Nuevo llamado a la cordura y tolerancia
La de ayer fue la cuarta de una serie de reuniones que apuntaron a encauzar debidamente el acto comicial del domingo venidero y participaron Pablo Iturralde en representación del Partido Nacional, Alberto Scavarelli por el Partido Colorado, Gonzalo Fernández por el Frente Amplio-Encuentro Progresista-Nueva Mayoría, Iván Posada por el Partido Independiente, a quienes se sumó el enviado de la Unión Cívica, Aldo Lamorte.
En los anteriores encuentros entre las partes se había manifestado la preocupación por algunos actos de violencia que se desarrollaron sobre algunos baluartes políticos.
En virtud de ello, el ministro del Interior, doctor Daniel Borrelli, enfatizó la necesidad de brindarle «un mensaje de unidad» a la sociedad uruguaya en una coyuntura histórica que aparece como inédita.
«Debemos demostrar por qué siempre hemos sido observados como un verdadero ejemplo de civismo, y por eso la sociedad uruguaya debe demostrar tolerancia y respeto por el adversario y por aquel que va a desarrollar el acto más sagrado de la democracia. El voto es el acto material más importante que tenemos los ciudadanos, cuando ponemos el voto en la urna en forma secreta y en el cual se elige a quién queremos que nos gobierne por los próximos cinco años», explicó Borrelli.
Para el jerarca, el próximo domingo estará en juego «la vida institucional de los próximos cinco años. Es por eso que pedimos tolerancia y respeto por los adversarios». En ese sentido se solicita por parte de la cartera ministerial que los militantes de todos los partidos no obstruyan el tránsito y permitan siempre la libre circulación de los vehículos.
En lo que tiene que ver con los festejos que se implementarán, el secretario de Estado solicitó «tolerancia y respeto para el que gane», pero enfatizó especialmente que «mucho más respeto y tolerancia hay que tener con quien pierda. De esa forma le demostraremos al mundo que esta es una democracia grande y verdadera».
En otro orden, Daniel Borrelli informó que para cubrir la jornada electoral, el Ministerio del Interior dispondrá de 800 policías para custodiar las urnas en la capital, en tanto que 1.200 se encargarán de patrullar la ciudad en forma permanente. A ellos se agregarán dos mil efectivos que estarán en las comisarías y en el regimiento de Guardia Republicana. En lo que hace a la realidad del resto del país, entre custodia de urnas y vigilancia se emplearán a otros cuatro mil funcionarios.
Consultado sobre una cadena de correos electrónicos advirtiendo sobre la posibilidad de ataques sobre vehículos del Partido Colorado en la jornada del 31, el ministro Borrelli reconoció que «a nosotros nos llegó el mismo mail que a los medios, pero ya hemos dispuesto las medidas investigativas correspondientes».
El jerarca también estableció que los lugares en donde se encuentren las principales figuras políticas serán objeto de una «vigilancia especial» y añadió que los servicios de inteligencia no han detectado grupos que tengan la intención de promover incidentes. Reiteró que la presente campaña fue «más tranquila» que la del año 1999.
«Siempre tenemos que estar atentos, porque si han ocurrido algunos hechos vandálicos en los días previos, es posible que ocurran el día de la elección», sostuvo Borrelli, al tiempo de reiterar que «para nosotros se trata de los mismos inadaptados de siempre». También destacó que no se registraron situaciones violentas durante el fenomenal acto de cierre de campaña de la izquierda.
Por su parte, el enviado de las fuerzas progresistas en la reunión, doctor Gonzalo Fernández, resaltó la «buena relación» existente entre esa colectividad y las autoridades del Ministerio del Interior. «Todos los partidos estamos comprometidos en la seguridad y la tranquilidad del acto eleccionario», señaló Fernández.
A todo esto, el dirigente colorado Alberto Scavarelli señaló que «nos interesa confirmar las garantías de seguridad para nuestra gente.
Para mi partido es fundamental que se asegure la libre circulación en todo el territorio nacional y en algunas zonas complejas de Montevideo». Para Scavarelli resulta necesario que «los comunicadores y los responsables de las empresas de medición no generen informaciones que puedan llevar a la confusión y así evitar situaciones complicadas con anuncios que después no se corresponden a la realidad».
A su criterio, en esta elección «ganar no necesariamente significa triunfar y perder no necesariamente significa terminar derrotado».
Visiblemente molesto, el dirigente nacionalista Pablo Iturralde se levantó de la rueda de prensa que se estaba desarrollando y cuando regresó –después de atender una llamada telefónica–, informó que le habían confirmado un nuevo atentado sobre un local de su partido sobre la avenida Garzón. Iturralde estableció que «nosotros queremos llamar a la tolerancia, pero por suerte mi partido no tiene que dar garantías por el comportamiento de su colectividad. Hace 170 años que sabemos cómo se comporta».
El dirigente recordó que «hace pocos días que nos balearon un club y creemos que hay un clima enrarecido, debido fundamentalmente a unos discursos muy duros que durante años se han manifestado hacia nuestro partido. La gente es muy difícil que se controle cuando durante varios años se le dicen cosas graves sobre algunos dirigentes y durante una campaña electoral se trata de mentiroso o se agrede a la familia de un candidato. La ciudadanía conoce muy bien el comportamiento de todos los partidos. Esperamos que la noche del domingo sea una noche de festejo para nuestra democracia».
Sobre la oleada de atentados registrados a comienzos de esta semana, el jefe de Policía de Montevideo, inspector principal Nelson Rodríguez Rienzo, indicó que «en forma inmediata se dispuso de una investigación, la que aún no ha dado resultados, pero seguimos trabajando». *
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