La columna de Sherlock
Sanguinetti, por supuesto, habitué de «Roma Amore»
–¿Fue un contacto político…?
-Me pareció más una reunión de amigos, de las tantas que se hacen en los restaurantes de la Ciudad Vieja todos los mediodías. Ahora la gente se está acostumbrando a almorzar en los lindos boliches.
-Pero, recuerde que Julio María es un bicho político. Es como los periodistas que solo hablamos de las redacciones. Sanguinetti hasta cuando come, con la boca llena, está hablando de su mayor pasión.
-Entonces, ¿le parece que ese almuerzo que tuvo el viernes al mediodía con Washington Abdala, tenía un contenido político? ¿No cree usted que como buen descendiente de tano, se fue a «Roma Amore», el lindo restaurante de la calle Bacacay, a comer una ricas pastas elaboradas por Donatella?
-Creo que mató dos pájaros de un tiro. Por un lado las delicias de ese lugar y por otro, habló con Abdala de la elección municipal. A Sanguinetti le cuesta resolver que el Foro Batllista apoye la candidatura de Pedro Bordaberry para Montevideo. No quiere dar el brazo a torcer con la gente de la Lista 15.
-¿Le parece que agotará posibilidades para que haya también un candidato forista?
-Sí, por algunas razones a favor y otras en contra.
-¿Cuáles?
-Las a favor es que el Foro puede seguir creciendo dentro del Partido Colorado y derrotar a la 15 en Montevideo. Es una especulación que se hace. Lo malo, y Sanguinetti lo ve con claridad, es que Bordaberry es un candidato fuerte, con carisma, juventud, buen discurso y que tiene muy buena imagen. Una especie de candidato ideal para el Partido Colorado.
-Claro, los posibles candidatos del Foro en eso pierden, ¿verdad?
-Claro, por goleada. Me parece que no hay ninguno de los conocidos que tengan las características para competir con Bordaberry. Y ello Sanguinetti lo ve con claridad, por más que mire con vidrios que le hagan ver distorsionada la realidad.
-¿Entonces?
-Yo que sé… Si la lógica impera, el Foro apoyará a un candidato único, marcando claro está sus votos. De lo contrario, más allá del deterioro de la Lista 15, si sale a competir con otro candidato, se debe enfrentar a un peso pesado y puede morder el polvo.
-Entonces, ¿reunión política o gastronómica?
-Por el consumo de fetuchini con pesto, gastronómica. Pero, por todo lo que se habló, también político electoral.
-Es que Julio María no puede sustraerse a sí mismo.
-Usted lo ha dicho. *
El largo conflicto del general con el travesti
–¿Sabe la razón principal porque se mudó el general (r) Iván Paulós de la casona que habitaba en Zapicán y Br. Artigas?
-Es que es un hombre mayor y la casa, quizás, era demasiado amplia. Un departamento es mejor y, además, ofrece una mayor seguridad. Lástima que en tan linda casa ahora funcione una centro de salud para ancianos.
-¿Por qué dice tal cosa?
-Es que las casas de salud, que prestan un servicio muy respetable, son siempre lúgubres, pues allí están esperando la muerte muchos ancianos.
-Pero, estamos hablando de Paulós.
-Claro. Quizás el tema de la seguridad fue otra de las razones para decidir mudarse. Pero según piensan algunos vecinos la principal causa es que el general, de moral muy rígida para algunas cosas…
-No para las acciones militares que determinaron muertes, torturas y secuestros de inocentes, ¿verdad?
-Bueno, eso es harina de otro costal. Es que el general no se llevaba nada bien con un travestido que casi todas las noches se colocaba en la puerta misma de la casona de Paulós e incluso hacia sus necesidades en el jardín.
-¿Y?
– El contencioso iniciado por el general y aquel extraño personaje travestido, según cuentan algunos vecinos, duró un largo tiempo. El general recurrió a todo tipo de arbitrios, inclusive trató de que el «hombre» de la noche fuera ahuyentado por la Policía para que abandonara esa vereda y se trasladara a alguna otra zona.
-¿Y?
-La Policía pudo hacer poco y la extraña figura del travesti siguió cada noche en las inmediaciones de la casa del cuestionado general.
-¡Cuestionado y cuestionador! ¿Verdad?
-¡La realidad del Uruguay pudo más! Paulós, obsesionado por aquella presencia nocturna, un día tomó una decisión trascendente para poner fin al asunto.
-¿Cuál?
-Mudarse. *
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