Llamadas al Director

Me quedan pocas semanas de vida y quiero saludar a usted y a Sonia

Señor Director:

Buenos días, señor Director. Un saludo para usted y todo su equipo. Gracias por su apertura a los discrepantes, su humor y su paciencia no se nos escapan. Gracias a esto es lo que me permite disfrutar entre otras cosas de las opiniones de la señora «X». A ella un saludo también, que no deje de hacerlo. Quizás un día nos sorprenda y con hidalguía reconozca algo positivo de la actuación de la izquierda, perdonándonos alguna deuda, ¿no?, así como nosotros pobres pecadores perdonamos alguna a nuestros deudores, reconociendo y recogiendo méritos de personalidades de los partidos tradicionales a lo largo de la historia, como por ejemplo del batllismo. Tengo un cáncer de páncreas y pocas semanas de vida, pero durante este tiempo la existencia y la convivencia entre todos en los tiempos que corren me han ido haciendo feliz y me ha ayudado mucho su diario, por suerte, que lo he tenido todos los días. Por si fuera poco el nuevo nombramiento de Sonia se suma a todo lo que la vida me ha permitido llegar a ver y a testimoniar. Por lo tanto no canto cartón lleno, pero sí digo ¡Lotería! Un saludo fraterno de Carlos Otero. Gracias.

Teléfono: 4000…

El Director: Su llamada me ha provocado una serie de emociones encontradas. Por un lado, la enorme alegría de saber lo que LA REPUBLICA ha sido y es para usted, y por otro, su testimonio maduro y lúcido de la enfermedad terminal que lo afecta y sus esperanzas de vida. Creo que esta llamada suya es un documento ejemplar de la forma en que un hombre justo, seguro de haber transitado dignamente por la vida, puede enfrentar instancias cruciales. Compañero Otero, reciba usted mi abrazo fraterno y nuevamente mi agradecimiento por permitir a LA REPUBLICA y a través de ella a este empecinado periodista plural (que al igual que usted estoy seguro sigue creyendo en la utopía) compartir este tiempo juntos.

 

Furcios y gazapos en la televisión

Señor Director:

A veces LA REPUBLICA recibe quejas por errores tipográficos que un poco en serio o en broma atribuimos al «duende de las imprentas» sin ver el resto total del diario, con su camionada de información lúcida y responsable, ejemplo de responsabilidad periodística, con material esclarecedor y concientizador para con una población bombardeada por otros medios con verdades a medias. Para los que ven solo la mitad del vaso vacío pero no la otra mitad, vaya un pequeño pero risueño ejemplo de que nadie está libre de furcios y errores ni que por ello un error pueda ser una calamidad. Un cronista de Canal 4, que nos marca por las mañanas el estado del tránsito en las calles de Montevideo, nos informaba al mismo tiempo de los últimos nombramientos realizados por nuestro nuevo presidente, entre ellos el Director de la Biblioteca Nacional, quien resultara ser Tomás de Mattos. A él se refirió el señor cronista ilustrándonos a los legos en el tema, de que «se trata de un escritor uruguayo, contemporáneo» por más señas. No pudo dejar de hacerme gracia y quise compartirlo con el público lector, aunque no deja de ser una simple anécdota, demostrándose que los errores son los errores y nada más. A todo esto el congresista Roy Blum expresó sus deseos de poder ver en un futuro cercano una trasmisión de mando en Cuba al igual de la del 1º de marzo en Uruguay con el triunfo histórico de la izquierda uruguaya. Quizás un poco atragantado por este bocadillo obligado a tragar a sabiendas de la imposibilidad de poder digerirlo.

Teléfono: 9037…

El Director: Agradezco sus palabras, estimado lector, y creo que usted ha comprendido exactamente lo que intentamos decir cuando se nos anotan errores. Los aceptamos, nos preocupamos de ellos, tratamos de corregirlos, pero por sobre todas las cosas, tratamos y logramos informar consciente y verazmente a nuestros lectores.

 

El trabajo que queda por delante

Señor Director:

Estaba mirando por canal 12 un programa con imágenes muy lindas sobre el campo, creo que algo así como América o Americando, conducido por un señor Juan Carlos López. Agarré el final y este hombre se manda una parrafada llena de lugares comunes acerca del cambio de gobierno y exactamente a las 10.55 se le escapa la palabra «ávaro» en lugar de «avaro». Me llama la atención de un señor que habla con un tono tan bonachón, para la gente simple que escucha en el campo, con la cual siempre de todas maneras marca su distancia y su separación, me hizo pensar en el trabajo que queda por delante para sacar de la televisión a la gente que ni siquiera sabe hablar y que es pernicioso llegar a los hogares de tanta gente una persona que ni siquiera sabe pronunciar las palabras de uso cotidiano. Bueno, simplemente eso y esperemos que el periodismo se renueve y que tengamos gente que realmente trate con respeto a sus conciudadanos.

Teléfono: 4817…

El Director: Lo dijo el doctor Tabaré Vázquez en su discurso del 1º de marzo. Habrá una irrestricta libertad de prensa y de opinión. Por lo tanto, los males y las bondades de los medios de comunicación serán pura y exclusivamente responsabilidad de sus gestores. Finalmente serán los receptores de esos medios, lectores, televidentes, oyentes, los que determinarán qué o cuáles propuestas son las realmente valiosas y dignas de apoyar.

 

Las dos alegrías más grandes de mi vida

Señor Director:

Felicitaciones, señor Fasano, por la cobertura que hizo en TV LIBRE y en el diario LA REPUBLICA. Yo tengo 77 años y este año tuve las dos alegrías más grandes de mi vida: ver a Tabaré presidente y que volvió el embajador cubano. Es lo más grande que hay. La verdad es una cosa fuera de serie. Esto va para los contra… es lo mínimo, es lo mínimo, pero que vean que el uruguayo no es ningún ignorante, no somos ignorantes, ni burros como dijeran ciertos políticos.

Teléfono: 3146…

El Director: A esas dos máximas alegrías debe usted agregar, estimada lectora, la alegría enorme de que ellas hayan sido compartidas por cientos de miles de uruguayos.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje