El Senado aprobó ayer el proyecto que crea el Ministerio de Desarrollo Social
El Senado aprobó ayer el proyecto de ley por el cual se crea el Ministerio de Desarrollo Social que será el encargado de instrumentar el Plan de Emergencia, y hoy será estudiado en Comisión de Presupuesto y
Constitución y Códigos de Diputados, para obtener una sanción
definitiva en el plenario de la Cámara de Representantes.
La iniciativa fue sancionada en general por unanimidad cuando el reloj marcaba la hora 19.22 y el conjunto de su articulado a la hora 20.13.
El proyecto de ley ingresó ayer a la rama baja parlamentaria, luego de su aprobación en el Senado.
La iniciativa será analizada hoy por las comisiones integradas de Constitución, Legislación, General y Códigos y Presupuesto, y será estudiado por el plenario el próximo miércoles en sesión extraordinaria, a partir de la hora 10.
Si bien el Partido Nacional votó remitir el proyecto a Comisión, de todas maneras no acompañó que el mismo se analice en la sesión de mañana, por entender que es muy escaso el plazo para su análisis.
Tal posición fue cuestionada por la bancada de izquierda, por entender que la iniciativa ingresó al Parlamento dos semanas atrás.
La bancada de diputados del Partido Nacional emitió una declaración, por la cual exhorta al Gobierno a «implementar de inmediato el anunciado Plan de Emergencia, en apoyo de los sectores más carenciados, en ejercicio de sus competencias y con los instrumentos jurídicos y presupuestales hoy existentes».
Discusión
Los nacionalistas y colorados pusieron el énfasis en su disconformidad en los artículos que refieren a la creación de cargos, en lo atinente a la estructura de un nuevo Ministerio en lugar de una oficina especializada, y lo relacionado con el traspaso del Ministerio de Deporte al ámbito de Turismo, entre otros.
El Ministerio de Desarrollo Social tendrá el cometido de «evitar la fragmentación y dispersión de acciones sociales» y pondrá en marcha el Plan Nacional de Emergencia Social.
Asimismo, en la iniciativa, que en primera instancia será analizada por la Cámara de Senadores, se suprime el Ministerio de Deporte y Juventud, estableciendo que el Ejecutivo redistribuirá las competencias del mismo entre el Ministerio de Desarrollo Social y el Ministerio de Turismo, el que pasará a denominarse Ministerio de Turismo y Deporte. Se establece que el Instituto Nacional de la Juventud (INJU), que estaba integrado al Ministerio de Deporte y Juventud, y el Instituto Nacional de la Familia y la Mujer integrado al Ministerio de Educación y Cultura, se incorporarán al Ministerio de Desarrollo Social y sus funcionarios serán redistribuidos en la nueva secretaría de Estado. También se dispone que el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU), se relacionará con el Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Desarrollo Social, al cual se le transfiere la coordinación y ejecución «Plan CAIF».
Las tareas de la nueva Secretaría de Estado serán: «formular, ejecutar, supervisar, coordinar, programar, dar seguimiento y evaluar las políticas, estrategias, y planes en áreas de juventud, mujer y familia, adultos mayores, discapacitados, y desarrollo social en general».
Coordinar acciones, planes y programas para «garantizar el pleno ejercicio de los derechos a la alimentación, educación, salud, vivienda, disfrute de un medio ambiente sano, trabajo, seguridad social, y no discriminación, mediante la cobertura de las necesidades básicas de quienes se hallan en situación de indigencia y extrema pobreza, buscando mejorar sus condiciones de vida».
La informante de la iniciativa fue la legisladora Margarita Percovich, quien se mostró confiada de la respuesta del gobierno y del sistema político ante la situación imperante de pobreza que definió como «la deuda social interna muy grande con las limitaciones de una deuda externa que nos ata».
El colorado Abdala dijo compartir «los objetivos en materia social», pero «las diferencias son en torno a las herramientas».
Se refirió a conceptos de la futura ministra, Marina Arismendi, que en comisión «hizo promesas muy importantes en torno a los objetivos, a eliminar los merenderos y comedores. No está mal, hay que aplaudir y colaborar con ella para lograr este objetivo».
Por tanto, «hay que tomarle al pie de la letra y hacerle el seguimiento. No se van a contratar expertos de ninguna naturaleza. Que los contratos de obra no aparezcan, ningún contrato de obra».
El nacionalista Sergio Abreu discrepó con la decisión de traspasar el Ministerio de Deporte al de Turismo porque «no tienen gran afinidad en sus competencias». Estimó que «el buque insignia en materia de política social hubiera merecido la participación de la Universidad», y evaluó que «algunos artículos estaban afectando o atentando contra la carrera administrativa de los funcionarios».
Su compañero de bancada, Carlos Moreira advirtió sobre «riesgos de la centralidad» en el emprendimiento, y «sobre las distancias de esas necesidades básicas insatisfechas y los lugares de los decisores y las distancias entre los decisores y los ejecutores».
Reivindicó a los gobiernos departamentales: «sería un enorme error dejar afuera como ejecutores a los gobiernos departamentales que han sido el gran dique de contención del drama social de esa crisis».
El doctor Gonzalo Aguirre calificó de «importante» al proyecto y sobre el propósito del Ministerio ante los «reales y graves» problemas que «se han agravado a partir del 2002 con la tremenda crisis financiera que vivió el país».
Sin embargo, estimó que «no hace mención directa al Plan de Emergencia, que fue un planteo concreto en la campaña electoral del Frente Amplio, y que alude a cifras de U$S 100 millones».
Dijo que como ley extrapresupuestal, que tiene gastos, debe estar fundamentado ese gasto. «Es una carencia, una omisión».
Reforma del Estado
El herrerista Luis Alberto Heber discrepó con el tratamiento que es «de relámpago consideración».
Dijo no tener explicaciones cuando sugirió si no era mejor «una oficina en la Presidencia».
«Queremos que se ponga en marcha el Plan de Emergencia, que es otro capítulo. Conversar y controlar porque el control le hace bien al país, y la oposición cuando está en el Parlamento no está puesta para confiar sino para desconfiar. Para ayudar. Los controles son buenos», manifestó Heber.
Cuestionó los cargos de confianza que se crean: «no es lógico», y expuso como «el director de desarrollo ciudadano, el director de evaluación de programa, y el director territorial».
Rafael Michelini (Nuevo Espacio) manifestó que «Las políticas que llevaron en el pasado, el país las laudó el 31 de octubre».
«Vamos a hacer una reestructura profunda del Estado, pero no vamos a dar golpe de timón brusco. Se crean cargos, pero no es por avaricia», afirmó. Según Michelini, «vamos a bajar el costo del Estado. No estamos en la política por cargos, estamos construyendo políticas alternativas a las que se generaron hasta ahora», afirmando que «al final del período de los cinco años, el Estado va a ser otra cosa». El herrerista Gustavo Penadés dijo tener «serias dudas sobre la constitucionalidad del proyecto. En una ley de urgente consideración no pueden venir normas sobre carácter presupuestal, de creación de cargos».
«Retrocedemos»
Para el ex ministro de Economía, Isaac Alfie se «comete gruesos errores en la técnica presupuestal».
Discrepó con la creación de cargos de confianza. «Habíamos empezado un camino hacia los funcionarios de carrera y ahora retrocedemos», añadió.
La legisladora Percovich, indicó que sobre los merenderos y comedo
res, «las políticas sociales tienen que tener un abanico. Las cosas que funcionan no se van a desmantelar». «Como decía el senador Penadés esto dependerá que se genere empleo. Este proyecto define la institucionalidad y no el programa del Plan de Emergencia», precisó Percovich sobre dichos de Aguirre.
Recordó que en la otra administración de gobierno, el Partido Independiente era partidario de la creación de un Ministerio de Políticas Sociales. «Nosotros estamos retomando esta idea», puntualizó. *
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