Ayer se reunieron con el subsecretario del Ministerio de Interior; hoy con la Intendencia Municipal de Montevideo

Pánico y angustia entre vecinos cercanos al asentamiento irregular de Malvín Norte

Miembros de la Comisión de Vecinos de la calle Candelaria, entre Avenida Italia y el asentamiento irregular de Malvín Norte,

concurrieron ayer, junto a las autoridades del Centro Comunal Zonal Nº 7, a una audiencia con el subsecretario del Ministerio de

Interior, Alejo Fernández Chaves, y hoy participarán de una reunión con la Secretaría del intendente municipal de Montevideo.

Los vecinos pretenden poner en conocimiento público el estado de «angustia y pánico» que sufren por los constantes arrebatos, hurtos, asaltos, roturas de autos y violaciones de domicilio que atribuyen a ciertos residentes del cercano asentamiento irregular.

Dijeron estar alarmados por el intenso tráfico de drogas que ven a diario en sus calles, el incremento del número de los delitos, y la impunidad con la que actúan los delincuentes menores de edad.

«Vivimos en un estado permanente de angustia y pánico», dijo a LA REPUBLICA una vecina que pidió no ser identificada por temor a recibir represalias de los delincuentes que operan en la zona.

Un comercio que fue asaltado cinco veces y decidió cerrar sus puertas, un repartidor de farmacia que distribuye medicamentos a pie porque dos veces le arrebataron las bicicletas que usaba y cuantiosos delincuentes que todas las noches se desplazan por los techos de las casas de la calle Candelaria fueron algunos de los puntos que los vecinos denunciaron al doctor Fernández Chaves.

Hoy pedirán a la comuna capitalina que construya calles para que los vehículos policiales puedan ingresar al asentamiento que, según dijeron, se ha convertido en un refugio seguro para todo tipo de prófugos de la Justicia Penal, incluidos los narcotraficantes.

Por su parte, los comerciantes instalados sobre Avenida Italia e Hipólito Yrigoyen optaron, todos ellos, por portar armas de fuego para defenderse de reiterados atracos, relataron los propios vecinos en dos reuniones anteriores que mantuvieron con oficiales a cargo de la cercana Seccional 15ª de la Dirección de Seguridad.

Ayer, una pintada, llamativa por su prolijidad y ausencia total de faltas ortográficas, fue escrita sobre Avenida Italia: «Arriba la Barriada Rebelde. Acá no se rinde Nadie». Estaba firmada por «Los Fogoneros», una pandilla urbana desconocida hasta el momento. Para lograr realojar a los habitantes del asentamiento, miembros de la comisión vecinal pidieron una audiencia con el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma), solicitud que hasta ayer de noche no había tenido una respuesta.

Los vecinos volverán a reunirse el viernes en el CCZ Nº 7 para coordinar posibles acciones con el aledaño CCZ Nº 6 instalado al sur de Avenida Italia. El sábado se reunirán, como todas las semanas, en la Iglesia Metodista ubicada en Estanislao López. Otro grupo de vecinos se viene reuniendo en la parroquia católica Santa Bernardita para tratar también la realidad delictiva de la zona. Sin ambigüedades, los vecinos admitieron a LA REPUBLICA que ya empezaron a poseer armas de fuego en sus casas para defenderse, al igual que lo venían haciendo los comerciantes hacía un tiempo. *

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