El vicepresidente de la Comisión de Salud de Diputados afirma que el caso puede tener consecuencias penales

Minihospital de El Monarca: El diputado Gallo pedirá que se abra una investigación

Gallo pedirá que el tema se investigue a fondo, en el plazo más breve posible. «Se debe indagar para saber qué ocurrió y tomar de inmediato las medidas que sean necesarias, si hay mérito para hacerlo», dijo a LA REPUBLICA.

Este caso permanece en penumbras desde hace casi nueve años. No obstante, los elementos de juicio disponibles indican que se impone una investigación, sostiene Gallo, quien en aquella época presidió la comisión de Salud.

Todo comenzó el 4 de diciembre de 1996, cuando la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) decidió construir un centro asistencial en El Monarca, comunidad de mil 500 habitantes ubicada en el kilómetro 21.500 del Camino Maldonado.

Ese mismo día, la Barraca Uno extendió al Ministerio de Salud Pública (MSP), y en particular a ASSE, las facturas correspondientes a la compra de los materiales, según reveló el diputado Pablo Mieres, el 24 de abril de 2002, en la comisión de Salud que ese año presidía Gallo.

El sorprendente dato de que en un mismo día ASSE había decidido construir la policlínica y ejecutado el gasto, estaba consignado en la respuesta del MSP a un pedido de informes del propio Mieres, sobre la construcción del centro asistencial.

Al comentar en la comisión lo que le había contestado el Ministerio, Mieres dijo:

«Una primera constatación que llama la atención y que merece preocupación de nuestra parte es que con la misma fecha- 4 de diciembre de 1996- y el mismo día en que ASSE resuelve realizar gastos para la construcción de la policlínica, hay facturas de acopio suministradas por el Ministerio, de las cuales tenemos fotocopias; se trata de información que me llega con la respuesta del Ministerio. El 4 de diciembre de 1996 la Barraca Uno está extendiendo factura al Ministerio de Salud Pública y, en particular, a ASSE por el valor del total de los materiales requeridos para la construcción de la policlínica que -en pesos de aquella época- son 49 mil, o sea unos 8 mil o 9 mil dólares, al cambio de aquella época».

 

Mieres subrayó:

«Es curioso que en la misma fecha en que se resuelve en ASSE se ejecuta el gasto; es decir, efectivamente la barraca emite factura por el valor total. Se trata de algo que tiene una celeridad impactante».

Según la comisión vecinal de El Monarca, el centro asistencial se iba a construir con los materiales que aportaba ASSE y mano de obra del barrio». ASSE se comprometió a dejar el material depositado en la barraca, para que se fuera retirando a medida que avanzaba la construcción», dijeron a LA REPUBLICA el presidente y vice de la comisión, Angel Martínez y Washington Suárez, respectivamente.

«Pero lo único que se retiró de la barraca fue un poco de arena, pedregullo, varillas y portland. Eso era más o menos el 10 por ciento del material. El resto no apareció», afirmaron Martínez y Suárez.

Pero el 11 de agosto de 1997 se registró otro hecho curioso. Ese día, la empresa TCH Construcciones, legalmente autorizada a contratar con el Estado, elaboró un informe en el que se comprometía a «ejecutar y entregar las obras de construcción» de una policlínica y un salón comunal en El Monarca, a un costo total de un 1.215.550 pesos.

El presupuesto que presentó TCH incluía materiales, mano de obra, fletes, aportes sociales, subcontratos, rubros afectados a administración, equipo, «ayudas varias», instalación eléctrica y otros gastos, «en un todo de acuerdo con las condiciones, especificaciones, planos y documentos que hemos tenido a la vista».

Hasta hoy no se ha explicado satisfactoriamente cómo se originó este presupuesto de TCH, cuya aparición no coincide con el hecho de que ASSE, según el MSP, había comprado todo el material en 1996 y el barrio iba a aportar la mano de obra.

En medio de esta confusa situación, la comisión vecinal de El Monarca llevó adelante intensas pero infructuosas gestiones para averiguar qué estaba pasando. Sin embargo, hacia 1998, la Barraca Uno le dijo a un médico de familia de la zona, que del material destinado al centro asistencial «ya no quedaba nada».

Todo quedó en penumbras hasta 2000, cuando el doctor Raúl Germán Rodríguez, coordinador responsable de la obra, declaró que la construcción del centro asistencial había sido suspendida a causa de » dificultades» que no especificó.

No obstante, otra sorpresa esperaba a la vuelta de la esquina. En 2001 el MSP, según versión oficial, retiró de la Barraca Uno el material destinado a El Monarca. El mismo material que en 1998 no existía, tal como le había dicho la propia barraca al médico de familia.

La llamativa resurrección del material marcó otro capítulo muy especial de esta historia. En efecto, se produjo, siempre según la versión oficial, cinco años después de que ASSE decidiera construir el centro asistencial. Eso quiere decir que se hizo la compra en 1996, el material quedó depositado en la barraca, en 1998 la barraca dijo que ya no quedaba material, pero en 2001 el MSP lo reclama y aparece vivito y coleando.

Nadie sabe hasta hoy por qué el MSP y ASSE demoraron cinco años en reclamar el material, que incluía unos 2.500 bloques. Y tampoco se sabe por qué extraña razón, tras rescatar el material, no construyeron lo que según le habían dicho al barrio iba a ser un minihospital y no una simple policlínica.

Lo que sí se sabe, es que un año antes de que los materiales reaparecieran el programa estatal FAS (Fortalecimiento de la Acción Social) inauguró una policlínica a algo más de un kilómetro de El Monarca. Es decir, que el Estado gastó para construir dos centros asistenciales en la zona pero hizo sólo uno.

Tantas dudas provocó todo ese proceso, que el 13 de marzo de 2002 la propia ASSE, entonces presidida por el doctor Fernando Repetto, ordenó una investigación administrativa para desentrañar el caso.

Hasta hoy no se conoce el resultado de esa investigación. Hay quienes creen que la investigación no se hizo, o quedó a medio hacer. Gallo y, por supuesto, la gente de El Monarca, quieren saber qué pasó.

Gallo se apresta a enviar al MSP un pedido de informes a través de la Comisión de Salud de Diputados. «Voy a solicitar que se averigüe si la investigación se hizo y en ese caso a qué conclusión arribó», dijo en la víspera a LA REPUBLICA.

Si la investigación no se realizó o quedó congelada, Gallo pedirá que las nuevas autoridades retomen el tema e indaguen a fondo». Lo que pasó con el centro asistencial de El Monarca puede tener consecuencias administrativas, legales y penales», afirmó

La futura ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, también está encarando el caso. Anunció a LA REPUBLICA, que tan pronto asuma dedicará especial atención al tema y tomará contacto directo con la gente de El Monarca, para reunir toda la información que posee la comisión vecinal del barrio.

El diputado Jorge Pozzi ya cursó un pedido de informes sobre este asunto. Quiere que le digan por qué no se construyó el minihospital y qué sucedió con los materiales y el dinero destinados a la obra.

Todo parece indicar que este intrincado caso puede detonar muchas novedades en las próximas semanas. Mientras tanto, El Monarca continúa sin minihospital. *

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