Escrito por: MARCELO BUSTAMANTE

-¿Qué conocimiento tiene sobre la realidad del Instituto de Colonización?
-No he tomado contacto por el momento de la situación, ni de la actualidad del Instituto. Lo primero que haremos cuando asumamos es instalar una auditorÃa interna. Luego comenzaremos a aplicar el programa del Encuentro Progresista, “reinaugurando” los cambios que están incluidos en la Ley de creación de Colonización, pero que muchos de sus contenidos no fueron puesto en práctica. Tenemos la necesidad de lograr una mejor producción de las colonias y su gente. Hay que despolitizar el Instituto, y hacer transparente el sistema que permita a los colonos acceder a la tierra.
-¿Desde cuándo comenzarán a verse los primeros cambios anunciados?
-Aún tenemos que conformar el equipo de trabajo, que tendrá la responsabilidad de planificar las polÃticas a largo plazo. Luego debemos dejar atrás las postergaciones de temas necesarios, como es la colonización de tierras (tal como se vino haciendo durante largos años) por tener que enfrentar las urgencias presentes.
Nuestra prioridad será descentralizar tarea, y hacer que el equipo de dirección tome contacto con la gente en el interior del paÃs, y recoger experiencia de ellos. Para ello, el Instituto sesionará en zonas rurales, para dejar de ser un organismo ciudadano o capitalino, sesionar en el Interior, para no ser un organismo ciudadano o de Montevideo.
-¿Cuál es la función del colono?
-Los colonos padecen las mismas dificultades que viven los productores en general. Tienen pequeñas parcelas, que no le permite contar una producción de gran volumen ni lograr una mayor rentabilidad.
Estos deben tener el apoyo necesario, tanto en la asistencia como en créditos, lo que le permitirÃa la formación de cadenas de producción. Esta es una meta ambiciosa, que deberemos definir con nuestro equipo de trabajo. Justamente, el vicepresidente de este Instituto es un colono, Mario Vera, radicado en el departamento de Soriano.
El acceso a la tierra es una aspiración del hombre, pero esto supone un primer paso. No obstante, después, el colono debe contar con los medios para la producción. La sociedad en su conjunto tiene que entender que la colonización de tierras debe formar parte de la creación de la riqueza de un paÃs y que no sólo es afincarse en determinado lugar. Hoy dÃa, Uruguay cuenta con 3.500 colonos, que residen con sus familias.
-¿Cuál será la capacidad de maniobra que tendrá Colonización?
-Radica principalmente en la cartera de tierras que el instituto pueda obtener y los recursos económicos que tenga para adquirirla. Esto irá acompañado a una necesidad de reestructurar el territorio nacional. Tenemos que aumentar las áreas de colonización y aplicar una diversificación de las colonias. Otro asunto pendiente será la reubicación de los hijos de los colonos, y que tengan la posibilidad de acceso a la tierra los capataces y los peones, medida que está contemplada por la ley.
-¿Qué expectativa podrá tener aquella persona que hace tiempo está inscripta, esperando la oportunidad de convertirse en un colono?
-Tengo conocimiento que hay gente inscripta de hace 40 años. Somos conscientes que no podemos dar solución a todos los requerimientos, pero pretendemos cambiar el destino que se vino dando hasta el momento. Actualmente el Instituto tiene muy poca tierra. Existe una posibilidad; hay una ley aprobada en el año 2000 que habilita al Banco Central a emitir bonos para la compra de tierras, que no fue utilizado por el crack económico de mediados del año 2002.
-La finalidad del instituto de Colonización tiene muchos puntos de contacto con la reforma agraria impulsada por José Artigas.
-SÃ, lleva consigo una filosofÃa brutal. Sólo en un breve perÃodo de la historia del organismo se dio la posibilidad del acceso a la tierra. Eso ocurrió a fines de la década de los 60 y principio de los 70.
Desde los años 80 hasta el momento, Colonización recibió solamente unas 30 mil hectáreas de tierras. Incluso, el Instituto estuvo vendiendo propiedades para pagar sus deudas. *
OTRAS NOTICIAS EN LARED21