Llamadas al Director

¡Sinceramente no entiendo un corno de todo esto!

Señor Director:

Yo no puedo entender qué pasa con Diego Forlán, como tampoco no me explico por qué no citan a Tejera que la está rompiendo en México y es el mejor enganche del fútbol uruguayo, y a tantos otros, como pasó antes con Poyet… ¿Qué pasa? Cómo estaremos que empezamos goleando cinco a cero a Bolivia con Carrasco y lo echamos, y ahora empatamos cero a cero con Bolivia y lo festejamos como un triunfo y le ratificamos la confianza a Fossati. Sinceramente, no entiendo un corno, Fasano. ¡Un corno!

Teléfono: 9157…

El Director: Es cierto, estimado lector, hay cosas que no se entienden. Pero yo confío en que pronto podamos entenderlas.

 

¡Estaba en la tapa del libro!

Señor Director:

¡Qué desastre la Selección! ¡Pero qué desastre! Pensar que a Juan Ramón lo echaron por muchísimo menos que ahora. Nos han clavado todos de tres goles para arriba. Somos unos perros, aunque una vez en el circo de Moscú en el Palacio Peñarol vi a unos perros jugando al fútbol y lo hacían bien. Al menos mejor que estos otros. Y que me perdonen los de la San Francisco de Asís. Y no podía fallar, Fasano. Los de la Divina Comedia, nos mandaron al infierno. ¡Estaba en la tapa del libro!

Teléfono: 7120…

El Director: No recuerdo una seguidilla de fracasos futbolísticos tan rotundos y vergonzosos como los que viene experimentando la Selección nacional, y espero que para el próximo mundial se hagan las cosas en serio.

 

Ante la muerte de Raúl Forlán Lamarque

Señor Director:

Regresé hace apenas dos días del exterior y al llegar me encontré con la tristísima nueva de la desaparición del periodista Raúl Forlán Lamarque, a quien no conocí personalmente, pero de quien seguí sus notas siempre en la sección Cultura de LA REPUBLICA, y me deleité infinidad de veces con el especial toque de glamour con que reflejaba por ejemplo la movida puntaesteña, en medio de las crónicas cholulas del periodismo farandulero argentino. A usted, a sus colegas y a sus familiares, mi abrazo solidario y la aflicción que estoy seguro muchos compartimos, no solamente por la pérdida de un joven y talentoso periodista, sino también la de un ser humano que imagino transparente, vital y encantador como lo fueron sus notas. Mi nombre es Rafael Trasante y soy simplemente un lector.

Teléfono: 3363…

El Director: Mucho le agradezco, estimado lector, este mensaje solidario ante la desaparición física de Raúl Forlán. A pesar de que, como usted dice, no lo conoció personalmente, veo que sí pudo calibrar la valía y la solvencia intelectual y moral de que hizo gala Forlán con su habitual humildad. Otra vez, muchas gracias por esta llamada que nos reconforta aun en el dolor.

 

¿Por qué no dejan entrar a los baños de los bares si no se consume algo?

Señor Director:

Soy una persona mayor y por prescripción médica debo efectuar largas caminatas todos los días. Pero, por mi edad y otros problemas, sufro inconvenientes de próstata por lo cual debo acudir reiteradamente al baño. Pero resulta que lamentablemente mis caminatas no puedo efectuarlas si no es alrededor de la manzana de mi propia casa –lo que según se me ha dicho no es aconsejable– puesto que en bares y confiterías no me permiten acceder al baño si no soy cliente, es decir si no efectúo alguna consumición. Lo que me pasa con las caminatas diarias, me pasa con todas mis salidas ordinarias, ya sea a la Caja a cobrar o a efectuar cualquier otro trámite, como hacer mis controles médicos por ejemplo. Yo pregunto, ¿es una disposición municipal o de Cambadu? ¿Por qué antes sí dejaban y ahora no? Uno no puede tener siempre plata para consumir algo si desea acceder al baño. Gracias, Fasano, y perdóneme que en estos momentos donde hay tantas cosas importantes definiéndose, yo le traiga mis problemas de próstata al tapete.

Teléfono: 9152…

El Director: Comprendo, estimado lector, que esa disposición de restringir el uso del gabinete higiénico de bares y confiterías a quienes consumen algo en esos establecimientos comerciales resulte antipática, pero creo que obedece al propósito de poder ofrecer baños y toilettes en condiciones adecuadas a sus clientes. No sé exactamente, pero supongo que se trata de una decisión de los propietarios de dichos establecimientos y no una norma municipal. Si la gremial que agrupa a este rubro de actividad lo cree del caso, puede enviarnos su punto de vista al respecto.

 

Los caballos de Larrañaga

Señor Director:

El otro domingo corrieron en Maroñas dos caballos de Larrañaga. Uno salió segundo y el otro tercero. Pero eso no importa. Lo que importa es el caradurismo de este señor al decir que necesitaba el subsidio para mantener a su familia porque no era una persona pudiente. Se dice en Maroñas que tiene ocho caballos de carreras. ¿Eso es no ser una persona pudiente? Yo soy funcionario de la salud. Le doy mi empleo y mi sueldo a cambio de la mitad de sus caballos de carrera. Como dice Julián ¿Trato hecho?

Teléfono: 4195…

El Director: Cumplo con publicar su reflexión, estimado lector. Tal como usted lo plantea, reconozco que el asunto tiene ribetes contradictorios, pero me parece oportuno destacar que el candidato nacionalista no ha infringido norma alguna al acogerse a un beneficio legal, y que no está prohibido criar caballos de carrera.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje