LA REPUBLICA tuvo acceso al documento de la central obrera ante un gobierno progresista

PIT-CNT apuesta a la transformación del "proyecto liberal" en un "país productivo"

De cara a la Mesa Representativa Nacional Ampliada, prevista para el 10 de diciembre, el Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT evaluó, en el marco de un nuevo mapa político, un proceso de debate e intercambio de ideas a propósito del nuevo gobierno que asumirá el 1º de marzo.

«En nuestra visión, esta discusión la debe procesar, en primera instancia, el órgano de dirección política de nuestra central, la Mesa Representativa, para luego e inmediatamente, trasladar a un activo de direcciones sindicales de todo el país, con las miras puestas en colectivizar una discusión más profunda y, a la vez, más rica en aportes y valoraciones», expresa el documento.

El documento agrega que el movimiento sindical uruguayo manifiesta «su satisfacción y se suma a la alegría, por el hecho de que la inmensa mayoría de la población se haya pronunciado en el acto eleccionario por los cambios capaz de conducirnos hacia el Uruguay productivo, con justicia social y profundización democrática, por el que tanto ha luchado toda nuestra clase».

En otro orden, el movimiento sindical sostiene que el resultado del 31 de octubre representa «un rotundo triunfo de la Reforma Constitucional para defender el recurso hídrico, que alcanzó la impresionante cifra del 65% del electorado uruguayo. El trabajo del sindicato de Ffose, de la Comisión en Defensa del Agua y la Vida, y el aporte de nuestra central, gestó la toma de conciencia sobre la importancia de lo que estaba en juego. Saludamos entonces también, este hecho». El documento agrega que el movimiento sindical ha contribuido a la toma de conciencia, acerca de las raíces ancladas en la propia estructura de la formación económico-social. «Y en particular a la situación uruguaya, como factor explicativo de los males a que viene siendo sometido nuestro pueblo y, por tanto, a la toma de conciencia de la necesidad de transformar la estructura socio-económica del país, en un proyecto con sentido democrático, nacional y popular».

 

Unidad de clase

En este sentido, el PIT-CNT realizó un racconto de las luchas populares y el surgimiento del la Convención Nacional de Trabajadores y, posteriormente, del Plenario Intersindical de Trabajadores. Recordando la histórica huelga general y por ende la resistencia a la dictadura militar, se expresa que ese fue»el camino para la unidad de las fuerzas políticas patrióticas, progresistas y de izquierda, matrizando tradiciones que vienen desde muy lejos, de las entrañas mismas de nuestra clase obrera organizada».

Ante el nuevo mapa político, la central obrera expresa que «el nuevo escenario político no implica tan siquiera, la transición entre un gobierno de un signo hacia otro diferente, sino algo mucho más profundo. Potencialmente –ya que dependerá de la acción de cientos de miles– estamos ante la transición entre toda una estrategia de desarrollo neoliberal, concentradora y excluyente, por otra estrategia de desarrollo productivo basada en nuestra gente».

 

Neoliberalismo

Asimismo, el documento del PIT-CNT refiere a la implementación de políticas neoliberales y a la pérdida de las conquistas de la clase trabajadora.

«El conjunto de propuestas ubicadas en el centro de la escena nacional en el sentido que la crisis de nuestro país, es una crisis de base productiva e inserción internacional, y que por tanto su solución ha de ser una estrategia de desarrollo productivo, solidaria e incluyente, con justicia social y profundización democrática, también implican una contribución central del movimiento obrero», expresa el documento.

En cuanto a la crisis social que atraviesa el Uruguay, los trabajadores expresan que existe una emergencia social que deberá ser uno de los ejes fundamentales del gobierno de izquierda.

«La conquista de un gobierno de signo progresista es un jalón fundamental en el proceso de lucha por desplazar al actual bloque en el poder y construir otra hegemonía ‘productiva, solidaria y democrática’ para resolver las cuestiones de nuestra dependencia secular, las cuestiones del trabajo de cientos de miles, las cuestiones del salario y el desarrollo de la negociación colectiva; en fin, para desarrollar todas las tareas democráticas que aún tiene planteadas nuestra clase como contenido y tránsito a su vez hacia la sociedad sin explotados ni explotadores, que hoy podrá desenvolverse en un marco mucho más positivo».

 

Autonomía de clase

Más allá de los puntos en común entre un gobierno progresista y las reivindicaciones del movimiento sindical, el PIT-CNT subraya la independencia de clase.

«En función de las resoluciones de nuestro VIII Congreso, de la estrategia aprobada, nos planteamos la resolución de todas las tareas y procesos necesarios, tanto en nuestra Central como en cada uno de nuestros sindicatos y plenarios para conquistar como clase la conducción de la sociedad hacia el Uruguay productivo con justicia social y profundización democrática».

Para la central obrera, la asunción de un gobierno de izquierda plantea ciertas interrogantes y algunas certezas.

«Actuaremos en el nuevo escenario, sin temor a las contradicciones (siempre parte de la vida misma), en la consideración de que un nuevo nivel de democratización de la sociedad, traerá aparejado un proceso de agudización de la lucha de clases, y nos encontrará -como siempre- actuando en consecuencia. Ya lo habíamos afirmado, «independencia no significa indiferencia ni mucho menos prescindencia. La fuerza que nos inspira la unidad en la diversidad, más la rica historia de nuestro movimiento y la madurez que como clase siempre hemos demostrado, serán nuestra referencia permanente, donde a lo único que no damos lugar es a las claudicaciones ni las renuncias».

El movimiento sindical entiende que se debe profundizar en la discusión de la estructura del diálogo social y, en el caso de alcanzar los consensos necesarios, llegar a un acuerdo nacional.

«Consideramos de suma importancia refundar los acuerdos sociales que construyan ciudadanía, esto implica tener políticas sociales coordinadas y concertadas, que comiencen de inmediato a generar en clave de la construcción de un país productivo con justicia social condiciones de inclusión de mujeres y hombres que desde hace varios años se encuentran excluidos, producto de la falta de trabajo y de las ulteriores condiciones que esta situación genera», agrega el documento.

Por otro lado, recuerda que «la histórica posición del Movimiento de ser ‘escudo de los débiles’ nos obliga a ser actores directos y privilegiados en la puesta en marcha del Plan de Emergencia y en la coordinación de políticas sociales que reviertan la situación penosa actual», sostiene el documento.

En otro orden, se expresa que «un desafío que asumimos en el 8° Congreso, es el crecimiento y fortalecimiento de nuestra Central, enfocado en dos ejes de campaña permanente, ‘Campaña Ud.

Tiene Derechos, Campaña de afiliación Sindical’, que consideramos más que nunca que hay que fortalecerlas, y comprometer nuestro mayor esfuerzo para legitimar al máximo al movimiento como agente privilegiado de los cambios. *

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