siempre presente el respeto a los derechos humanos.

 

El crimen organizado

-Parece claro que finalizada la Guerra Fría de fines del siglo pasado, hoy la Inteligencia Policial tiene otros cometidos… ¿Cómo es la Inteligencia del nuevo milenio?

-La Inteligencia de este milenio es una inteligencia basada en la tecnología. Es una inteligencia de cooperación adentro y fuera del país. Es una inteligencia que requiere mucha capacidad. Es una inteligencia que sobre todo requiere lealtad del personal sobre el director responsable y exige mucha preparación de ese personal.

-Cuando usted llegó a la DNII destituyó a más de diez policías, incluyendo a comisarios inspectores, comisarios, oficiales y agentes de Inteligencia. ¿Cuáles fueron los motivos?

-Mire, siempre me preguntan esto. Para un director o una jefe de Policía, es una situación normal, de rutina y sucede en todos los organismos del Estado. El jerarca trata de rodearse de funcionarios que conoce y en esta función de Inteligencia, la confianza, la lealtad, la honestidad son requisitos imprescindibles para cometidos tan especiales que nos asigna la Constitución de la República y la Ley Orgánica Policial. Le agrego por último que a estos policías no los conocía entonces. Los cambios se imponen.

-Es un nuevo tiempo, en un nuevo gobierno. ¿Se tiene la tecnología y el personal capacitado como se requiere?

-En principio necesitamos adecuar al funcionario de Inteligencia a la nueva estructura y a las nuevas exigencias de ese servicio de Inteligencia. Tenemos un Decreto del año 1999 que prevé la creación de una División contra el crimen organizado. Eso no se había desarrollado de forma efectiva hasta ahora, que sí tenemos las pautas del nuevo ministro del Interior y del director de la Policía Nacional.

La lucha contra el crimen organizado ha sido anunciada como una decisión política del actual gobierno. ¿Cuál es el rol de la DNII?

-Le explico: los objetivos de esta dirección nacional están bien definidos en el decreto y reglamento respectivo. Nuestra actividad esencial es analizar y procesar la información para la prevención y eventual represión de hechos que atenten contra el orden público y el orden institucional. También es necesario repetir que las nuevas autoridades del Ministerio del Interior están tratando de dar nuevo impulso, nuevas pautas a esta dependencia que están referidas a centralizar todos los esfuerzos en la lucha contra la criminalidad organizada transnacional. Resulta en definitiva la aplicación del decreto que habilita la creación de una unidad específica para atender estos hechos ilícitos. Entonces se hace necesario reestructurar los servicios, hay que adecuarlos a esta disposición normativa. Esto implica capacitar personal y reforzar la cooperación con otros organismos del Estado dentro y fuera de nuestro país.

 

«Hay voluntad política»

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