"¡Aquí no se rinde nadie!"
Buena convocatoria, alto voltaje emotivo, muchos palos para Tabaré Vázquez y su equipo, y escasos compromisos concretos con el género femenino, fueron las características más destacables del acto organizado en el día de ayer por las mujeres de la Lista 15 del Partido Colorado, que contó con las participación de la fórmula presidenciable Guillermo Stirling-Tabaré Viera, además del ministro de Educación y Cultura, José Amorín Batlle, y los diputados Daniel García Pintos y Jorge Barrera. Pero la presencia mayor fue la de la gran ausente: Glenda Rondán, hospitalizada desde hace varios días a causa de un preinfarto. Desde el «Â¡Aquí no se rinde nadie!» – reto de las quincistas de su indudable autoría- hasta la permanente evocación de sus virtudes en materia de concientización y organización de las mujeres coloradas a lo largo y ancho del país, hasta el mensaje suyo leído con voz quebrada por su hija Alejandra, pasando por el cartelón sostenido en primera fila de la platea por militantes que llegaron desde Colonia, la diputada cosechó abundante reconocimiento.
Si bien reconoció a las mujeres su derecho a ocupar posiciones en el partido y en la sociedad, el compromiso más concreto que asumió el escribano Stirling -luego de escuchar con cierto aire ausente las alocuciones de las edilas Alba Trías y Alma Mayo, y de las dirigentes Andrea Magdalena, Analía Laíño y Susana Rodríguez- fue la jubilación para las amas de casa. Tabaré Viera, después de externar su satisfacción por encontrar la casa «adornada con tantas flores», habló de compromisos en materia de participación femenina en la vida del país, acceso al trabajo en condiciones de igualdad con el hombre, titubeó al referirse a la salud reproductiva, aunque fue preciso al asumir como gran preocupación el embarazo adolescente. Ambos dejaron en claro que lo primero es ganar las elecciones, y con el mayor énfasis convocaron a derrotar la adversidad de las encuestas el próximo 31 de octubre.
Desde el estrado, la imagen histórica de José Batlle y Ordóñez asistía impasible a la autocomplacencia de los actuales dirigentes por la forma en que el Partido Colorado «sacó al país de la crisis», en que a su juicio lo sumergieron causas exógenas. *
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