ENTREVISTA - JORGE GESTOSO (PERIODISTA URUGUAYO) APUESTA A CREAR "UNA BBC LATINA" PARA QUE ALGUNOS NO INTERPRETEN POR TODOS

"El deber de un periodista es sacarle una foto a la realidad y no retocarla"

Apenas algunas semanas después de la partida de Jorge Gestoso, de la presentación del informativo central en español de la CNN, la cadena estadounidense anuncia la suspensión del servicio. Y aunque una situación no conlleva a la otra, lo cierto es que nuestro compatriota abandona ese equipo cuando CNN en español evidenciaba ya carencias difíciles de remontar.

Jorge Gestoso anuncia ahora su intención de reformar el modo en que las noticias del tercer mundo son procesadas por las cadenas de algunas potencias, apuntando a las «dos campanas» reales y efectivas.

Aunque corresponderían pomposos conceptos sobre un emprendimiento de tal audacia y envergadura, al mirarlo en perspectiva desde Uruguay, bien podría aplicársele una frase de exclusiva raigambre criolla: «casi nada lo del ojo».

 

–¿Cómo explicar a los lectores de LA REPUBLICA las bases del emprendimiento que Jorge Gestoso se apresta a desarrollar?

–Nosotros por ser del Tercer Mundo, históricamente, e incluso por cuestiones de economía de mercado, hemos tendido a consumir productos que vienen de fuera. No fabricamos autos acá, no fabricamos aviones, la tecnología avanzada viene de otras partes del mundo, etc. Quiero advertir que todo lo que nos viene… me parece perfecto; quiero dejar bien claro que no estoy en la posición de gastar saliva criticando lo que está. Hay un avión: este es el avión. Hay un auto: este es el auto… Hay una cadena de noticias: así es la cadena de noticias. En todo esto, tú podés tener dos opciones: o la tomás o la dejás. O, una tercera, tu creás una alternativa a lo que viene. Pero no te pasás la vida criticando, porque criticando no cambiás la realidad. Lo que a mí me parece que cada vez es más necesario construir, es eso: una alternativa a lo que hay. En este caso, apuntar a una cadena de televisión, siendo la televisión el medio masivo que más lleva, en donde se vea reflejado nuestro punto de vista. ¿Por qué? Porque lógicamente, vivas donde vivas; vivas en Europa o vivas en Estados Unidos, que es básicamente donde se originan las grandes cadenas globales, tú estás absolutamente siendo un producto de ese medio. Es que, desde las personas que escriben las noticias, a los camarógrafos, todos, son el resultado de esas culturas. Y lógicamente por ósmosis, por entrenamiento, por educación, tienen una serie de valores que permanentemente tienen presentes, consciente o inconscientemente.

De tal manera que esas personas que nacieron, vivieron en esa parte del mundo, cuando salen a ver el mundo, lo van a hacer como producto de esa cultura. Desde el momento en que cubren historias, ya sea en las naciones donde ellos viven, o cuando vienen a nuestra región, o a otras del Tercer Mundo, van a seguir importando sus puntos de vista. Eso, en mi opinión, hace que lo que estemos consumiendo no es un traje a medida: es un traje hecho a otra medida y vamos a ver si nos queda bien o nos queda mal.

–Como análisis, podría ser incluso compartido, pero de allí a crear una empresa así, en Estados Unidos, parece haber un abismo.

–Se trata de crear, no solamente una empresa donde se procesa información, sino apuntar a que esa información sea el producto del mundo visto por otros latinoamericanos. Lo que yo observo es que cuando tú vivís al sur del Río Grande, el mundo se ve desde otra perspectiva; el ángulo del prisma hace que las cosas se vean muy distintas. Y creo que, de la misma forma en que cada vez hay más bloques (donde la Unión Europea ha evolucionado tanto que consolidada la moneda común ahora buscan una Constitución en común, están hasta hablando de un solo mecanismo de defensa, un ejército en común), no podemos los latinoamericanos estar en la etapa en que seguimos consumiendo todo lo que se produce en otras latitudes, y estar contentos. Y si estamos descontentos, limitarnos a criticar. Más allá de criticar, creo que lo que debemos hacer es proponer algo a cambio. A lo que apunto desde mi íntima convicción es a la contribución que puedo hacer a esta sociedad a través de mi trabajo, para que se acorte la brecha entre lo que yo creo es la visión de la gente, y lo que ve la gente por televisión.

–Cabe, a partir de ello, preguntarse si se trata de cambiar la forma en que las noticias están llegando a la gente, o evaluar la preferencia informativa, priorizando otros temas que hoy pueden incluso estar fuera de la agenda.

–Desde la óptica de las noticias hay un ejemplo para mí claro: cuando tú vivís en los Estados Unidos y hablan de la lucha contra la droga hay dos aspectos del consumo de drogas: uno es el consumo, y lo otro la lucha contra la producción. Estados Unidos, siendo menos del 5% de la población mundial, consume casi el 50% de la producción de cocaína del mundo. O sea que si tú lo ves desde nuestra perspectiva hay una demanda que justifica la producción. Porque si McDonald’s fabrica el Big Mac, el Big Mac te puede eventualmente producir problemas coronarios y terminás con alguna cosa en el corazón, pero nadie te obliga a comer Big Mac. Por lo tanto, la culpa de que te venga un problema cardíaco no se la podés atribuir necesariamente a McDonald’s.

Entonces, cuando tú vivís en los Estados Unidos, la responsabilidad del consumo al presentar las noticias no está con la misma intensidad, con la misma proporción. El problema lo estamos solucionando cortando el suministro. Yendo al sur, fumigando los cultivos, prendiendo fuego los laboratorios, arrestando a los barones de la droga; si hacemos eso estamos triunfando, y los malos son aquellos señores del sur, que nos quieren envenenar a nuestros hijos. Lo que no se escucha con la misma intensidad es que esos dólares que se pagan por la cocaína en las calles terminan financiando a los paramilitares en Colombia, terminan financiando a las guerrillas de Colombia que acaban secuestrando gente todos los días, y eso transforma la cuestión. Lo que quiero decir es si esto no tendríamos que contarlo al revés: creo que tendríamos que poner desde este lado mucho énfasis, en tener a los latinoamericanos informados de cómo les está yendo a los estadounidenses en su lucha contra el consumo. Lo que nos pasa es que estamos acá en Montevideo, y vemos un señor en Washington que le está contando al pueblo estadounidense, porque es a quien reporta, que el éxito de su lucha es haber arrestado a no sé quién, que prácticamente, no diría que es un insulto, pero es una forma de sentirte tú, latinoamericano aquí, que tenés una culpabilidad, que sos el malo de la película, y no escuchás la admisión de coparticipación en lo malo de la película.

–Está claro que ese periodismo que aún existe en Latinoamérica parece no existir para temas «tercermundistas» en Estados Unidos. Ahora ¿éste cambio propuesto no implica una suerte de David y Goliath, enfrentando a los poderosos de la más expansiva potencia que ha conocido la Humanidad?

–Yo no lo veo como una lucha, no lo veo como una Cruzada, no lo veo como Don Quijote contra los molinos de viento, ni como Jorge Gestoso contra el imperio. Yo lo veo como un periodista que tiene como filosofía presentar, por lo menos, las dos caras de cada moneda. Y por ejemplo en el tema del narcotráfico, una cara es el consumo y la otra cara es la producción. No creo que en ningún momento sea una Cruzada, ni un atentado contra los intereses de ningún gobierno.

Es, simplemente, no olvidarnos al presentar el tema que hay una fase, que hay una cara que no la estoy viendo. Si yo entrevistara al zar de la droga en Washington, y él me contara todo lo que me cuente, yo jamás criticaría lo que él me cuenta, porque parte del problema es la producción. Pero lo que sí le preguntaría, e
s que también me hablara de lo que no le escucho o que no le preguntan, asumiendo el ánimo de presentar las dos caras. Yo no estoy pidiendo que se haga nada que no sea legal, que no sea claro o sea indocumentado, porque existen datos sobre la lucha contra el consumo. Yo no estoy poniendo a nadie en una situación desventajosa ni nada por el estilo. Por eso no lo veo en ningún momento como una Cruzada; no lo veo como una lucha, sino simplemente es, a la hora de informar, hay un pedazo que no lo veo reflejado y que me gustaría incorporar a la información.

–Empleando como ejemplo el narcotráfico es aceptable. Lo veo bastante más difícil con la situación en Irak, por ejemplo. Usted mismo pronunció días atrás un discurso en Buenos Aires, destacando las dificultades que enfrentaron periodistas en Estados Unidos por no acompañar posturas ultrapatrióticas allí en boga.

–Cuando tú ves la cadena de televisión británica BBC, ellos muestran mucho más del lado árabe que lo que muestra la televisión en Estados Unidos. Lo que yo entiendo es que la BBC lo hace de una manera responsable, de una manera seria. Yo creo que hay algo que es elemental, clave en todo esto: entender, o poder transmitir, que tú no tenés una agenda. Que tú no estás mostrando la otra cara de la moneda porque estás tratando de dejar mal posicionado o mal parado a nadie. Si queda mal parado, o mal sentado es una conclusión que tiene que hacer el televidente. Por ejemplo: las críticas que le hacen desde el gobierno de los Estados Unidos a la cadena Al Jazhira, es que lo hace con el propósito de crear conmoción, malestar, de alimentar ese sentimiento antinorteamericano.

–En ese contexto, ¿Gestoso no podría ser interpretado como alentando una visión antinorteamericana de las cosas?

–No solamente no quisiera eso, además, no lo quisiera porque no está en el ánimo. Vuelvo a la esencia: entiendo que el deber de un periodista es sacarle una foto a la realidad y no retocar la foto.

Si yo fuera un marciano, y sacara esa foto, sacaría que Estados Unidos ve en algunos grupos del mundo árabe una amenaza y entonces actúa en función de la amenaza. Y desde el mundo árabe, ven a Estados Unidos como una amenaza y actúan de igual forma.

Es la filosofía: señores acá hay dos elementos en conflicto o en lucha, los consumidores de droga responsabilizan a la producción, la producción al consumo; los de Estados Unidos dicen que acá se genera el terror, y los de acá, dicen que el terror se genera en otro lado. Si tú podés demostrar que tu filosofía es la de informar y no la de venir a hacer política, a hacer Cruzada, a denunciar lo que sea, yo pienso que te ganás el respeto y un lugar en todos lados.

–Esa carencia de «dos campanas» para informar ¿se palpa como interés del público hispano dentro de Estados Unidos o es una visión suya, de cambiar algo a nivel de las cadenas multinacionales?

–Yo pienso que la gran mayoría de mis televidentes, oyentes, lo que fuera, están en América Latina. Yo trabajé en una cadena donde nueve de cada diez abonados al cable están en América Latina. Por lo tanto mi impacto como periodista ha estado siempre en América Latina y nunca voy a dejar desatender América Latina, porque es donde, por decirlo de alguna manera no arrogante, yo tengo una grifa, un nombre conocido. Ahora, también se lo quiero presentar al mercado hispano de los Estados Unidos, hoy por hoy unos cuarenta millones de personas, donde no sabemos quién está primero, si el huevo o la gallina: si no hay mercado porque no se lo ofrecen, o si no se lo ofrecen porque no hay mercado. Fundamentalmente lo que se hace dentro del mercado hispano de los Estados Unidos se habla de los hispanos en los Estados Unidos, de su vida de todos los días, de sus problemas por vivir allí, problemas de emigración, de seguridad social. Ahora, hay un porcentaje de esos hispanos que puede tener un interés mayor en estar más conectado al resto del mundo.

–¿Existe un trasfondo cultural en ese interés?

–A mí me da la sensación de que, desde el punto de vista cultural, el hecho de que los ingleses le hayan presentado a los ingleses su propia visión del mundo, me parece ejemplar. Que los estadounidenses le hayan presentado a los estadounidenses su propia visión del mundo, me parece ejemplar. Lo que me parece preocupante es que los latinos no hemos hecho lo mismo y sigamos siendo consumidores de otra cosa.

 

La vuelta de Gestoso

–¿Cuándo veremos entonces a Gestoso nuevamente en la pantalla?

–Antes de fin de año y lo que, de alguna forma me gustaría que se pudiera empezar a dar es que esto, que comienza siendo un programa periodístico de entrevistas con cápsulas informativas que se insertan en los informativos de otros países, pueda llegar a desarrollarse en una BBC latina.

–De cronista uruguayo a constructor de la BBC latina hay un avance infinito o un abismo insondable, pero si lo logra se abre un camino de alcance incluso sociológico.

–Esto en realidad puede ser una especie de referéndum, de termómetro, de cuán conscientes somos de la importancia de apostar a desarrollar la identidad. Cuando tú acá decís que hay algo como David y Goliath, ese señor que intenta algo imposible, o poco posible, o lo que fuera: cuando hace lo que hace, ¿qué es en definitiva? Lo que hace es estarse poniendo en los zapatos del uruguayo, en zapatos del boliviano, del argentino. Y si nosotros reaccionamos con cierta indiferencia, a mí me da igual, y sigo consumiendo y criticando lo que viene del Norte, va a ser una forma de decir: yo me estoy condenando a mí mismo a seguir siendo el consumidor del Primer Mundo. Esto va a ser interesante desde el punto de vista sociológico.: hay un señor que desde hace dos décadas ha venido haciendo periodismo de una manera que no es la típica de América Latina. Porque en América Latina todo el mundo tiene pedigrí, o es de izquierda, o es de derecha, o está con el gobierno o está contra el gobierno. .Pues este señor, por haber empezado a hacer periodismo desde allá sin agenda política, sino en la búsqueda de desarrollar un periodismo como tal, quiere apostar a la identidad regional. ¿Cuánto apoyo le damos a este señor? ¿Cuánto nos interesa a nosotros como región, como país, como sociedad, apostar a este caballo a ver si esto no se puede desarrollar en nuestro propio beneficio?

–Dicen que al cabo de años en Estados Unidos cualquier latino también pasa a ver la realidad a través del prisma de los billetes verdes; ¿a usted le ocurre?

–En definitiva lo que me motiva no es hacer millones, toneladas de dólares. Lo que me motiva es, de alguna forma, que nuestra región culturalmente se sienta, se vea respetada en su propio producto. Me molesta el tener que ver cosas que suceden en nuestra región, o en el resto del mundo con ojos que no son los nuestros. Eso, íntimamente, me molesta. *

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