Alfie reveló que el gobierno debió frenar intervención de la cooperativa en setiembre

Parlamento aprobó por unanimidad los instrumentos para reapertura de Cofac

Una de las notas más salientes la dio el senador quincista Isaac Alfie, quien reveló que en su calidad de ministro de Economía y Finanzas el pasado 9 de setiembre junto con el BCU se aprestaban a intervenir a Cofac pero no lo hicieron ante el pedido de legisladores de todos los partidos políticos y del actual director de la OPP (Carlos Viera), quien «exigió la no intervención de Cofac y (dijo) que la iban a capitalizar cuando gane el Frente Amplio».

Consultado anoche por LA REPUBLICA, Viera desmintió en forma categórica lo dicho por Alfie.

«Yo con Alfie no hablo desde hace más de un año, absolutamente de nada. Desmiento totalmente eso. Pero además, no dije eso a nadie. Con Alfie no hablé de esto ni de nada», afirmó el director de OPP.

En el Senado se votó por unanimidad con la presencia del total de los 31 legisladores mientras que en Diputados (ver nota aparte) la unanimidad se logró con la presencia de 88 legisladores.

Ayer por la mañana, el ministro de Economía y Finanzas Danilo Astori reconoció en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Senadores -que preside Alberto Couriel- que «la aprobación del proyecto es imprescindible, aunque no es suficiente».

Astori explicó que el proyecto habilita a Cofac a hacer «acuerdos con sus acreedores», y que además permite recorrer «el camino más sólido para encontrar una solución a los problemas, y para que pueda reabrir lo antes posible y evitar su liquidación, aunque es un instrumento ‘imprescindible’, por sí solo no es suficiente para que reabra la cooperativa», enfatizó.

También brinda la posibilidad de realizar acuerdos para sustituir deudores, quitas o reprogramación de los vencimientos de los créditos, aportar los créditos a fondos de inversión o de capitalización, previa aprobación del BCU.

Astori indicó además que el proyecto «no está hecho solo para Cofac, sino para todas las cooperativas de ahorro y crédito».

El mismo apunta a ‘equilibrar’ la situación entre bancos privados y cooperativos, ya que una norma existente le da a los bancos la potestad de celebrar «acuerdos colectivos» de diversos tipos con sus depositantes y con la aprobación de este proyecto, «se apunta a extenderla a las cooperativas», manifestó el secretario de Estado.

El debate de la Cámara Alta reflejó por parte del Encuentro Progresista la defensa de la reapertura de las actividades de la institución sin que signifique «un salvataje» como hasta ahora se daba en los bancos en quiebra si no «el otorgar herramientas» que abran la posibilidad de su continuidad, los nacionalistas pasando la factura de que la solución es «de cuño neoliberal» mientras que el ex ministro Alfie recordó que en setiembre pasado el hoy director de la OPP, Carlos Viera le pidió que no interviniera Cofac porque la fuerza de izquierda accedería al gobierno y la capitalizaría.

El miembro informante, el encuentrista Alberto Couriel puntualizó que el problema de Cofac es de «morosidad de los activos, de insuficiencia patrimonial».

«El tema del patrimonio es un tema central, y en la medida que la institución no consiguió un socio estratégico se encontró esta salida de traer acá al Parlamento este proyecto que en última instancia lo que busca es que la capitalización se obtenga de los socios de Cofac, y sobre todo de aquellos socios que tienen los mayores niveles de depósitos», estimó.

Destacó como particular de Uruguay el acuerdo entre los actores públicos, entre el sistema político, los trabajadores y los empresarios en pos de la solución, y que en esa fórmula no se apela al «salvataje» como en el pasado.

«Esta es una ley que el ministro de Economía (Astori) dijo que es imprescindible pero no es suficiente porque en los hechos con esta ley lo que puede hacer la institución Cofac es encontrar en sus socios la cantidad suficiente, en los montos suficientes, a los efectos de encontrar esa capitalización tan indispensable con independencia que encuentra otros socios fuera para poder llevar adelante los tres elementos claves que exige el BCU: patrimonio, liquidez y la gestión mas adecuada», precisó Couriel.

«Acuartelados»

A su turno, el senador Alfie recordó su actuación al frente del MEF y reveló que el 10 de setiembre «era el día de conmemoración de los cien años de la muerte de Aparicio Saravia, y el 8 de noviembre de noche, en términos figurados teníamos acuartelados a la gente del BCU para el 9 entrar en Cofac y suspender actividades».

«De hecho lo que pasó fue que Cofac empezó a hacer gestiones políticas y yo recibí llamadas de senadores, de diputados, del Partido Colorado, del Partido Nacional, del Frente Amplio, y hay constancia en actas del Banco Central de alguna llamada del hoy director de Planeamiento y Presupuesto exigiendo la no intervención de Cofac diciendo que la iban a capitalizar cuando gane el Frente Amplio», señaló.

Contesté que «si hay un plan de capitalización nosotros no entramos porque no hay corrida, tiene liquidez suficiente y no hace sentido hacer una intervención».

«Salvataje»

En tanto, el senador Francisco Gallinal (Correntada Wilsonista) reflexionó que la fórmula del seguro de depósito establece claramente que «hay salvataje», lo que Couriel puntualizó que no tiene nada que ver con los salvatajes de las compras de cartera entre 1982 y 1983 por U$S 1.000 millones.

Por su parte, Abreu señaló que el apelar a U$S 60 millones, U$S 40 millones de ellos de parte del Estado va a incidir en las metas fiscales.

Para Rafael Michelini (Nuevo Espacio) con esta salida «el gobierno da confianza» en la economía del país.

«Sorpresa»

«Me han sorprendido las palabras del senador Alfie que había recibido llamadas, nada más que del economista Viera que ahora está en la OPP diciendo que esa fuerza política anunciaba capitalizaciones futuras», indicó.

Según Heber «esta es una solución liberal, bien neoliberal. Acá es tu situación, y me parece bien porque la sociedad no puede estar pagando. Si le va mal, a llorar. Capitalismo sin lágrimas no, capitalismo con lágrimas. Es del más puro cuño neoliberal la solución de no aportar en la cooperativa, puede ser un camino».

La Cámara, también por unanimidad

La Cámara de Representantes sancionó por unanimidad el proyecto de ley del Poder Ejecutivo por el cual se habilita a las Cooperativas de Intermediación Financiera a lograr acuerdos colectivos con sus acreedores.

El diputado José Amorín Batlle (Batllismo) cuestionó que la actual administración utilizó dineros públicos para una institución que tiene problemas «patrimoniales y no de liquidez», mientras que Silvana Charlone (Espacio 90) replicó que se asistió a una cooperativa con «patrimonio positivo y ello no tiene nada que ver con el salvataje de instituciones de intermediación financiera fundidas».

La rama baja parlamentaria aprobó por 88 votos en 88 legisladores presentes el proyecto de ley del Ejecutivo para otorgar una solución a la situación de la Cooperativa Financiera de Ahorro y Crédito (Cofac).

Sin embargo, el cuerpo destinó más de 45 minutos a una discusión reglamentaria referida a si los legisladores que son ahorristas, deudores o socios de la cooperativa podían estar presentes en Sala mientras se procedía a la discusión de la iniciativa. Más de una docena de parlamentarios de todos los sectores políticos reconocieron que estaban comprendidos en algunas de aquellas situaciones.

El diputado Alfredo Asti (Asamblea Uruguay) y miembro informante señaló que la propuesta «intenta dar una solución que es particular a una institución que hoy se encuentra suspendida, pero que tiene efecto sobre t
odo el sistema de intermediación financiera y en particular en el ahorro público».

Resaltó que la institución tiene características «particulares», como por ejemplo, su carácter cooperativo y la cantidad de pequeños ahorristas que operan con ella. Destacó que «fue la propia Cofac la que solicitó la suspensión de las actividades al informar al Banco Central del Uruguay».

Asti resaltó «la rapidez, seriedad y transparencia con la que actuó el Ejecutivo, el cual encontró una solución de capitalización en una semana», pero aclaró que el problema tiene que ser resuelto por «la institución financiera y no por el Estado». Insistió en que «la ley facilita el cumplimiento de las obligaciones. Sin comprometer fondos públicos».

«Se busca un instrumento legislativo al sistema de intermediación financiera que es condición necesaria, pero no la única para encontrar la salida», señaló Asti. Asimismo, aclaró que habrá una «rigurosa supervisión del BCU y de la superintendencia del sistema financiero».

El diputado José Amorín Batlle (Batllismo – Lista 15) expresó que su colectividad política acompañó la iniciativa «para no interrumpir la cadena de pago», como así lo hizo el Partido Colorado en 2002.

Amorín Batlle indicó que «la solución del gobierno de izquierda es exactamente igual a la que el Parlamento votó en los últimos días del tan complejo año 2002″.

Entiende que la iniciativa es «una condición necesaria para que Cofac pueda salir adelante, aunque no suficiente. Será responsabilidad del BCU, luego de aprobado el plan de negocios decir si Cofac funciona bien o no porque si Cofac abre y vuelve a tener problemas el problema se expandirá».

Cuestionó que «los fondos públicos ya fueron comprometidos, porque los pagos que se hicieron hasta el momento han sido con fondos públicos de toda la sociedad».

A su turno, la diputada Silvana Charlone (Espacio 90) replicó que «el pago de sueldos y obligaciones no tienen nada que ver con salir al salvataje de instituciones de intermediación financiera fundidas».

«Se actuó con una pulcritud absoluta. No se ha salido al salvataje de instituciones con patrimonio negativo, porque ello lo impiden los marcos legales. Cofac tenía patrimonio positivo», aclaró Charlone.

Amorín Batlle insistió con que «se utilizaron dineros públicos» para pagar salarios a través de una institución que tiene problemas «patrimoniales y no de liquidez».

En tanto, el diputado José Carlos Cardoso (Herrerismo) resaltó que «otros sectores políticos actuaron distinto en situaciones similares y tomaron distancia ante encrucijadas de crisis, pero no fue el Partido Nacional el que actuó de tal manera».

Indicó que «el gobierno sabía de la situación» y que la solución «tiene varios meses no una semana».

Añadió que «quedan dudas acerca de si habrá reprogramaciones», y que la ley «es una herramienta que no termina de resolver la cuestión, la que se solucionará si la superintendencia acepta el nuevo proyecto de Cofac». «No sabemos por qué marchó Cofac, pero sí sabemos que marchó. Queremos saber si habrá sanción a los niveles gerenciales de la cooperativa» y también consideró que hubo «salvataje, porque hay plata del Estado puesta en Cofac». *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje