Disturbios en el Estadio Centenario: 54 civiles detenidos y 17 policías resultaron con heridas
El civil fue derivado al Clínicas con heridas en tórax y rostro. El médico diagnosticó «múltiples heridas de arma de fuego». La policía notificó que las lesiones fueron producto de una reyerta entre parciales de Nacional que se dispararon con bengalas.
Las versiones contradictorias determinaron que el juez en lo penal de 8º Turno, Pablo Eguren, dispusiera que anoche mismo se apersonara en el Hospital un médico forense. El Comando de la Jefatura de Policía de Montevideo ordenó de inmediato el inicio de una investigación administrativa interna para ubicar responsables.
En total fueron detenidos 54 civiles y 17 policías resultaron con heridas de diversa entidad. Uno de los efectivos de la Guardia de Coraceros debió ser intervenido porque presentó una perforación en una de sus muñecas. Otros terminaron con cortes y contusiones.
Las imputaciones penales dependerán de los videos
A las 10 de la mañana de hoy deberán comparecer ante el juez Eguren el jefe del operativo cumplido ayer, el inspector mayor Romanelli Sosa Paipo, y todos los policías que puedan prestar declaración. También quedaron emplazados alguno detenidos.
El magistrado ordenó además a la Policía que remitiera hoy a su despacho los videos con las imágenes de los disturbios que fueron grabadas por la propia Jefatura y todos los canales de televisión.
Fuentes judiciales y policiales dijeron a LA REPUBLICA que las imágenes registradas por los videos serán cruciales a la hora de establecer responsabilidades penales por los violentos hechos.
El operativo policial fue secundado por el comisario inspector Luis Rodríguez Queipo. La acción del Regimiento Guardia Republicana, que comprende a las guardias de Coraceros y Granaderos, estuvo al mando del comandante Carlos Silva Sanguinetti, el cuarto oficial en la línea de mando de las dos fuerzas de choque de la Jefatura.
Policía alega agresión «sin motivo aparente»
Antes que comenzara el partido de fútbol, «unos quinientos parciales» del Club Nacional de Football cruzaron la Avenida Centenario y se abalanzaron «sin motivo aparente» contra los policías que custodiaban la entrada al Estadio Centenario, dijeron a LA REPUBLICA fuentes policiales que filmaron la agresión.
En forma simultánea, agregaron los informantes, los parciales del mismo club se trabaron en lucha entre sí «lanzándose bengalas». Contra los policías tiraron varias botellas de bebidas alcohólicas.
Los hechos violentos continuaron durante el partido, en especial en la Tribuna Amsterdam, al cumplirse el entretiempo. Fuerzas de choque debieron actuar para proteger a sus propios efectivos que se vieron acorralados por una verdadera multitud de atacantes.
Evalúan «costosos daños colaterales»
Durante el transcurso del partido, y en particular al finalizar el primer tiempo, parciales de ambos clubes se entremezclaron en una trifulca generalizada entre ellos, y también contra los policías que debieron protegerse y luego buscar refugio en una escalera.
Según la evaluación primaria que realizó anoche la Policía, hubo «costosos daños colaterales»: los parciales arrancaron mostradores y desempotraron butacas, a la vez que robaron botellas de puestos instalados en las tribunales. Los objetos fueron lanzados contra los efectivos policiales a pesar de los cascos y los chalecos antibalas.
Algunos atacantes quebraron las botellas hurtadas y lesionaron a numerosos policías con cortes en manos, antebrazos y cuerpos. Otros arrojaron sobre los policías toneles rellenos de bebidas.
También destrozaron las aristas de las tribunas para luego lanzar contundentes escombros contra los efectivos de la Republicana.
Intentaron apedrear la sede del Club Nacional
Una vez finalizada la contienda futbolística, cuantiosos parciales del Club Atlético Peñarol se dirigieron rumbo a la sede del Club Nacional, sobre la Avenida 8 de Octubre, con la aparente intención de apedrear los ventanales de la fachada del complejo deportivo.
La pretendida acción fue evitada por varios móviles policiales que concurrieron al lugar y de inmediato neutralizaron a varios de los potenciales agresores, muchos de los cuales fueron capturados.
Mientras se dirigían a la sede de Nacional, los parciales de Peñarol rodearon una patrulla policial que se encontraba en Garibaldi, casi Juan Ramón Gómez. El móvil fue agredido y debió pedir ayuda. Fue apedreada y recibió golpes con varios objetos contundentes.
Otra camioneta, pero del Regimiento Guardia Metropolitana, fue también rodeada y agredida por parciales en las cercanías del Club Nacional de Football. En este caso, la policía pudo detener a varios de los atacantes, una decena, quienes deberán concurrir hoy al despacho de Eguren, tras ser interrogados anoche por la Policía.
El consumo de drogas como «motivo posible»
Fuentes policiales y judiciales consultadas a última hora de ayer por LA REPUBLICA coincidieron en atribuir al consumo de drogas, tipo «pasta base» u otra similar, un carácter de «motivo posible» para explicar «la irracionalidad» de los disturbios constatados ayer.
Los informantes indicaron, a condición de preservar su anonimato, que, según versiones, habría sido «notoria» una distribución de drogas «antes, durante y después» del partido, un hecho ilícito que, de acuerdo a las informaciones primarias, se habría cometido de forma «evidente», habiendo muchos testigos que lo presenciaron.
Lo que las fuentes pusieron en duda es que hoy, a las 10 de la mañana, cuando comiencen las actuaciones procesales del juez Eguren, pudieran «aparecer» testigos dispuestos a declararlo. Los informantes se mostraron confiados en tal extremo pudiera llegar a ser probado mediante las imágenes registradas en los videos. *
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