Un voto de confianza de los líderes de la oposición
Mujica: Un regalo de la vida
El presidente de la Asamblea General, José Mujica, consideró «un regalo de la vida» haberle tomado juramento al Presidente y vicepresidente de la República del primer gobierno de izquierda del Uruguay.
Tras tomarle juramento a Vázquez y Nin Novoa, el legislador dijo a LA REPUBLICA que «ha sido un honor para mí y un regalo que me da la vida, cuando estoy al borde de los 70 años, haberle tomado juramento a la fórmula presidencial del primer gobierno de izquierda en el país».
«En general soy poco formal y poco ritual, pero reconozco que inevitablemente la emoción estuvo presente y de todo corazón tengo que agradecer y gritar con fuerza ¡gracias a la vida!», afirmó Mujica.
«En ese momento tuve presente humildemente que en realidad hay una larga fila de gente que, a lo largo de los últimos cien años, fue poniendo su granito de arena para que se llegara a este momento».
Mujica dijo que «lo realmente trascendente está más allá de la ceremonia y es la expectativa de nuestro pueblo sobre lo que pueda acontecer con este gobierno».
«Va a haber muchas dificultades, pero lo principal es que la gente conserve y multiplique la esperanza. Hago votos por ello y me comprometo a dar lo mejor», sostuvo el futuro ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca.
Acerca de los festejos populares, Mujica opinó que «lo que es alegría hoy en poco tiempo serán reclamos. Pero creo que hay un grado de madurez suficiente en una mayoría amplia de nuestra sociedad, para darse cuenta de que el que ganó fue Tabaré y no Mandrake».
«Habrá dificultades y cambios graduales, que los tendremos que lograr y apuntalar entre todos. Yo confío en la madurez de nuestra sociedad», reflexionó.
Sanguinetti: Plenitud democrática
El ex presidente de la República, Julio María Sanguinetti, dijo que «hace 20 años estábamos restaurando la democracia y hoy la seguimos disfrutando en toda su plenitud».
Agregó que «desde aquel cambio en paz, que se vivió entonces con aquella convivencia de grandes esperanzas, temores y aprehensiones, el tránsito se vivió en paz y hasta hoy el país ha logrado una solidez institucional que la estamos viendo».
Sanguinetti sostuvo que todos los partidos políticos pudieron participar de la reapertura democrática en 1985, «aunque desgraciadamente sobrevivía la proscripción de Wilson (Ferreira Aldunate) que había sido la piedra dentro del zapato que tuvimos todo el tiempo».
«El gobierno que se instaló el 1o. de marzo no tuvo absolutamente ninguna restricción, si se compara con Argentina o con Chile, que hasta hoy tiene senadores designados por la dictadura y no elegidos por el pueblo, de modo que ahí se advierte hasta qué punto Uruguay adquirió la plenitud democrática», sostuvo.
«Padecimos alguna restricción en el momento electoral, tan penosas y tan luchadas, pero ninguna en la vida institucional del gobierno democrático», acotó.
Sanguinetti recordó que recibió la banda presidencial de parte del presidente de la Asamblea General, doctor Enrique Tarigo, en lo que calificó como una «situación un poco peculiar».
«Nosotros no aceptábamos el concepto de trasmisión de mando y adoptamos el de toma de posesión del mando, porque quien tenía el poder no tenía legitimidad para poseerlo», dijo en referencia al gobierno de facto.
«El presidente (Gregorio) Alvarez había renunciado y por esa causa asumió el presidente de la Suprema Corte de Justicia, (Rafael) Addiego Bruno, pero hicimos una fórmula distinta y fue el presidente de la Asamblea General quien me colocó la banda presidencial».
Larrañaga: Jornada de enorme trascendencia
El presidente del Honorable Directorio del Partido Nacional, Jorge Larrañaga, dijo que «la democracia uruguaya está viviendo una jornada de enorme trascendencia» y destacó el nivel de entendimiento logrado por el sistema político.
El legislador dijo a LA REPUBLICA que «hay una enorme obligación de todo el sistema político de reafirmar esta esperanza, que debemos concretar en respuestas para la sociedad en su conjunto, porque la gente es el principal destinatario del accionar político».
«El papel del Partido Nacional va a ser el de construir, ejerciendo la oposición, pero apostando al entendimiento y con afán positivo para la vida nacional», sostuvo.
«El nivel de entendimiento alcanzado hasta el momento es el gran diferencial del sistema político uruguayo.
Cuando decimos que la democracia de este país es diferente, por lo menos en el entorno regional, es porque somos capaces de construir este tipo de situaciones que permiten alentar esa esperanza».
Larrañaga recordó que cuando el país superó la crisis del año 2002, «lo hizo en ancas de la madurez del sistema político. Y cuando tiene que enfrentar la actual circunstancia histórica lo hace con madurez y sensatez».
«Acá no hay dramatismo y siempre se respetan los pronunciamientos de la gente. En este entendido, los blancos vamos a ayudar al país y a su gente, que tendrá que ser la gran protagonista de un sistema democrático y hacia ella nos sentimos profundamente obligados».
Mieres: Momento histórico
El lider del Partido Independiente (PI), Pablo Mieres, opinó que nuestro país está viviendo un «momento histórico», que confirma «la madurez de nuestra democracia y la capacidad de llevar adelante procesos de cambio».
Mieres dijo a LA REPUBLICA que en este caso «hay un mayor impacto, porque se trata de un cambio de gobierno, en el que llega por primera vez una fuerza política que no había estado en el gobierno en toda la historia del país».
«Si uno tuviera que buscar un referente parecido, aunque no igual, tendría que remontarse a 1958 cuando el Partido Nacional, que no había gobernado el Uruguay desde el siglo XIX, llega en ese año al ejercicio pleno del gobierno por voto popular».
«Pero aun eso es menos histórico, porque en este caso es una situación inédita, ya que el gobierno lo ejercerá un partido que nunca ocupó la Presidencia de la República», enfatizó. «Y llegamos a esta instancia luego de cuatro meses de una transición ejemplar, donde corresponde señalar que el gobierno electo ha actuado con mucha inteligencia y prudencia, pero también con firmeza, para ir tomando las riendas gradualmente de manera consistente». «También el gobierno saliente ha colaborado con una actitud abierta y los partidos políticos han tenido un momento significativo con la firma del acuerdo multipartidario, que marca una actitud de todo el sistema político, que está disponible con una postura constructiva para que al Uruguay le vaya bien en los próximos años». *
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