En un bar dos hombres prepararon una invasión de mail para "provocar a Tabaré Vázquez"

Encuentro casual con dos "conspiradores" en Pocitos

«Va a ser una final cabeza a cabeza y ahí tenemos que incidir», dijo el calvo de saco marrón, mientras con una lapicera hacía dibujos en una servilleta.

Tres parroquianos, entre ellos una mujer, comenzaron a escuchar esa extraña conversación, gracias a que las voces rebotaban en las ventanas y se extendían por todo el bar. Seguramente los «conspiradores» eran inexperientes, porque nunca hay que sentarse junto a la pared o ventanas cerradas, dicen los que saben.

«Tenemos el artículo que salió en LA REPUBLICA y a partir de ahí, montamos toda una campaña internacional», insistió, mientras el otro no se mostraba muy convencido de la estrategia.

El hombre calvo, de saco marrón, le ofrecía al otro «paquetes de mail para invadir Uruguay» con su propaganda salvadora del comunismo, mientras los parroquianos se miraban de reojo e intercambiaban el ejemplar del día de LA REPUBLICA con su título «Encuestadora da ganador a Vázquez en la primera vuelta, 55%».

La propuesta de este hombre era tomar el libro «La era progresista», de Adolfo Garcé y Jaime Yaffé, que se refiere a la renovación de las ideas de izquierda en Uruguay, trabajo al que hizo referencia un artículo de LA REPUBLICA.

«Tomamos el libro y obligamos a Tabaré Vázquez y a los gradualistas -así denominó a los moderados- a que digan por qué apoyaron a la URSS, a Cuba Comunista y a la guerrilla», agregó, para luego acotar que «ya no sirve agredirlos como lo hace Alexander Torres Mega, quien ve las cosas en blanco y negro». «Quiero que ellos reconozcan sus errores, pero como no lo van a hacer los dejamos pegados, ¿me entiende?», enfatizó, ante la mirada atenta de Gabriel, el de saco azul y de lentes.

Al mismo tiempo el hombre calvo agregó algunas otras cosas, que no se pudieron escuchar bien porque en el bar alguien comenzó a hacer ruido con un martillo. «Hay que hacer saltar la cosa», fue una de las pocas cosas que se escuchó. Otra: «Tabaré Vázquez es temperamental y por eso hay que provocarlo: es como Lula».

Cuando ya se iban uno de los parroquianos paró al hombre calvo y le dijo: «Señor, ¿qué podemos hacer para que la izquierda no gane».

El calvo, quien se presentó como Gonzalo Guimaraens, volvió a repetir todo lo que le había dicho a Gabriel, pero en forma más clara. También le comentó que vive en Brasil y que tiene un sitio web. Se puso a los órdenes del parroquiano y se fue. Un último detalle: en la solapa tenía el símbolo de Tradición, Familia y Propiedad.

 

CubDest Servicio de Difusión

En su sitio web inspirado en los cubanos que residen fuera de su país, este extraño uruguayo que radica en Brasil se publican reflexiones como ésta:

«Al sur del Río Grande se nos ha hecho creer que las ideologías y los principios pasaron a ser secundarios.

De este mito del fin de las ideologías se están beneficiando sobre todo los partidos de izquierda gobernantes, como el Partido de los Trabajadores, del Brasil y la Concertación Democrática, de Chile, así como otros que tratan de ganar próximas elecciones presidenciales, como el Frente Amplio, del Uruguay.

En efecto, éstos comprendieron -después de años de presentar sus ideas revolucionarias tal cual ellas son, y de generar con ello fuertes rechazos en la población- que es mucho más beneficioso recurrir al clima de anestesia -ideológica y a los «consensos» relativistas, dejando de lado, en lo posible, los debates a los que recurrían en años anteriores.

Esta estrategia es una reedición de lo que perspicazmente se denominó, hace algunas décadas, «trasbordo ideológico inadvertido». *

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