Dicen que "aplastará la cabeza de la confabulación infernal" de la izquierda y partidos tradicionales

El "Conspirador de Pocitos" creó un grupo ultraderechista en Montevideo

Con formato de publicación paga, a página entera, Tradición y Acción por un Uruguay Auténtico, Cristiano y Fuerte lanzó ayer un histérico alerta: «Uruguayo: ¿sabes lo que quieres, para dónde vas, a dónde te están llevando?», dice en el título. A la vez anuncia sobre la existencia de una «misteriosa máquina de trasbordo electoral inadvertido (que) hace que un país conservador vote a la izquierda revolucionaria».

Responsabiliza a la cúpula de los partidos tradicionales por haber decretado «el desaparecimiento de la derecha, del anticomunismo» y por «el menosprecio y olvido de los temas candentes relativos a la familia, aborto, uniones homosexuales, a la propiedad y libre iniciativa». «Esta opción simplemente no existió» en las recientes elecciones nacionales «porque nadie osó representarla», acota, recordando que existió en Estados Unidos «donde los temas de moral social ocuparon papel principal y decidieron la elección».

Entre los responsables del triunfo del doctor Tabaré Vázquez está el presidente de la República, doctor Jorge Batlle, «por haber aconsejado al candidato de los colorados ‘nada de anticomunismo'». También el ingeniero Gonzalo Gaggero por haber dado un «salto mortal» que lo llevó a presentarse como candidato de la izquierda.

Son, entonces, los dirigentes de los partidos tradicionales «los responsables de que un país conservador votara por la izquierda». Fundamentalmente porque «no presentaron una alternativa de gobierno no izquierdista» y «se esforzaron en dar credibilidad al mito de una izquierda renovada y domesticada por las eficientes leyes del mercado, aliada y no sepulturera de nuestro agonizante sistema de vida».

Tampoco faltan las críticas para la Conferencia Episcopal del Uruguay, por utilizar «un lenguaje laico y terrenal, muy acorde con el usado por la izquierda actual». Por ejemplo aboga por «una sociedad más justa y solidaria», «por un humanismo intregral» donde «los excluidos recuperen la dignidad». «¿La Conferencia Episcopal será también ahora ‘compañera de ruta’ en esta nueva y más peligrosa etapa de la revolución marxista?».

El redactor de este extenso trabajo considera que «de haber una trama maquiavélica para hacer que todo el país oficial usara de mejor modo su influencia sobre el país real para obtener los resultados que se obtuvieron y que estos fuesen interpretados como lo están siendo, difícilmente alguien podría imaginar y realizar un plan más mefistofélico». «El Uruguay auténtico está anestesiado sin percibirlo, excluido sin quererlo, amordazado sin saberlo», «casi al punto de entrar en una virtual sala de operaciones para ser sometido sin quererlo a una sico-neurocirugía en el vano intento de hacer surgir el mítico hombre nuevo soñado por la revolución, un ser que está en la antípoda de la plenitud cristiana del hombre redimido por Nuestro Señor Jesucristo». Confiado en un futuro mejor el redactor utiliza la idea del despertar, al igual que la reciente campaña electoral de Pedro Bordaberry y otros candidatos de la Lista 15: «Despierten uruguayos, despierten». Es así que sostiene: «Si el Uruguay auténtico se despierta, se recupera de la inanición en que la anestesia lo ha colocado, pide a Dios gracias para abrir los ojos y ver eternamente esta realidad, la sico-neurocirugía a la que lo quieren someter se volverá imposible. Más aún, todo el proceso de izquierdización se revertirá y entrará en acelerada decadencia».

Por último convoca «a las élites naturales de la Nación a no dejarse engañar» por «el fraude con que nos quieren dominar», a la vez que llama «a una gran Cruzada bajo el patrocinio y el amparo de Nuestra Señora de los Treinta y Tres por un futuro auténtico, cristiano y fuerte de nuestra patria», «confiados en que la misión que desde siempre Dios le encomendó de aplastar la cabeza de la confabulación infernal se dará ‘Ipsa Conteret, caput tuum’ Ella te aplastará la cabeza». «A los pies de Dios, católicos apostólicos y romanos, decímoslo con ufanía: Justicia. Decímoslo con el énfasis de aquellos que, no pactando con el mal, no saben convivir con ellos de mano extendida ni tomarles en serio su faz humana», concluye con palabras de Plinio Correa de Oliveira, ideólogo de Tradición, Familia y Propiedad.

¿Quiénes son, donde están?

Tradición y Acción por un Uruguay Auténtico, Cristiano y Fuerte, tiene su sede en Montevideo, en la calle Constituyente 1663, apartamento 502. Uno de sus inspiradores es Gustavo Guimaraens, conocido ultraderechistas uruguayo, fundador de la Juventud Uruguaya de Pie, nacido en Mercedes, que vive en San Pablo y Miami y que fue descubierto por LA REPUBLICA a fines de setiembre pasado en un bar de Pocitos, organizando un operativo político vía e-mal, de carácter mundial, contra el doctor Tabaré Vázquez. El 2 de octubre Montevideo se vio invadido por miles de esos e-mails. El telefonista y secretario de este grupo es Fernando Montabone.

La izquierda y el Foro reaccionan

El diputado de la Alianza Progresista, León Lev dijo en Compacto 1410, el informativo de 1410 AM LIBRE, que Tradición, Familia y Propiedad «tuvo una gran responsabilidad en los años de plomo» en nuestro país y durante los años 60 «algunos de sus hombres llegaron a ser ministros de la dictadura de Brasil».

Para Lev «estos personajes desaparecieron en la democracia como por arte de magia». Igualmente consideró que no lo sorprende que «tengan tanta publicidad en un periódico (El País) de triste memoria durante la dictadura». Por su parte el diputado del Foro Batllista, Washington Abdala, dijo que la aparición de Tradición y Acción «es un hecho anecdótico, porque Uruguay ha demostrado en los últimos tiempos una gran madurez cívica, con un resultado electoral que todo el mundo respeta».

«Me da la impresión que estos grupos de mirada tan radical, con una perspectiva ideológica tan radical, una mirada con elementos de prejuicios, no se compadece con el pensamiento de la inmensa mayoría de los uruguayos que somos liberales, tolerantes, abiertos, flexibles, laicos, republicanos». *

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