Destino final de los banqueros fue "La Granja", en el km 54 de Ruta 1

Sorpresivo traslado de los Peirano a una chacra policial en San José

El operativo fue ordenado por el presidente de la República, Tabaré Vázquez, en acuerdo con el ministro del Interior, José Díaz. En horas de la tarde, la decisión fue comunicada al jefe de Policía de Montevideo, inspector principal Ricardo Bernal, quien dispuso el traslado.

Los ex banqueros fueron conducidos alrededor de las 21 horas, desde Cárcel Central, en una camioneta blanca precedida por un camión blindado, con oficiales y dos patrulleros. Previamente, fueron sometidos a chequeos médicos de rutina.

El destino final de los hermanos Peirano, así como la hora del traslado, se mantuvieron hasta último momento bajo estricta reserva. Bernal reveló anoche que el lugar de reclusion fue aconsejado por el Director Nacional de Cárceles, Enrique Navas. Inicialmente, se había manejado como el módulo I del Comcar. La elección «fue sopesada durante varios días». Navas admitió ayer, que el lugar ya estaba acondicionado «desde hacía varios días».

«La comunicación para el traslado fue efectuada en la tarde de hoy (ayer). A nosotros nos tomó por sorpresa, porque no teníamos ninguna noticia previa de cuándo se iba a hacer el traslado, ni adónde», relató Bernal.

Ayer mismo, en horas del mediodía, el jefe de Policía de Montevideo, por un lado, había declarado que aún no estaban las condiciones dadas para el operativo. No obstante, por la noche, aclaró que «desde el punto de vista de esta Jefatura, estamos siempre en condiciones de hacer cualquier traslado, a cualquier lugar del país». El traslado fue supervisado por el subjefe de Policía y fue hecho con normalidad, según Bernal.

Fuentes policiales aseguraron que, el nuevo hospedaje de los Peirano resultará «más confortable» que Cárcel Central, que pasará a ser utilizado como centro de detención transitorio.

En las próximas horas serían trasladados otros cuatro banqueros, relacionados a los Peirano y un ciudadano de origen israelí, capturado en Maldonado y que podría ser extraditado.

 

Garantías

Dante, José y Jorge Peirano Basso, están detenidos desde el 8 de agosto de 2002. La orden para su traslado fue dada por el propio presidente, Tabaré Vázquez. Los detenidos, más un cuarto hermano -Juan, prófugo de las justicias de Uruguay y Paraguay, acusado de fraude- y el padre de ellos, Jorge Peirano Facio (fallecido), integraban la cúpula del Grupo Velox, que en 2002 vio caer, en el marco de una prolongada crisis financiera, sus filiales en Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay e Islas Caimán.

Desde que la Justicia decretó sus procesamientos por fraude, hace casi dos años y medio, los hermanos Peirano permanecían en Cárcel Central, en el mismo edificio de la Jefatura de Policía de Montevideo.

«Pedí que trasladaran (a los Peirano), al Comcar (Complejo Carcelario en Santiago Vázquez, periferia de Montevideo), porque no tienen derecho o privilegios que gozar con respecto a otros delincuentes, cuando ellos cometieron delitos que fueron muy graves para la sociedad, que implicaron mucho sufrimiento para los sectores más humildes», explicó el Presidente la semana pasada.

Vázquez había asegurado, además, que se garantizará a los hermanos José, Dante y Jorge Peirano «toda la seguridad necesaria (para) que tengan una estadía como corresponde, para detenidos que tienen que pasar por una rehabilitación».

Afirmó también, que es necesario preparar el lugar donde serán recluidos, para que «tengan todas las seguridades y sean respetados todos sus derechos».

Los defensores de los hermanos presentaron semanas atrás, a la Suprema Corte de Justicia, un pedido de excarcelación basado en que vencieron los plazos razonables para emitirse una sentencia y que ya cumplieron la eventual pena máxima que les correspondería, según la legislación vigente.

El grupo Velox era propietario, entre otras empresas, de los bancos Velox en Argentina, Alemán en Paraguay, Montevideo en Uruguay, Trade and Commerce Bank (TCB) en Islas Caimán, y participaba en la cadena de supermercados Santa Isabel en Chile.

La caída del Banco Montevideo, suspendido por el Banco Central (BCU) el 30 de julio de 2002, al inicio de un feriado bancario que duró seis días en Uruguay, contribuyó a profundizar la crisis de confianza en el sistema bancario uruguayo, que costó la pérdida de 45% de depósitos y de 80% de las reservas. *

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