
Todos los asambleÃstas aprobaron la “autolimitación” a ejercer el derecho de huelga que consagra la Constitución de la República, en el entendido que el Estado ha sido omiso en reglamentar la huelga, especÃficamente en el caso de los policÃas, a pesar del artÃculo 57.
Resolvieron además “ratificar” su derecho y voluntad a realizar “reuniones pacÃficas y sin portar armas”, como lo prevé el Código Penal. En caso contrario, podrÃa configurar “motÃn” o “asonada”.
No obstante, concluyeron que los policÃas asistirán “uniformados” a las asambleas y reuniones cuando no sea posible evitar por razón de tiempo disponible, pero acordaron instrumentar una forma de mantener “bajo custodia” todas sus armas durante los encuentros.
Creado mediante un acta fundacional firmada el 1º de setiembre de 2004, la peculiar agremiación se desarrolla bajo el lema de “un sindicato único para una PolicÃa única”, y admite como afiliado a policÃas de todas las graduaciones, ya sean subalternos u oficiales.
Con PersonerÃa JurÃdica en trámite ante el Ministerio de Educación y Cultura, y registrado ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, el nuevo sindicato está abocado a una campaña de afiliación masiva y está realizando numerosas visitas al interior del paÃs.
Algunos cÃrculos policiales de departamentos del interior pidieron su afiliación. A diferencia del CÃrculo Policial de Montevideo, los cÃrculos policiales departamentales admiten en su seno tanto a subalternos como a oficiales. Montevideo sólo acepta oficiales que, en su totalidad, representan sólo al 3% de los policÃas uruguayos. *
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