Llamadas al Director
Un nuevo sistema de salud para todos
Señor Director:
El analista Sampayo describe con ejemplos muy precisos la infamia en que se ha convertido el sistema mutual. Tiene razón el articulista cuando afirma que al lobby médico no le interesa un sistema nacional de salud. La instalación de ese sistema llevaría a la desaparición de Salud Pública y del mutualismo para permitir el alumbramiento de algo nuevo y mucho más justo. Un mismo sistema para todos, para pobres y para ricos. Para trabajadores y desocupados. El mutualismo ha sido devorado por los empresarios médicos dueños de la tecnología y han convertido a la salud en una mercancía y a los usuarios en clientes. Como dicen en el campo, cualquier abombado sabe que los nuevos ricos en los últimos años son mayormente médicos, los dueños de casas y autos caros, los viajes con destinos de lujo. Son la minoría, por supuesto que sí, pero una minoría con el control absoluto. Todos esos cambios indicarían un justo sistema nacional de salud e implicaría entonces el fin de todo este curro. Obsérvese la publicidad de la corporación médica llamada Sindicato Médico, allí se habla de una integración de Salud Pública y el mutualismo y se dice que hay que fortalecer este último, el sistema mutual. No se habla de una desaparición de los dos para poder crear algo nuevo, no importa el nombre, pero algo nuevo que sea como ya dije antes: mucho más justo que el sistema que estamos viviendo. Esperemos que la ministra María Julia Muñoz, olvide su pasado de funcionaria del Casmu…
Teléfono: 4812…
El Director: El área de la salud, como usted sabe, es una de las prioridades de las nuevas autoridades, que tienen previsto diseñar un Seguro Nacional de Salud. Creo, discrepando de su punto de vista, que el mutualismo puede hacer un aporte valiosísimo para lograr esa meta.
Por qué no fui a la misa por Wilson
Señor Director:
Siempre leo LA REPUBLICA y particularmente la página de los columnistas. Leo a Amondarain y veo que hay un artículo que trata sobre los cristianos que no hemos concurrido al homenaje que se le brinda anualmente a Wilson Ferreira Aldunate. Que nos disculpe, pero los que somos demócratas, el pueblo, no nos podemos olvidar que Wilson fue un gran hombre, pero al final también cometió el grave error de ser el propulsor de la Ley de Caducidad, y ello nos impide estar presentes, a pesar de ser cristianos y a pesar de ser frenteamplistas. Guardamos eso, de que aquella admiración que sentíamos por Wilson, no la sentimos. Muchas gracias, señor Director, por ofrecer estos minutos para la libre expresión. Gracias.
Teléfono: 3363…
El Director: Transcribo su opinión sobre un tema que seguramente las generaciones venideras –que escribirán la historia de estos tiempos sin los apasionamientos de los protagonistas contemporáneos– analizarán y evaluarán en su justa medida.
Cofac no es una empresa pública
Señor Director:
Yo llamaba porque en las «Llamadas al Director» del 29 de marzo, leí que una persona reclamaba que se nombraran las nuevas autoridades de las empresas públicas, con lo cual yo estoy totalmente de acuerdo. Lo que no entiendo es por qué menciona a Cofac, porque Cofac no es una empresa pública, no es una empresa privada, es una cooperativa de crédito, y sus autoridades las elegimos los que somos socios en votación cada tres años, las votamos nosotros, no tienen nada que ver con las empresas públicas.
Teléfono: 4099…
El Director: Cumplo con transcribir su aclaración tal como usted lo explicita, pues su puntualización es de toda pertinencia.
Quería saber si terminaron o empiezan los acomodos
Señor Director:
Yo quería saber, como votante de quienes están ahora en el poder, si terminaron o empiezan los acomodos, porque no sé si sabrán que la persona que entró de director o presidente de OSE es yerno de quien entró de presidente o directora en el LATU. Una lectora que quiere la verdad. Nada más.
Teléfono: 6134…
El Director: Confieso no tener referencias sobre el tema que usted trae a colación, estimada lectora. Pero de ser así, no creo que exista incompatibilidad por un simple relacionamiento familiar, si es que ambos son técnica y funcionalmente capacitados para ello. Quizás no sería conveniente apresurar los calificativos de acomodos o similares antes de tener bien en claro las situaciones.
Menos pamento y más concentración en el fútbol
Señor Director:
Vi el partido Uruguay- Brasil. Cuando el equipo hizo el gol, lo festejaron y de ahí en adelante se desconcentraron. Para jugar al fútbol, hay que hacer menos bulla cuando se hace un gol, más faltando 40 minutos de juego. En conclusión, menos pamento para hacer un gol y más concentración en el juego y menos superstición. Muchas gracias por permitirme desahogarme.
Teléfono: 2037…
El Director: Comprendo su bronca, que es la de miles de uruguayos que vieron escaparse un triunfo que habría sido histórico. Y más aún cuando la prensa internacional –incluso la brasileña– coincidió en afirmar que el gol estaba invalidado por posición adelantada del jugador brasileño. Pero veamos lo positivo del asunto. ¿No cree usted que la celeste fue «otra cosa» en la cancha?
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