"La deuda no tiene otra salida que le hagan un corte porque es impagable"
¿Es posible llevar adelante los cambios que propone el EP-FA o después del 31 de octubre, si el EP-FA gana el primera vuelta, hay que sentarse a hablar?
Siempre va a haber que hablar, porque va a haber contradicciones y dificultades en pila. Porque hay que mantener los macro números y hay que hacer cosas. No va ser changa, y lo peor no es eso. Lo peor cuando destapemos el cajón, si le querés poner términos difíciles, cuál va a ser el tamaño del déficit parafiscal. El déficit fiscal es lo que está registrado en los números, pero por ejemplo el Estado no paga las cuentas. Ahora los proveedores del Estado están pateando porque tienen como seis meses de atraso, y los van tirando para adelante. Por ejemplo dieron la orden a los abogados que los pleitos que tiene el Estado y los puede perder, los chicaneen, los vayan tirando para adelante todo lo que puedan. Todo ello compone una masa de cosas que todavía no están medidas, y de eso no tenemos datos.
¿Eso influye también en las tarifas de los Entes Autónomos y del precio de los combustibles?
Esta situación que mantiene el dólar deprimido le ha dado cierto aire para mantener los combustibles. No precisamos ser unos fenómenos para darnos cuenta que los combustibles van a subir. ¿Cuándo lo van a hacer?, y después de las elecciones. Van a aguantarlo hasta octubre y después los van a subir.
¿O sea lo van a dejar para que lo resuelvan ustedes?
Puede ser también eso, o también las tarifas públicas. La gran contradicción es si nos imponen un ajuste fiscal o lo podemos sortear.
¿Hay certezas en el EP-FA que con los dineros que hoy tiene el Estado, alcancen para el Plan de Emergencia?
Para el Plan de Emergencia no es tanto. Son alrededor de 100 millones de dólares que se pueden juntar. El problema es que se puedan negociar los cronogramas de pago y tirarlos para adelante. Lo que más nos acucia son los vencimientos de corto plazo. El Gobierno ahora está haciendo esto, y es uno de los factores, no digo que sea único. Yo no soy economista, pero por lo que dicen diversos economistas que uno de los factores que más influye para tener planchado el precio del dólar es que el Estado no compra moneda. El principal comprador de una plaza siempre es el Estado que todo los meses tiene vencimientos de papeles, bonos del tesoro, y que los está pagando, haciendo calecita. Emite otros papeles, los vende y con esa plata paga. Ahora esos papeles te los deja para que los pagués vos. Entonces no opera comprando en la plaza, y así hay un montón de jugadas que yo estoy convencido que tienen la puntería electoral. Buscan con esto también mantener la inflación comprimida lo más posible.
Algunos sectores del Frente Amplio han expresado su posición de no pagar la deuda externa, donde por lo menos que se precisan mil millones de dólares para pagar los mil setecientos millones que hay que pagar en 2005.
Es que la deuda no se va a pagar, estamos hablando pavadas. Lo primero que saben que no vamos a pagar son ellos (el FMI). Lo que les interesa es que paguemos los intereses, y lo otro nos van refinanciando. Pero el problema son los intereses, porque de intereses tenemos que pagar cerca de 700 millones de dólares más o menos por año, con eso estamos muertos. Un país que en el mejor de los casos puede exportar 3 mil. Este problema de la deuda deberá tener, en algún momento, una salida de carácter global. El problema es que hay que esperar una coyuntura internacional que sea medio favorable. Nosotros somos 3 millones, no podemos actuar de gorrión de basurero. ¡Qué nos vamos a enfrentar con el Fondo Monetario! Me parece que no es sencillo. Si la región, más o menos logra un margen de acuerdo para tironear, otro gallo canta. Si tenemos la Argentina y Brasil metidos en lo mismo, podemos tener otro precio internacional, de lo contrario quedamos terriblemente expuestos. Pero nadie se saque la película que si no pagamos nos van a invadir o algo por el estilo. No precisan. No nos dan una carta de crédito para comercio exterior, tenemos que entrar a triangular el Comercio exterior, pagar triples comisiones a través de terceros países, y empezamos a perder plata que no tiene goyete. Creo que tenemos que estar atentos a una movida de carácter internacional donde se le haga una quita a la deuda. La deuda no tiene otra salida que le hagan un corte por la mitad o menos, porque es impagable. No es sólo el caso de Uruguay, es de casi toda América Latina.
Hay dirigentes de la izquierda que plantean que se haga una lectura de lo que generó de deuda externa la dictadura y la que se generó en democracia. Porque dicen que si sabían que le daban plata a los dictadores ahora no se la pueden reclamar a la gente.
Pero la democracia debe más que la dictadura, vamos a decir toda la verdad. Cuando los milicos se fueron debían 4 mil y pico de millones de dólares, ahora estamos debiendo 13 mil. Hay un problema que no decimos: ellos son hijos de puta porque nos fian. ¿Y nosotros para qué vamos a pedir? Porque acá lo que habría que plantearse es decir no quiero más. Personalmente sería partidario de eso, pero mi pueblo no me lo lleva, porque mi pueblo no retrocede a una cultura primitiva. El que vos te quedés sin divisas para la compra de televisores, y no puedas renovar estos aparatitos (señalando el grabador); no te lo banca. Yo que tengo una educación de haber estado 14 años metido en un calabozo, duermo abajo de una chapa de zinc. Teniendo para comer me cago de risa. Pero mi pueblo uruguayo me rompe el orto a patadas. Acá hay un problema político, lo que es capaz de bancar a la gente, y en política uno con lo gente no hace lo que uno quiere.
Ese es el problema. La cultura consumista nos fue entrando y nos ha ablandado, ya no somos unos gauchos que no precisamos más que el día y la noche, y eso se transforma después en sensación política que la gente te cobra. La manera de sacarse la deuda sería tener fortaleza y decirles váyanse a la puta que los parió, les voy a pagar el día del golero, pero la sociedad no te banca lo que viene después. *
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