Desde Maldonado por la renovación del Movimiento Nacional de Rocha
-¿Qué situación se observa en su departamento en materia política?
-El Partido Nacional ganó en la interna, a pesar de haber tenido muchas dificultades de relacionamiento con la oposición. Ha sido una oposición muy dura y muy crítica. Pero el partido se impuso con una diferencia apreciable, así que creemos que el escenario para el mes de octubre es de lo más propicio para nuestro triunfo. Por otro lado, creemos como necesario el rescate del rol de los diputados, porque en el Interior ocurre que la gente no sabe para que están, o en todo caso, queremos que sepan que no solo sirven para aparecer cada cinco años para pedir el voto. Nosotros entendemos que los diputados no están para controlar a los municipios, como muchas veces pasa, sino para obtener recursos del gobierno central.
-Maldonado es un departamento con un sinnúmero de particularidades, desde económicas hasta demográficas.
-Es un imán de atracción para mucha gente de todo el país y que va a buscar un futuro económico. Por lo tanto, nuestras necesidades en lo que tiene que ver con vivienda, alimentación, salud y educación son mucho más importantes que en el resto del país. Por eso estamos reclamando la necesidad de tener diputados que puedan obtener mayores recursos presupuestales.
-¿Qué evaluación hace de la administración comunal de Enrique Antía?
-Más allá del gobierno de Antía, creo que hay que hablar de lo que ha sido toda la administración nacionalista, que ya lleva 14 años en Maldonado. Hay que recordar que comenzó con Domingo Burgueño, continuó con Tortorella y hoy continúa Antía. En estos años el departamento sufrió una modificación muy notoria, pasando por épocas de vacas gordas y vacas flacas. Ha sido una comuna que ha puesto particular énfasis en las políticas sociales. Tenemos una red de policlínicas municipales, red de guarderías que se encargan de los chicos cuyos padres trabajan. Tenemos barrios enteros de viviendas construidas por la propia intendencia, pero nos afecta la concepción centralista. Muchos creen que como tenemos al Hotel Conrad nadamos en dinero, cuando en realidad ocurre que necesitamos una mayor cantidad de recursos. Este es el tercer departamento del país en cuento a la cantidad de población. Una de nuestras propuestas es la creación de un CTI público, porque es insólito que los pacientes de menores recursos tengan que ser trasladados a Tacuarembó, Montevideo, Florida o de lo contrario, el Ministerio de salud Pública se ve obligado a pagar cifras millonarias a las mutualistas privadas. Nosotros sostenemos que el tema de la generación de puestos de trabajo dependen de la inversión. En esta campaña ponemos atención en la realidad que establece que en los últimos 15 años, las grandes inversiones en el departamento, ya sea la doble vía Maldonado-Punta del Este, los hoteles, el aeropuerto de Laguna del Sauce y las torres que se han habilitado últimamente, son generadores de miles de puestos de trabajo. Y todos esos emprendimientos, todos, contaron con la oposición sistemática del Frente Amplio. Por un lado dicen que quieren generar trabajo y por otro lado, dan estas señales. Por eso nuestro compromiso desde el Parlamento será el progreso de la gente.
-Pero esas inversiones también han sido cuestionadas duramente.
-Tenemos el deber de controlar los «capitales golondrina», para saber puntualmente quiénes son los inversores.
-¿Esos controles se están haciendo?
Claro que se hacen y en todos los niveles, fundamentalmente en lo que hace a los controles de la Junta Departamental. Yo soy edil departamental y fui presidente del deliberativo, así que puedo afirmar que se han tomado todas las garantías.
-También existe la visión de que Maldonado son dos departamentos diferentes. Uno es el que va de diciembre a marzo y el otro que subsiste el resto del año.
-Nosotros fuimos un departamento que vivía todo el año con sólo tres meses de temporada veraniega. La gente se acostumbró a eso y hoy tenemos una realidad muy diferente. Por eso tuvimos que implementar los salarios solidarios para que la gente pudiera vivir en el invierno. Ahora vemos como en la baja temporada también se funciona bastante bien. Pero de todas formas estamos muy lejos de tener un turismo de todo el año. También tenemos una gran preocupación por la fuerza política que parece tener mayores chances de ser gobierno en el país y la importancia que le da a esta actividad. El turismo representa cientos de millones de dólares de ingresos. Parece una broma de mal gusto que en algún momento se dijera que el senador José Mujica pudiera ser el ministro de Turismo. Uno se pregunta si sería un buen embajador en el programa de Mirtha Legrand. Sin ser clasista ni frívolo creo que es así.
-¿Cómo observa el desarrollo de la actual campaña electoral?
-Nosotros seguimos destacando la importancia del debate. Creemos que los candidatos deben decir lo que piensan. El principal candidato de la izquierda en Maldonado, Darío Pérez, lo estamos invitando a debatir desde antes de la elección interna y se niega. El fue el cuarto diputado más faltador en el Parlamento. Esas cosas las señalamos porque el primer compromiso que se debe asumir ante la ciudadanía es trabajar. Nuestro empleador es el pueblo, no hay que olvidarlo. En esta campaña hay un candidato que «hace la plancha» y el otro que busca exponer sus ideas. Nosotros nos hemos enterado de las propuestas económicas del Frente Amplio en reuniones de empresarios en Buenos Aires y Madrid. El Partido Nacional sabe que no le va a poner un impuesto al agro, sabe que el tema militar está saldado, también sabe que va a respetar el secreto bancario y que no va a poner un ministerio de las comunicaciones. También vamos a respetar el resultado electoral, no vamos a disolver las cámaras y sabemos la importancia que tienen las privatizaciones. Estas cosas están claras, del otro lado no porque hay dos Vázquez. Uno que es radical y que amenaza con sacudir las raíces de los árboles y otro moderado, que utiliza la figura de Astori para ganarse el centro. Es un ejemplo de doble discurso.
-¿Qué postura personal tiene respecto al plebiscito por el agua?
-Ese tema fue defendido por nuestro candidato y dejó en libertad de acción al resto del partido. En lo personal y como médico, creo que la defensa del agua es absolutamente imperiosa. Lo que no comparto es el contexto en el que se presentó el plebiscito, donde se incluye el tema de las concesiones de las empresas privadas y el tema del saneamiento. Punta del Este no cuenta con saneamiento, hay una concesión, que será buena, regular o mala, pero es la única vía para llegar al saneamiento. OSE ya nos dijo que no tiene los 140 millones de dólares para hacerlo. Por lo tanto, no tuvimos más remedio que concesionarlo. Si hoy votamos un plebiscito en contra de esto, estaríamos dejando librado a su suerte el saneamiento. Si un día aparece un problema sanitario en una playa, sería titular en Crónica TV de Buenos Aires y eso termina con el turismo. Si se hubiera separado el agua del tema de las concesiones, lo habríamos acompañado.
-Usted es un reconocido militante del Movimiento Nacional de Rocha. ¿Cuál es el estado de salud de esa agrupación?
-Es el sector político más antiguo del país, con 40 años de vida política. Ha estado ligado a la vida de Carlos Julio Pereyra y hoy vemos que sufre un proceso de transformación. El movimiento está vivo y deberá recorrer un camino de renovación, no ideológica, porque los postulados de siempre siguen vigentes, como el impuesto a la renta, la defensa de la tierra y el control de la usura. Eso
está vigente, así que debemos buscar la transición natural que tienen todos los partidos políticos. *
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