"Hay que sacar una chanta de sinvergüenzas del poder y del gobierno", dijo

Mujica: Entrar de "pata levantada" para impulsar medidas esenciales en medio año

Ante más de 6.000 personas, según los organizadores, en la intersección de Carlos María Ramírez y Carlos de la Vega, en La Teja, Mujica se mostró partidario de implementar en los primeros seis meses de gobierno un conjunto de medidas sustanciales de gobierno «sin gradualismo», que luego sean defendidas en el resto del período de la administración.

«Hay un pueblo muy importante que nos está habilitando y esta batalla la gana la retaguardia y no la vanguardia: esta batalla la ganan quienes están llegando ahora», graficó.

Estimó que «si no existe una larga fila india de pueblo que respalde la propuesta de cambio, «son papel pintado» porque «la historia la cambian los seres colectivos».

«Esto lo gana la retaguardia», insistió. Desde su punto de vista, «esa gente también va a tener su expectativa crítica: hoy vivimos un minuto de gloria, mañana vamos a vivir horas de reclamos y de reclamos, y está bien, así tiene que ser porque esto es un contrato».

A su entender, «el primer problema que tiene el gobierno que venga es el tamaño del agujero, y por lo tanto la inversión hay que sacarla de acá».

 

«Alma al diablo»

Agregó que «el segundo problema, que es central, es ese estilo de hacer política que lo ha podrido todo porque estos burócratas a veces jetean contra la dictadura y no estuvieron un cuarto de hora en una comisaría. No han hecho nada, lo único cobrable el sueldo, y siempre el sueldo, prendido de la teta».

«A su vez son los campeones del cuco. Dicen, cuidado, cuidado, y se la llevan de a paladas. Le han entregado el alma al diablo hace rato pero fueron prostituyendo la credibilidad pública de esta nación a tal punto que la mayor enfermedad que tiene el Uruguay ni siquiera es la pobreza, es la falta de credibilidad: han degollado la esperanza».

Mujica abogó por una política exterior que permita el acceso a las materias primas: «yo sí soy de los que se abrazan a una culebra para que la gente coma. Sí señor, porque he pasado hambre».

«La primera organización de una sociedad está en función del puchero, en función del laburo. O hacemos un país mendicante que exporta su gente joven, que prostituye a las gurisas más lindas pa´ los panzones del mundo rico y los que tienen que ir a sacar las mugres de los baños, o peleamos por un país como la gente aunque tengamos que andar en alpargatas», reflexionó.

 

«No son creíbles»

«El problema electoral que hay por delante, algunos hablan de que no hay discusión de programa. ¿Pero quién te dijo que el problema del Uruguay es de programa? El problema del Uruguay es de credibilidad y de filosofía, pa´ donde mierda vamos. Ningún partido político se va a presentar diciendo: te voy a encajar 25 impuestos, te voy a afanar la guita. Los programas son 100 gramos para acá, 100 gramos para allá. No jodan con el programa. No son creíbles, nos cagaron a bolazos durante un montón de tiempo y no le creemos ni las verdades».

 

Realizaciones

Al evaluar el calor de la caravana de ayer, dijo sentirse emocionado pero a su vez «me pone los pelos de punta». «Este pueblo no está en condiciones de esperar mucho tiempo. Necesita realizaciones. Hay que comprometerse con él, y no me vengan a joder con un gradualismo que dentro de 50 años, no estoy pa´ utopías. Tenemos que resolver algunos problemas hoy y tenemos que entrar de pata levantada y meter en los primeros seis o siete meses, todo un brulote, y después dedicarnos cinco años a defenderlo», evaluó. Y enfatizó: «puedo estar equivocado porque siempre fui medio loco, ¿ta bien?, pero me tienen hartos los cuerdos, porque le tengo miedo a la telaraña de que esto no se puede, lo otro tampoco, y al final, pasan los días, los meses, y viene la calma chicha». *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje