La columna de Sherlock

Los creativos de la campaña y la respuesta colorada

*-¡Para qué me metí a informar sobre los creativos de la campaña electoral del Partido Colorado, sin profundizar la información! ¡Usted no sabe el lío que se armó!

-Mire amigo Sherlock, yo leí su nota sobre el contrato con perdedores y le aseguro que no encontré errores. ¿Lío? ¿De qué habla usted?

-Es que me equivoqué por no haber reconfirmado la información. Walter Nessi fue el creativo del Foro Batllista durante toda la campaña y no fue echado ni sustituido por nadie. Por supuesto que es el ideólogo de los videos que provocaron las prohibiciones de manejar imágenes.

-Ahora veo. Lo llamó gente del Foro, ¿verdad?

-No, justamente, me llamó gente de la Lista 15 para contarme el asunto, la función de Nessi y todo lo demás.

-¿Todo lo demás?

-Claro, me dijeron que el publicista argentino que se puso a cargo de la campaña de la Lista 15, en conjunto con otro publicista, pero uruguayo, no es ningún perdedor.

-Eso lo recuerdo. Usted decía que era un perdedor porque ese señor comandó la campaña de López Murphy. ¿Verdad?

-Claro qué sí… Por ahí viene la cosa… Afirman que gracias a la campaña que se realizó en la Argentina, el economista López Murphy salió del ostracismo y fue figura.

-En verdad, compitió pero lejos del primero. ¿Algo más le aclararon?

-Claro, y acepto lo que me dijeron. Ahora, para abonar mi credibilidad, debo decirlo con todas las letras: en mi crónica anterior se decía que Nessi no tenía más responsabilidades en la campaña del Foro y eso no es cierto.

-¿Entonces?

-Que no me di cuenta en el momento que Julio María de ninguna manera prescindiría de Nessi, que es uno de sus «pesados».

-Tiene razón.

 

La plaza de Tarariras tiene ahora dueño

*-¿Sabe lo que pasó en la ciudad de Tarariras?

-Ni idea…

-Es que un grupo de dirigentes del Encuentro Progresista se apersonaron al presidente de la Junta Local, para decirle que iban a festejar en la noche del 31 de octubre el triunfo electoral de su sector político.

-¿Quién es el presidente de la Junta Local?

-¡Píriz! ¿No conoce a Píriz?

-Sabe que no. ¿Es blanco o colorado?

-Por supuesto que blanquito como hueso de bagual… de la gente del intendente Moreira.

-Y… ¿Qué pasó?

-Que este señor les dijo que iba a consultar esa intención de realizar festejos en la plaza de Tarariras.

-¿Y?

-Cuando fueron a recibir la respuesta los dirigentes del Encuentro Progresista, Píriz les dijo que no podían festejar, que estaba prohibido hacerlo en la plaza.

-Cómo, ¿la plaza tiene dueño? ¿Y aquello de la libre circulación? Con esa negativa se están violando derechos constitucionales.

-Eso está clarito… Creo que la gente del Encuentro no debió pedir permiso para festejar, que es algo a que tienen derecho.

En caso de concentración se debe comunicar a la Policía con 24 horas de anticipación, pero nunca pedir permiso.

Pienso que la negativa de Píriz, que es una estupenda muestra de sectarismo político, no es la respuesta del señor presidente de la Junta Local.

-¿Y de quién es entonces?

-Me parece, por el carácter de la prohibición, que esa idea debe haber provenido del intendente del departamento, Moreira.

-Es una prohibición aberrante, ¿verdad? Como si la plaza de Tarariras tuviera dueño.

-Un disparate… pero con tufillo antidemocrático.

-¡Usted también lo ha sentido!

 

La Cancillería y la falta de límites para el clientelismo

*-Vio, siguen los nombramientos en la cancillería. Opertti antes de irse firmó catorce nuevos nombramientos, lo que es un escándalo de proporciones.

-Una total carencia de límites…

-La idea al parecer fue nombrar en el servicio exterior a la máxima cantidad de personas, con el fin de favorecerlas y, además, atarle las manos al nuevo ministro de Relaciones Exteriores.

-Me parece que me inclino más por la primera parte de su afirmación que por la segunda.

-Se trata de designaciones buscando el destino de gente vinculada a los partidos tradicionales, integrantes del grupo de poder existente en la Cancillería.

-Lo que no creo es que con esos nombramientos se le «aten» las manos al futuro ministro. Más bien le están incrementando el trabajo, porque todas estas designaciones deberán ser revisadas y analizadas de acuerdo a las conveniencias del país. ¡Becas bien pagas para ñoquis blancos y colorados, ya no tendrán andamiento!

-¿Entonces?

-La decisión de Opertti es impresentable, inapropiada, inoportuna, políticamente equivocada y, quizás, ilegal.

-¿Y?

-No le quepa duda qué muchos de estos nombramientos serán revisados, porque si bien no existirán motivos contra los actores, la resolución misma de Opertti está viciada de nulidad.

-Claro…

-El grueso son cónsules, secretarios, etc., todos nombramientos directos.

-Me imagino que la mayoría de esas personas, algunas con impresentables fojas de servicio, ya están haciendo las valijas para viajar antes de que pase algo nuevo.

-No tenga dudas… Hay que aprovechar mientras dure…

-Lamentable, ¿verdad?

-Para llorar…

 

El duende se va a Washington, ¿quién lo sustituirá en El País?

*- Así que el «duende» está haciendo las valijas para irse para Washington. ¿Sabe algo al respecto?

-¿Usted habla de Daniel Herrera Lussich, el periodista de El País, que coordina la columna «El Duende de la Trastienda»?

-Claro, ¿no se enteró que entre los nombramientos de última hora del ministro Opertti, está la esposa de este señor, que fue destinada a Washington?

-Con razón Herrera Lussich estaba tranquilo pese a las estocadas del «Torta» Aguirre, que fueron a fondo.

El director de El País no lo quería más en la redacción, especialmente luego del desplante del Duende, que lo llamó «tercero a bordo».

-Pero ese asunto se solucionó.

-Más o menos, el Duende pidió las disculpas del caso, se comunicó el tema al resto del personal, pero lo que no se arregló es el contenido de la sección dominical.

-¿Qué pasó ahí?

-Es que se trataba de una sección que tuvo su cuarto cuando tenía el beneplácito del oficialismo. Ahora, como le dan poca bola, se publicaban informaciones que luego no se confirmaban. ¿Quiere que le enumere algunas de las últimas semanas? Si se pierde crediblidad…

-No es necesario que me enumere nada… ¿Usted dice que ahora Herrera Lussich en Washington vivirá de nuevo, sin exigencias, igual que durante su prolongada estadía en París?

-Bueno, sin exigencias pero preocupado…

-¿Por qué preocupado?

-De verdad, ¿no se lo imagina?

 

Las encuestas y su variable de ajuste

*-El número de indecisos son la variable de ajuste de algunas encuestadoras que no quisieron o no pudieron informar la realidad de la opinión de la gente.

-¿Por qué dice tal cosa?

-La operación es simple… Se le otorga una cifra cualquiera a una de las partes para luego, cuando se hace necesario, se afirma que los indecisos son menos y ello sirve para arreglar los números. Se agrega un puntito más por aquí y otro más por allá…

-¿Usted dice que existen encuestadoras que manipularon los números?

-¿Y qué le parece a usted…?

-No lo puedo creer, si es toda gente proba.

-¡Fíjese lo que pasó! Algunas empresas mant
uvieron una posición ambigua, con la alternativa del balotaje planteada hasta último momento; al final cambiaron y dijeron lo contrario.

-¿Y?

-Que esas encuestadoras justamente trabajaban para algunos de los sectores que planteaban esa línea. Y hay otra cosa. Era tal el poder de decisión de los contratantes que, incluso, adelantaron conclusiones que posteriormente no se concretaron.

-¿Usted habla de un anuncio sobre el balotaje que el representante de una encuestadora en el momento cumbre de la expectativa minimizó, afirmando que no estaba seguro?

-Es lo que motivó una bronca descomunal entre los contratantes. No faltaba más, el contratado que siempre había hecho el juego, no podía ahora largarse solo.

-¿Y?

-¡Bueno! Que más allá de las especulaciones y de las palabras, llegó la hora de la verdad.

-Tiene razón.

-Y además, en un caso, de un traslado a Miami.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje