ENTREVISTA - VICTOR LISSIDINI (CANDIDATO PRESIDENCIAL POR EL PARTIDO INTRANSIGENTE)

Lissidini reclama abolir secreto bancario y tributario e implantar el impuesto a la renta

–Cuando uno lo escucha hablar se percibe como una gran desilusión de su parte, en primer lugar, respecto a lo que fue su partido pero también respecto a la política.¿Por qué crear un nuevo partido?

–Porque somos intransigentes con la corrupción, la mediocridad y la hipocresía del sistema político uruguayo, que es lo que hay que cambiar.

–¿Todo el sistema político uruguayo es así?

–Yo no creo que sean todos iguales, hay gente buena y mala en todos los partidos. El problema es que el sistema parecería que cobija tanto a los malos como a los buenos; y más a los malos. Y por no perder votos se le miente a la gente y cada cinco años se prometen cosas que son absolutamente imposibles de hacer. Esto va generando un nivel brutal de desesperanza. Hoy la esperanza de una cantidad de uruguayos es el FA, la esperanza de que todo va a cambiar casi de la noche a la mañana y no puede ser así. Tenemos que cambiar nosotros, los uruguayos, nuestra forma.

–Pero nadie ha prometido cambios de la noche a la mañana.

–No, bueno, ahora no, en las anteriores elecciones prometían si ganaban (la izquierda), cambios de la noche a la mañana. Hoy están diciendo que será muy difícil porque evidentemente es así. Pero lo es ahora y lo era hace cinco años. Venimos de una forma de degradación y de hacer muy mal las cosas durante muchísimo tiempo. Ojo, cuando uno habla de responsabilidades y se le echa la culpa a este gobierno no sólo es el gobierno, es el Parlamento y el Parlamento es gobierno y debió controlar, porque constitucionalmente tiene dos funciones: legislar y controlar al Poder Ejecutivo.

–¿Usted tiene idea de cuántos pedidos de informes sin contestar hay en el Parlamento, qué pasa con las comisiones investigadoras, las limitaciones que tienen? ¿Se puede realmente controlar?

–Pero no tenga la menor duda. Los parlamentarios tienen fueros. Tienen formas de investigar. Usted me dice no contestan los pedidos de informes. Bueno, si yo hago un pedido de informes (es porque) tengo determinada información por la cual estoy pidiendo que determinado ministro me conteste una cuestión puntual. Si pasan 20 días y no me contestan yo pido la interpelación del ministro. Esto es muy sencillo y hago una concesión pública. ¿Para qué tengo a la prensa hoy? Es absolutamente inconcebible en un estado de derecho que andemos esperando determinados días, donde está determinado programa, para empezar a hacer las denuncias e investigar ilicitudes.

–Cuando dice «la prensa», en general, ¿se refiere a los medios de comunicación masivos y en particular a la televisión?

–Sí.

–Y hecha la aclaración, ¿no es parte del sistema?

–También, sí, y se denuncia lo que se quiere denunciar. Que en general es entre poco y nada.

–Ruperto Long también es otro caso –lo mencionamos porque estuvo hablando de esto en este departamento con el periódico San José Hoy–, de alguien que denuncia hechos de corrupción y lo destituyen (del LATU). Así que parecería que hay un cierto ambiente de complicidad con algunas cosas que quizás puedan definirse como crisis institucional ¿o no?

–Mire, no sé. Tenemos una crisis de valores. Llegó más al fondo todavía la Argentina, que hoy está tratando un código de convivencia para hacer como en la época de Rousseau, como un pacto social, vamos a ver cómo ordenamos esta sociedad para que las reglas de juego sean absolutamente claras. Uno debe tener determinadas certezas en la vida (que nuestros hijos van a la escuela y van a volver, por ejemplo), para poder funcionar como sociedad civilizada.

–La gente habla de grandes mafias del contrabando y vinculaciones de éstas con partidos políticos ¿Hay algo de cierto en esto?

–Mire, yo no hablo si no tengo pruebas y lamentablemente no pude probar –o no lamentablemente, si no es así–; pero no pude probar fehacientemente, lo que dije en el Parlamento, que los contrabandistas decían que financiaban las campañas políticas. Y no me interpelaron porque no se puede interpelar al director nacional de Aduanas, pero me tuvieron cuatro horas diciéndome absolutamente de todo porque decía eso. Y yo di los nombres de los contrabandistas que me habían dicho que financiaban la campaña, y no poca plata. Por lo tanto era responsabilidad del Parlamento votar una ley de financiación de partidos políticos. Y lo que se votó es chiste. Es una declaración jurada del candidato a la Presidencia y los candidatos al Senado de los bienes que tienen. Es chiste, yo quiero saber de dónde viene la plata.

–Las comisiones investigadoras en cierto momento tenían la potestad de solicitarle a un juez que levantara el secreto bancario de determinadas cuentas. Esto se les quitó en el período de Lacalle

–Yo opino distinto que el presunto ministro de Economía del EP si llega al poder. El secreto bancario, por lo menos a nivel fiscal, debe ser absolutamente eliminado. El secreto tributario debe ser eliminado. Tenemos una cantidad de secretos que lo que hacen es encubrir a los delincuentes. He encontrado una especie de barrera infranqueable que no podía pasar para tratar de descubrir quiénes eran los grandes delincuentes. Porque en este país es muy difícil que un juez levante el secreto bancario y hablamos de tráfico de millones de dólares.

–Otra preocupación en relación a las instituciones. Gente calificada observa que tenemos un Tribunal de Cuentas mal integrado y que además, cuando hace sus observaciones, éstas no son tratadas por el Parlamento.

–No. Siete mil observaciones sin tratar. Es mucha cosa ¿no?

–El vicepresidente dijo que eran de menor importancia…

–Y puede ser que haya cosas que no son importantes. Pero hay que separar la paja del trigo.

–¿Hay intencionalidad ahí?

–En algunas seguramente no pero en otras… Creo que hemos perdido las señales. Yo hice una cantidad de denuncias en las que no tenía absolutamente nada que ver la aduana pero la investigación determinó que había gente que estaba defraudando al fisco. Gente que estafaba a los trabajadores, defraudando al Estado. Por el artículo 177 del Código Penal tengo la obligación como funcionario público de denunciarlo. Y los diputados y senadores están obligados porque son funcionarios públicos. Si saben de un ilícito, denúncielo.

–En este panorama ¿está funcionando la Justicia?

–La Justicia no está preparada para las grandes maniobras delictivas que implican y tiene resortes internacionales. Nosotros presentamos denuncias en las cuales intervenían usuarios de zonas francas con sociedades panameñas, sociedades de un estado de los EEUU (Delaware) que se dedica a hacer SA como si estuviera sacando fotocopias. Es especialista en hacer sociedades que cuestan 1.500 dólares por año. Delaware hace SA y tiene un estatuto espacial distinto a los demás estados norteamericanos y normalmente se ve que cuando la nómina es de allí, revisan hasta de canto, por todos lados. En Uruguay hicimos un procedimiento en el que encontramos una cantidad de embarcaciones con bandera norteamericana que eran de Delaware. Fue en Punta del Este y todavía está por resolverse en el Poder Judicial. Porque los dueños de las anónimas eran ciudadanos uruguayos y por supuesto se ahorraban el 75% del valor que era el impuesto que tendrían que pagar, si importaban directamente. Entonces la ponían a nombre de una anónima del estado Delaware y pagaban 1.500 dólares por año y un embarcación que podía costar entre 257 mil dólares (la más pequeña) a un millón 50 mil dólares (las más caras). Si tuviera que pagar el impuesto era entre el 70% y el 75%
más de ese valor.

–¿Con qué expectativas usted hace política?

–Mi sueño es tener representación parlamentaria. Fundamentalmente fiscalizar y tratar en cosas que hay que cambiarlas, por ejemplo, sobre los famosos secretos (tributarios, bancarios). *

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