Silverstein volvió a insistir con planteo de la inmunidad para sus compatriotas
Durante la reunión que se produjo en el Hotel Presidente, el embajador Silverstein le solicitó a Gargano que se firme un tratado entre Uruguay y EEUU, al margen del Tratado de Roma, para lograr la inmunidad de sus compatriotas ante el TPI.
«Según él (Silverstein), el tratado de Roma permite que se hagan acuerdos entre países. Nosotros tenemos una opinión distinta, entendemos que los tratados sólo deben acordarse entre el Tribunal de Roma y los organismos internacionales y no entre países», subrayó Gargano.
La idea de Silverstein es que sean los tribunales de su país, y no los del TPI, los que juzguen a sus compatriotas dado que EEUU no es signatario del Tratado de Roma, sostuvo Gargano.
«Nuestro compromiso, al firmar el acuerdo de Roma, fue que existiera ese tribunal y que fuese ese tribunal el que con independencia de los países tuviera facultades de procesar a aquellas personas que hubieren incurrido en delito de lesa humanidad y fueran requeridos por el TPI», dijo el futuro canciller.
EEUU no utiliza la presión
Por su parte, el embajador Silverstein rechazó que EEUU haya ejercido presión alguna para que nuestro país accediera a firmar un acuerdo que exceptúe a los ciudadanos estadounidenses, civiles y militares, de la jurisdicción del TPI en nuestro territorio.
«El gobierno de EEUU no utiliza la presión. Nuestro gobierno ha llegado a acuerdos bilaterales con 96 países y esperamos que Uruguay, en el momento adecuado, se una a esos 96 países», sentenció Silverstein.
Al ser consultado sobre la respuesta que le dio Gargano, Silverstein se limitó a decir: «No voy a contestar. Lo que sí le dije al futuro canciller es que este tema sigue siendo una cuestión importante para las relaciones políticas bilaterales entre los países».
Luego de rechazar las supuestas presiones que su gobierno habría realizado para que Uruguay se una a los 96 países que no reconocen la jurisdicción del TPI en casos de estadounidenses que hayan cometido delitos de lesa humanidad, Silverstein comentó que «el Congreso de los EEUU tiene facultad para negar ayuda en materia militar a los países que no suscriben el acuerdo».
En ese sentido, el diplomático recordó que «la única partida que se negó fue en materia de ayuda militar, que no fue dirigida específicamente al Uruguay, sino que se tenía que implementar para todos los países que no firmaron un acuerdo conforme al artículo 98 del Tratado de Roma, y eso fue impuesto por el Congreso de los EEUU», remarcó.
«Nadie está torciéndole el brazo a nadie, ni está ejerciendo presiones de manera oculta para que se firme ese tratado y si no lo hacen seguiremos hablando», señaló Silverstein.
Relaciones comerciales
En cuanto a las relaciones comerciales entre EEUU y Uruguay, Silverstein no quiso expedirse sobre las críticas que históricamente la izquierda ha realizado a su país a raíz de la práctica de políticas proteccionistas, por intermedio del subsidio, en materia agrícola.
«Esos temas los dejaría en manos de los técnicos como lo es Robert Zoelick», el encargado de asuntos de comercio exterior de EEUU ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Sobre el tratado de inversión que la administración Batlle firmó con el gobierno de Bush, y que ahora es revisado por el presidente electo, Silverstein dijo que «eso vamos a dejarlo en manos del Parlamento uruguayo para que determine si van a implementarlo o no».
No obstante, el diplomático señaló que «la firma del tratado de inversión sería visto como una señal muy positiva para los inversores estadounidenses que están pensando hacer inversiones en Uruguay y crear puestos de trabajo en este país».
Silverstein tampoco quiso adelantar cuál será la posición de EEUU en caso de que Uruguay le pida ayuda para lograr la flexibilización de las condiciones de pago de la deuda externa que nuestro país mantiene con los distintos organismos internacionales de crédito.
Feeling con Gargano
El embajador estadounidense se preguntó por qué su país en el futuro no debería tener el mismo vínculo que hoy mantiene con la actual administración.
Acto seguido se refirió a la impresión que le causó Gargano y en tono bromista dijo: «Es Navidad y todo el mundo es maravilloso» en ésta época.
«Tengo muchas ganas de trabajar en forma estrecha con el ministro designado, de la misma manera que lo he hecho con el actual ministro», indicó.
Sobre la eventual normalización de las relaciones diplomáticas entre Uruguay y Cuba, una de las primeras medidas que adoptará el gobierno electo al asumir, Silverstein dijo que «Uruguay es un país soberano y si quieren restablecer las relaciones con Cuba es su decisión. Pero este hecho no hará disminuir nuestra preocupación por las violaciones a los Derechos Humanos en Cuba», dijo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad