La Asamblea General levantó veto del proyecto que financia la Caja Bancaria
Desde las barras, el sindicato bancario celebró la decisión, exteriorizando un pronunciado aplauso por la decisión, manifestando favorable que hace mucho tiempo no recibían los parlamentarios de todos los partidos.
Se requería 3/5 de los componentes de cada Cámara (19 senadores y 60 diputados), y lo hicieron a favor 22 senadores contra 2 legisladores, y 67 diputados por la positiva y 13 por la negativa.
Todo el Encuentro Progresista, el Nuevo Espacio, el Partido Nacional, y el Partido Independiente lo hicieron por la afirmativa. Lo que no pasó desapercibida fue la división del Partido Colorado.
En el Foro Batllista, la mayoría de sus legisladores se pronunció a favor del levantamiento del veto, pero el vicepresidente Luis Hierro defendió la postura del gobierno, manteniendo una coherencia con la firma de la observación cuando actuó ejerciendo la Presidencia de la República.
En tanto, en la lista 15 sus parlamentarios lo hicieron en general a favor de mantener el veto pero el ex ministro y senador Alejandro Atchugarry, fundamentó su postura promoviendo el levantamiento ante la perplejidad de sus correligionarios. «Dice el Poder Ejecutivo y lo dice con razón, que una Caja que ya tenía una dificultad de encontrar una solución, ha tenido un enorme impacto, fruto de la reestructura bancaria. Cuando se empezó a estudiar tenía 12.000 pasivos y 16.000 activos, y hoy se han revertido los números, porque hay 15.793 pasivos y sólo algo más de 12.000 activos», dijo Atchugarry.
Agregó que «los partidos llegamos en el Parlamento a un acuerdo, a propuesta de las autoridades de la Caja: por consenso buscar la estabilidad de la Caja y la transición de dos años para permitirle a la siguiente administración no tener una situación explosiva y poder buscar la solución de fondo».
Según Atchugarry «el país sigue siendo uno, sus problemas son los que son, y en consecuencia es bueno que haya acuerdos entre los partidos y es bueno para cualquier administración encontrar una situación estable en una situación eminentemente crítica».
También sostuvo que «de 12.000 activos que hay sólo 140 están entre 60 y 64 años. Es más, el Estado bajo mi propia firma emitió un decreto obligando a retirarse a los 60 años. Eso es un costo, y es menor costo que pagar cinco años hasta los 65 años, de ese personal. En consecuencia, ¿quién lo va a afrontar si no los patrones bancarios, y son ellos los que generan los costos, y es un costo menor a las alternativas que en el mundo existen que es llevar la edad de retiro a los 65 años».
«En consecuencia, mirando la próxima administración, merece encontrar una situación estable», señaló Atchugarry.
No es dramático
Por su parte, en conferencia de prensa, Luis Hierro López sostuvo que tras el levantamiento «lo que quedó en claro es que la Caja Bancaria requiere de una solución más de fondo, y que esto es una solución transitoria por la cual el nuevo gobierno, sea el que sea, no tenga la urgencia de enviar un nuevo proyecto, aunque existe el compromiso de todos los partidos de analizar a fondo el asunto».
A su entender «no es dramático el levantamiento del veto».
Auguró que «el sistema político pueda brindar soluciones sobre este tema, y sobre las Cajas Policial y Militar, que han quedado pendientes».
Otras posturas
Al comienzo de la discusión, el diputado Doreen Javier Ibarra (Espacio 1001) solicitó la palabra y pidió el desglose del artículo 4º, el único que pensaba levantar.
Como Hierro López puntualizó que estaba en tela de juicio el conjunto de la iniciativa y que no se podía desglosar, Ibarra y la senadora Marina Arismendi decidieron retirarse de sala.
Sobre el proyecto, Arismendi manifestó que «es absurdo e injusto que fueran los propios jubilados los que tuvieran que aportar para mantener la Caja Bancaria», así como que «hay una cuasi ironía en el planteo al decirse que en tanto se les derogó el adicional al Impuesto de las Retribuciones Personales, y ya no contaban con esa entrada, continúen contando con ella y haciendo equivalente en aporte para mantener la Caja».
El senador nacionalista Francisco Gallinal dijo que «la ley es necesaria porque genera certezas y lleva tranquilidad a quienes perciben retribuciones servidas por la Caja Bancaria».
Para el legislador del Partido Independiente, Iván Posada es necesario aprobar un proyecto que «fije el destino de esos pasivos, de esos jubilados de la Caja Bancaria y de quienes hoy aparecen como activos aportantes de la misma, necesariamente teníamos que llevar adelante esa prórroga, y hubiésemos querido que no hubiese sido mayor a marzo de 2006 pero este fue el acuerdo».
«Esto de apagar incendios ha sido el signo con el cual hemos atravesado todo este período. Estamos en las postrimerías del mismo y seguimos colocando cataplasmas para curar males muy graves», sintetizó el diputado herrerista Julio Silveira.
En tanto, el forista Walter Venner dirigió su fundamento a reclamar de los diputados la aprobación de emprendimientos que están pendientes: «La duplicación del salario mínimo, la cooperativa de la familia, la maniobra Unitas, los impuestos al tabaco, y la licenciatura para los maestros». Desde el Nuevo Espacio, Edgardo Carvhalo recordó que se llega a la delicada situación de la Caja Bancaria «por la inacción del Poder Ejecutivo que durante años asistió con absoluta impasibilidad al deterioro creciente de la relación activo-pasivo y cada vez que fue convocado a discutir, a aportar soluciones, a analizar el problema, se negó y durante meses y años se frustró todos los intentos de obtener una solución razonable, de fondo y definitiva».
Acusó de «negligencia» al Poder Ejecutivo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad