
-No me diga que Juan Carlos Blanco sigue lucrando con su condición de árbitro de controversias. ¿No habÃa sido destituido de esa función?
-Claro, pero le quedan remanentes de actuaciones anteriores.
-¿Y?
-Que el Ministerio de EconomÃa y Finanzas remitió al Tribunal de Cuentas actuaciones relacionadas al pago de honorarios de los doctores Juan carlos Blanco y Luis Olavo Baptista, por su desempeño como árbitros en la controversia entre nuestro paÃs y el Paraguay sobre la aplicación discriminatoria del Impuesto EspecÃfico Interno.
-¿Y?
-Ya en el año 2003 el Tribunal de Cuentas acordó no formular observaciones. El gasto aquel era de 16.236.48 dólares. Pero se agregó que cuando el Poder Ejecutivo efectuara el gasto en la forma propuesta, se tendrÃa por intervenido.
-¿Y?
-Ahora lo que se reconsidera es el gasto intervenido por el Tribunal y autorizado por el Poder Ejecutivo el 16 de febrero de 2005.
-Cuando todavÃa gobernaba Jorge Batlle y el ministro de EconomÃa era Isaac Alfie… ¿Verdad?
-¡Claro! Se pide que a la suma de 16.236.48 dólares se le debe agregar el Impuesto al Valor Agregado, lo que equivale a 2.300 dólares más. Todo ello totaliza una suma de 18.536.48 dólares.
-Quiero entenderlo bien. Usted me dice que Blanco y el otro abogado recibieron la suma de más de 16 mil dólares por su actuación como árbitros en ese litigio con Paraguay, pero que el IVA quedó colgado y ahora reclaman ese pago.
-Es correcta su interpretación.
-¿Y?
-Por eso le digo… Hay algunos personajes que siempre lucraron a costillas del Estado uruguayo, de todos nosotros.
-¿Estos árbitros?
-Que, le aseguro, ¡mal defienden los intereses del paÃs!
-O sea una “changuita” para Blanco bastante bien paga…
-Usted lo ha dicho.
Sherlock no pudo llegar a tiempo a la sala RamÃrez del Palacio de las Leyes, donde se realizaba la presentación de la lista departamental de Montevideo, 2004, de la Alianza Nacional en el que hacÃan uso de la palabra Jorge Larrañaga y el candidato a intendente, Javier GarcÃa. Nuestro sabueso, nervioso por la posibilidad de quedarse sin información, buscó a algún conocido de los que salÃan de la reunión por el ambulatorio.
-¿Cómo estuvo?  le preguntó a un dirigente departamental del sector.
-Muy bien en cuanto a los discursos, pero existe un malestar notorio e inocultable  aventuró el hombre.
-¡Malestar! ¿Qué quiere decir?
-Si hubiera llegado a tiempo se darÃa cuenta que hay un grupo de importantes dirigentes, muchos de ellos muy “pesados” que faltaron a la cita.
-¿Por ejemplo? Deme algunos nombres.
-Por ejemplo el edil Abbi Saab que se fue del Partido integrándose al Espacio 90.
-Bueno, ese es un pase conocido.
-Tampoco fue el doctor Gabito Mida, el de la AFAP, cuya esposa habrÃa llegado a un acuerdo para integrar la lista de ediles del sector de Gallinal.
-¿Y quién más?
-Tampoco se vio la boina blanca del vasco Amondarain. Se comentó que se ha borrado y que anda “muy caliente”
-¿También se va?
-No creo, porque siempre se jugó a muerte por Larrañaga, sosteniendo que salvó al Partido Nacional de un default en los últimos comicios.
-¿Entonces en qué discrepa?
-El alguna vez dijo que discrepa con el “yuyage ramplón” de doctores derechoides que rodea al senador. Y recuerde que está tachado como un nacionalista de izquierda.
-¡Entiendo! ParecerÃa que en esas tiendas está primando la derecha y la izquierda, pese a los vientos que hay en el paÃs, pierde pie.
-Lo que son las cosas…
-Me han dicho que muchos funcionarios del Edificio Libertad están sorprendidos.
-¿Por qué?
-Es que no es habitual que los jerarcas concurran a almorzar al comedor. En la anterior administración sólo se recuerda al anterior prosecretario Leonardo Costa, que diariamente almorzaba allÃ.
-¿Y ahora?
-En algunas ocasiones se vio al actual prosecretario, Jorge Vázquez. Y el otro dÃa hubo una sorpresa mayúscula, cuando el propio doctor Gonzalo Fernández pidió un menú vegetariano y también compartió su almuerzo con el resto del personal del Edificio Libertad.
-Lo suyo no es ninguna noticia… Que se utilice un comedor no es nada nuevo ni extraño.
-Nuevo no, pero extraño sÃ. Le aseguro que ni en las dos administraciones de Sanguinetti ni en la de Lacalle, ningún alto funcionario concurrió a almorzar al comedor del Edificio. Eso sÃ, en algunas ocasiones se hacÃan pedidos de comida que se llevaba a otras dependencias, pero comer allà es algo nuevo, que inauguró Costa y que ahora están repitiendo Vázquez y Fernández.
- Es sorprendente que uno se sorprenda de una cosa tan normal.
-Y, en este paÃs, asà son las cosas….
-Mire, mi amigo, si la Asamblea General hubiera analizado los expedientes del Tribunal de Cuentas sobre la situación de algunas empresas públicas, ya habrÃa gente a la sombra.
-¿Qué quiere decir?  preguntó Sherlock a su interlocutor, sentado a una mesa del café Iraza, frente mismo del Tribunal de Cuentas.
-Que nadie se sorprenderÃa por las denuncias de lo ocurrido en OSE, de que se descubra que Ancap tiene un edificio en Punta del Este para solaz de sus directores, de la enormidad de los contratos de obra y de servicio. Todo ello era sabido y fue informado en su oportunidad a la Asamblea General.
-¿Uno de los 16 mil informes que LuÃs Hierro López archivó sin leer?
-Claro. Allà estaba todo. Por ejemplo, claramente especificada, la situación de OSE, en donde el despiporre era mayúsculo y que ahora, a duras penas, el nuevo Directorio trata de arreglar.
-Pero, ¿todo lo que se dice es verdad?
-Casi todo… Palabras más o palabras menos…
-¿Y qué ha pasado?
-Me parece que la Justicia terminará interviniendo en el asunto. Además el Tribunal de Cuentas llamó a los contadores del organismo que actuaban allÃ, para ahondar una investigación que todavÃa no terminó.
-¿Entonces?
-Que, seguramente, habrá más informaciones para este boletÃn… Espérelas y verá
-A sus órdenes.
La austeridad del nuevo gobierno es una polÃtica de Estado. Sin embargo, Sherlock recibió importante y nutrida información sobre el viaje a Europa del comandante en jefe de la Armada Tabaré Daners y su señora esposa (más un ayudante). BerlÃn fue uno de los “puertos”, o más bien, Puerto de Guillermo, al norte de Alemania, visitados por el marino viajero. Sherlock escuchaba atento pero a cierta altura, nuestro sabueso debió interrumpir a su informante. ÂEscúcheme, Daners viajó a BerlÃn a presenciar el `abanderamiento´ del barco adquirido por la Armada Nacional y que servirá para transporte de tropas-.
-Es cierto – fue la respuesta- Pero a eso, súmele, el alojamiento en un hotel cinco estrellas, con costos por suite de hasta 500 dólares. Caramba”, pensó nuestro sabueso que no paraba de tomar apuntes.
-Y hay más: desde BerlÃn, partió hacia la Praga de Kafka donde pasarÃa varios dÃas”.
Sherlock alcanzó a preguntar
-Pero, ¿quién paga todo esto, Juan Pueblo?”. Fue cuando la comunicación se cortó. Otras fuentes confirmaron a Sherlock que Daners “avisó” que se ausentarÃa del paÃs “entre el 3 y el 10 de
abril” y que regresarÃa hoy domingo.
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