Llamadas al Director

¿Se imagina a un hijo de Pinochet candidato a alcalde de Santiago?

Señor Director:

Yo no entiendo nada. No entiendo a qué jugamos los uruguayos. ¿Se imagina usted, Fasano, qué pasaría en Chile si un hijo de Pinochet se postulara a alcalde de Santiago o si el gobierno lo hubiese nombrado ministro de algo? ¿Se imagina usted qué pasaría si en la Argentina un hijo de Videla se postulara a gobernador de alguna provincia o si el gobierno lo hubiese designado ministro de cualquier cosa? ¿O qué pasaría en Paraguay con un hijo de Stroessner? ¿O en Nicaragua con un hijo de Somoza? ¿Imaginó alguna vez en Alemania a un alcalde de Berlín hijo de Hitler? ¿O en España un alcalde de Madrid hijo de Franco? ¿O en Uganda a un hijo de Idi Amín como alcalde de Kampala? Sin embargo, los uruguayos estamos aceptando la postulación de un hijo de Bordaberry para intendente de Montevideo y lo que es peor, fue ministro de un gobierno que se dijo democrático. Le repito, Fasano: ¡Cada vez entiendo menos! Habló Julio Acosta, militante social de toda la vida, hijo del viejo Acosta, carpintero que murió desocupado, y que por supuesto, no es candidato a nada. Teléfono: 6822…

El Director: Comprendo su razonamiento, estimado lector, pero creo que no debemos estigmatizar a nadie en razón de sus ancestros. Juzguémoslo sólo por su actos y su conducta. ¿No le parece que sobra con esto y no es necesario apelar a la sangre que lleva en sus venas?

 

Agradecimiento para la guardia del Hospital Maciel

Señor Director:

Quiero por su intermedio, después de agradecerle este espacio que nos da a los lectores para expresarnos, agradecer al personal médico y de enfermería de la guardia del Hospital Maciel que el miércoles pasado en horas de la madrugada atendieron a mi madre que se encontraba descompensada, y lo hicieron con total entereza y dedicación a pesar de que uno se da cuenta que falta todo allí. Creo que con personal como el que tienen nuestros hospitales es fácil salvar la salud pública para el nuevo gobierno. Solo hace falta darle los recursos necesarios, porque el capital humano ya existe y es más que suficiente. Gracias a todos.

Teléfono: 2001…

El Director: Me satisface enormemente transcribir su agradecimiento a médicos y trabajadores de la salud del Hospital Maciel, y permítame que me una a su gratitud, porque su testimonio reafirma lo que siempre hemos sostenido: la vocación, capacidad, calidad y entrega de nuestros trabajadores de la salud, que han logrado hacer milagros, aún como usted dice faltándoles todo. Esperamos que ahora las cosas cambien y el nuevo gobierno les dé también los recursos necesarios para que nunca más en este país la salud sea patrimonio de unos pocos.

 

Combate a la droga, prioridad uno

Señor Director:

¿Qué van a hacer con esto de la droga los frenteamplistas? ¿Usted sabe, Fasano, qué van a hacer? Ya no se puede más, Fasano. ¡No se puede más! ¿Quién va a hacer algo? Esto es un verdadero problema. ¿Qué podemos hacer nosotros, Fasano? Teléfono: 4012…

El Director: Su voz quebrada por el llanto al trasmitir su mensaje me demuestra, estimada lectora, que el problema le debe haber tocado muy de cerca. Yo le aseguro que el tema es prioridad absoluta de las nuevas autoridades, y aunque seguramente será una larga lucha, estoy seguro de que los resultados serán los que todos esperamos.

 

No hay caso, nada les viene bien

Señor Director:

Escuché a muchos que dicen que el «asado del Pepe» es pura grasa. Pero esos mismos son los que compran carne picada a más de cuarenta pesos el kilo y no dicen nada que es solamente grasa, nervios, bofe, pajarilla y sangre. Y se lo dice un empleado en una carnicería que sabe bien del asunto. No hay caso, Fasano: nada les viene bien. Teléfono: 9154…

El Director: Tiene toda la razón, amigo lector. Le diré que he probado el famoso «asado del Pepe» y no me pareció nada malo.

 

Que los gurises de la Sub 17 no pierdan la humildad del potrero

Señor Director:

La Selección de los gurises que está en Venezuela viene ganando y jugando lindo. A lo mejor logran clasificarse para el Mundial de Perú en su categoría y a lo mejor también si logran ganarles a los brasucas, hasta pueden llegar a ser campeones sudamericanos. Y eso me pone muy contento. Lo que no me pone contento es escuchar a algunos periodistas arribistas como el del bombo y otros, que ya están dando manija para salir a la calle y recibirlos como héroes cuando vengan. Y ¿sabe una cosa, Fasano? Yo creo que eso les hace mal, como les hizo mal a los botijas de Malasia que después usted vio lo que pasó. Incluso algunos se malograron. Hay que recibirlos en su justa medida, con alegría, pero sin endiosarlos, para que no pierdan la humildad del potrero. Gracias, Fasano. Teléfono: 4012…

El Director: Es de desear que los muchachos logren llegar lo más lejos posible en este Campeonato Sudamericano. Y si bien los excesos son siempre perniciosos, es indudable que merecen ser recibidos con alegría. Lo importante es que no aparezcan «los conocidos de siempre» arrimando agua para sus molinos y tratando de capitalizar los triunfos de los botijas en su propio beneficio y para tapar sus componendas privadas.

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